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Cordon

Ubicado en la Alta Saboya, a unos diez kilómetros de Megève, el pueblo-estación de Cordon, es famoso por su vista panorámica del macizo del Mont-Blanc (del que deriva su apodo “Balcón del Mont-Blanc”), ofrece una zona de esquí de tamaño contenido.

Sus 9 pistas de esquí alpino para todos los niveles invitan a los esquiadores amateurs y deportivos a progresar, a través de bosques y pastos en pendientes regulares y progresivas, dispuestas entre los 1050 y 1600 metros sobre el nivel del mar. Un área para debutantes permite que niños y novatos aprendan de manera segura.

Localización de la estación de esquí de Cordon

Cordón está dominado por la montaña Croise Baulet (2236 m) que se puede escalar en unas tres horas a pie y que simboliza con el Pointe Percée los macizos de Aravis, repletos de historia.

La ciudad se extiende sobre un desnivel de 1940 m (entre las cotas de 580 y 2520 m). Esta gran variabilidad altitudinal se traduce en una fuerte heterogeneidad climática; siendo el sector montañoso más frío y más expuesto a fenómenos meteorológicos.

Tiempo atrás, la zona acogía glaciares. Durante la última glaciación, la de Würm, se depositaron allí de forma natural enormes formaciones rocosas. Las podemos encuentrar en la periferia del alto valle del Arve: Bois des Amorands, Combloux y dos en Cordon. La más alta de estas formaciones, se encuentra en L’herney a 1550 metros.

Una de estas rocas de granito en particular, servía para dar forma a las losas sepulcrales en la década de los 50.  Ubicada en Rochefort, ahora se usa como una roca para escalar. Desde luego, un uso mucho más alegre.

Distribución de las pistas en Cordon

Encontramos dos puntos de partida para para acceder a las pistas. La Charbonnière, al pie del valle (1050 m), muy cerca del pueblo. Cordon presenta una arquitectura típica de la Alta Saboya, desde donde se puede tomar el remonte Frébourge (sin necesidad de adquirir el forfait). Le Dandry se alza a más de 1200 m, donde encontramos la taquilla del remonte, la ESF (Escuela de esquí francesa) y un gran frente de nieve con el edificio de recepción, terraza y postes de información.

Las pistas rojas las encontraremos en los sectores de Herney y Fieux. Harán las delicias de los aficionados del esquí y del carving (posibilidad de encadenar virajes en el estadio Slalom). Sin olvidar las 3 pistas azules, que son el reclamo de los esquiadores intermedios; en particular la secuencia de las de Herney y Frébouge, a lo largo de una pendiente larga y progresiva que será del agrado de las familias, con un desnivel moderado de 550m.

El área para principiantes se ubica en el frente de nieve Dandry, cuenta con un telesilla simple y de recorrido corto; así como un remonte para niños, que permite a los pequeños aprender a desenvolverse en la nieve con total seguridad. Finalmente, un mini snowpark para freestylers abre sus puertas a lo largo de la pista roja del Fieux (nivel principiante).

Cordon ofrece esquí con el Mont-Blanc de fondo

Cordon no dispone de puesto de observación meteorológica. Por lo tanto, la información meteorológica se comparte con las estaciones de “La Cry” en Combloux (1180m) y Sallanches (545m), que están integradas en la red climatológica administrada por Meteofrance. La proximidad con la subestación de Sallanches es interesante para comprender el clima en el Chef-Lieu. Mientras que la subestación de Combloux, debido a las similitudes orográficas, da una buena idea de la precipitación y las temperaturas en la parte superior del sector. También habría que remarcar el vasto sector natural que constituye la mayor parte del territorio municipal.

Cordon ha tenido en cuenta y ha preservado durante mucho tiempo las tradiciones de montaña, bien arraigadas, así como las costumbres locales. Por la zona se alzan varios chalets alpinos con gruesas paredes de madera, convertidos en zonas de restauración, rodeando el complejo y en las pistas (La Charbonnière, Le Dandry, al pie del remonte Le Darbelin y a lo largo de las pistas Les Converses rojo y L’Herney azul). Para descansar y para comer durante la jornada de esquí, platos y productos locales con una vista insólita del macizo del Mont-Blanc.

