Italia
En el corazón de los Dolomitas, al sur de Trentino, se alza Alpe Cermis: una estación de esquí que los locales llevan décadas llamando «la montaña del sol y la nieve». No es un apodo vacío. Su orientación al noroeste y su sistema de innivación artificial de última generación le permiten ofrecer una de las temporadas más largas de toda la región, con pistas en perfecto estado desde principios de diciembre hasta finales de abril.
Pero Alpe Cermis no es solo una estación de esquí. Es el telón de fondo de una de las pruebas más brutales del esquí de fondo mundial, el destino de familias que buscan diversión en la nieve, y un rincón donde los amantes de la gastronomía encuentran cocina de Trentino a 2.250 metros de altitud.
Esquiar en Alpe Cermis es sinónimo de verticalidad y calidad. La experiencia comienza en el mismo pueblo de Cavalese, a 860 metros de altitud, desde donde el teleférico te eleva hasta la imponente Cima Filadonna, el punto más alto de la estación a 2.250 metros. Esta configuración permite disfrutar de un desnivel máximo de 1.390 metros, una cifra impresionante que garantiza descensos largos y emocionantes sin interrupciones.
La estación cuenta con unos 24 kilómetros esquiables meticulosamente cuidados. Es un dominio equilibrado, pero con un carácter claro: más de la mitad de sus pistas (54%) son de nivel intermedio (rojas), lo que la convierte en el destino ideal para quienes buscan perfeccionar su técnica. Los principiantes disponen de un 24% de pistas azules, mientras que los expertos pueden ponerse a prueba en el 22% de trazados negros, incluyendo la famosa pista Olimpia.

Para moverte por la montaña, la estación dispone de una infraestructura moderna y eficiente compuesta por 3 telecabinas, 3 telesillas y un telesquí, diseñados para minimizar las esperas incluso en los días de mayor afluencia.
Además, Alpe Cermis no es un destino aislado; forma parte del prestigioso circuito Val di Fiemme-Obereggen y está integrada en el Dolomiti Superski, el dominio esquiable más grande del mundo. Podrás disfrutar de este entorno privilegiado durante toda la temporada, que suele extenderse desde principios de diciembre hasta finales de abril.
La perla de Alpe Cermis: la pista Olimpia
Si hay una razón por la que Alpe Cermis figura en el radar de los esquiadores alpinos de toda Europa, es la Olimpia. Con 7,5 km de longitud, es una de las pistas más largas y completas de los Alpes, y recorre prácticamente toda la vertical de la montaña en tres sectores bien diferenciados:
- Olimpia I – La parte alta. Terreno técnico, pendientes exigentes y nieve que suele conservarse en mejores condiciones por la altitud. Para esquiadores que buscan sensaciones sin renunciar al control.
- Olimpia II – El corazón de la pista. Un tramo emocionante que serpentea entre el bosque con curvas cerradas y cambios de ritmo continuos. El sector favorito de quienes repiten.
- Olimpia III – El final. Un descenso progresivo hasta el fondo del valle que invita a soltar el cuerpo y terminar la bajada con velocidad. También se ilumina dos veces por semana para el esquí nocturno.
Tour de Ski: la Final Climb
Cada enero, Alpe Cermis se convierte en el epicentro del esquí de fondo mundial. La estación acoge la etapa final del Tour de Ski de la FIS, una competición por etapas que recorre varios países y que llega aquí para su desenlace más dramático: la Final Climb.
Los atletas -ya con las piernas agotadas tras semanas de competición- deben ascender por la pista alpina en sentido contrario, afrontando pendientes que superan el 28% en los tramos más exigentes.
Es una prueba de resistencia que combina fuerza, táctica y pura voluntad. Considerada una de las imágenes más icónicas del deporte invernal, la Final Climb convierte cada edición en espectáculo: los mejores fondistas del mundo dan todo lo que les queda a metros de la llegada, con el público apiñado a ambos lados de la pista.
Más allá del esquí alpino
La Olimpia III se ilumina dos veces por semana. Descender por una pista de alta montaña bajo las estrellas, con las luces del valle al fondo, es una experiencia que cuesta olvidar. Sin colas, sin aglomeraciones, con el silencio del bosque como único compañero.
Cermislandia
Un parque de nieve diseñado para los más pequeños en la zona de Doss dei Laresi. Rampas, juegos y actividades adaptadas para que los niños disfruten de la montaña de forma segura y divertida, mientras los adultos esquían sin preocupaciones.
Gastronomía en altura
La cocina de Trentino merece un espacio propio en cualquier visita. En la cima de Alpe Cermis, refugios como el Paion o Lo Chalet sirven platos tradicionales -canederli, speck, polenta con funghi- con vistas panorámicas de 360° al grupo de Brenta y a la Marmolada. Una pausa para comer aquí no es un trámite: es parte del viaje.
Sostenibilidad: Cermis 2.0
La estación lleva años trabajando para reducir su impacto medioambiental bajo el paraguas del proyecto Cermis 2.0:
Los remontes funcionan al 100% con energía renovable.
Los sistemas de innivación artificial están optimizados para minimizar el consumo de agua y energía, adaptando la producción a las condiciones meteorológicas en tiempo real.
La gestión de residuos y el transporte desde el valle se integran en una política más amplia de turismo sostenible en el Val di Fiemme.
Cómo llegar y forfaits
El acceso principal es el teleférico que sale desde el centro de Cavalese, capital del Val di Fiemme. Hay un gran aparcamiento gratuito en la base. La localidad está bien comunicada por carretera desde Trento (aprox. 45 min) y cuenta con conexión de autobús regular.
Forfaits y circuito: Alpe Cermis forma parte del área Val di Fiemme-Obereggen y está integrada en el macro-circuito Dolomiti Superski, uno de los más grandes del mundo. Con un único forfait se accede a más de 1.200 km de pistas repartidas por toda la región dolomítica. Conviene reservar el forfait con antelación en temporada alta (Navidades, enero y febrero) para obtener mejor precio.
Temporada habitual: diciembre – finales de abril



