Esquí nórdico y alternativas al esquí regular

En Cordon se han marcado 8 rutas de 1 a 5 horas, a través de bosques y campos para recorrer con raquetas de nieve y adentrarse en la naturaleza virgen. Siempre hay tiempo para un paseo o una caminata, pues los magníficos panoramas en las cadenas Mont-Blanc, Fiz y Aravis brindan momentos que hacen que merezca la pena viajar hasta la estación. Una ruta también le permite llegar a Combloux para descubrir esta estación vecina, o para cambiar un poco de aires si ya nos hemos deslizado por todo el dominio. También podemos optar por el apoyo de un profesional de montaña para salidas divertidas, agradables, y por qué no, educativas.

Cursos de iniciación al mushing (perros de trineo), con monitores profesionales, o numerosas rutas para caminar, porque no todo va a ser subirse a los esquís. Si queremos evadirnos, relajarnos, y llegar al corazón de los espacios en blanco, estas actividades (sin duda) harán que disfrutemos y recordemos nuestro día en la nieve.

En el valle, disponemos de varios tipos de alojamiento. Entre las opciones disponibles, seis hoteles familiares de calidad que dan la bienvenida a sus huéspedes en una montaña y un ambiente agradable. Alojamientos turísticos, habitaciones con encanto, así como en el campo, y numerosos chalets alpinos renovados para encontrarse en armonía con un entorno único y preservado.

Una generosa oferta cultural

La estación no queda muy lejos de numerosos lugares culturales en el Pays du Mont-Blanc, un valle de montaña rico en historia:  la iglesia barroca del siglo XVIII “Notre-Dame de l’Assomption” (visita guiada o independiente con video-guía y tableta), museos (L’Hermitage du Calvaire, tras las huellas de Samivel, un museo a cielo abierto, museo alpino, museo del cristal, Espace Tairraz, museo Megève, etc.), exposiciones de arte contemporáneo (Pile-Pont Expo, 2KM3 Saint-Gervais Contemporary Art Platform), centros de interpretación sobre agricultura de montaña, su entorno y sus tradiciones (Maison du Lieutenant), exposiciones de artistas (La Ferme des Meurets).

Es típico encontrar personas en el pueblo y sus alrededores que saben trabajar el granito para hacer vajillas, piedras de moler, dinteles (la viga horizontal de la puerta), entre otros productos. Es otra forma de descubrir el entorno de la estación.

Turismo gourmet y monumental

Si queremos hacer turismo gastronómico, una visita a la Ferme de l’Aberieux es esencial para presenciar el ordeño de las vacas. Veremos con nuestros propios ojos la producción de queso y su degustación (mención especial para la granja IGP Tomme de Savoie y la Bleu Fermier).

Ubicada al comienzo de una ruta de senderismo, emerge una granja de vacas lecheras de la raza Tarentaise. La leche recolectada se procesa completamente en la granja. Quesos D.O. (denominación de origen) de granja Tomme de Savoie, queso azul, raclette de Saboya, requesón, queso, yogur, mermelada de leche, abérieux (queso blando) y mantequilla a la carta.

La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción fue construida desde 1781 hasta 1787. Su silueta equilibrada y vigorosa es refinada por un campanario bulboso con campanas caladas de bahías gemelas que descansan sobre columnas de granito. El último incendio del campanario en 1973 fue catastrófico y requirió la intervención de “Monuments Historiques” que clasificaron el edificio en 1974 y financiaron su reconstrucción.

Este campanario fue cubierto con acero “patinado” (pintado en caliente) para imitar mejor efecto óxido, característico de 1816. El exterior, muy sobrio, no tiene punto de comparación con la magnífica decoración interior barroca. La iglesia es un reclamo turístico desde marzo de 2004; de 2009 a 2011 se llevan a cabo obras de restauración.