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La Clusaz

Francia | Región: Alpes Del Norte

Ficha de la estación

84 pistas de esquí
23
30
24
7
Mapa de las pistas
220 KM. esquiables
190cañones de nieve
52 remontes
3 cinta transportadoras
14 telesillas
29 teleskis
6 teleféricos
0 telecabina
1100 - 2600 M. Altitud de la estación
35 - 40 Precio del forfait día/adulto
150 KM. Distancia al aeropuerto
snowpark
guardería
accesible para discapacitados

Una estación de esquí internacional y dinámica, en verano e invierno, La Clusaz se encuentra en medio del paisaje alpino y le ofrece un viaje excepcional en sus alrededores vírgenes. La Clusaz, una estación de esquí de altura media, dispone de fácil acceso desde la Route des Aravis, a 30 minutos en coche de Annecy.

 

Localización de la estación de esquí La Clusaz

El conjunto de pequeñas aldeas que forman la estación de esquí le confiere su carácter auténtico saboyano. La Clusaz es también una estación de esquí reconocida por su carácter deportivo y sus festivas tardes después del esquí.

Con una capa de nieve excepcional, el área de esquí de La Clusaz incluye las laderas del Massif des Aravis que conecta el complejo con las de Le Grand Bornand, Manigod y St. Jean de Sixt.

Ubicada en el corazón de Aravis, en la Alta Saboya, La Clusaz es uno de los centros turísticos mejor valorados de los Alpes franceses. Un destino prestigioso en el mapa de los deportes de invierno, La Clusaz se distingue por su carácter deportivo y, a la vez, un ambiente relajado.

La estación dispone de un maravilloso dominio esquiable que se funde con un entorno único. Algo que acompañan las gentes con una cálida bienvenida y el trato característico de las montañas saboyanas. Una estación rica en cultura y tradiciones, donde la dulzura y el encanto de un auténtico pueblo de alta montaña ha sabido, año tras año, adaptarse a las necesidades de los visitantes.

 

Historia de la estación de esquí de La Clusaz

Los primeros esquiadores datan de 1909, pero su crecimiento como estación se desarrolla a partir de 1956 con la construcción del teleférico Beauregard. Éste hecho supuso el nacimiento turismo deportivo (esquí, senderismo …), lo que propició la construcción de hoteles, restaurantes, tiendas y demás infraestructuras. La ciudad de La Clusaz ha sido clasificada como centro turístico por decreto desde mayo de 1956.

Luego, por decreto a partir de junio de 1969, estación de deportes de invierno y montañismo. Actualmente cuenta con 86 pistas de esquí a lo largo de 126 kilómetros, o 96 km si contamos la longitud combinada de las pistas.

El complejo cuenta con una gran cantidad de instalaciones para deportes de invierno. Desde la temporada 2008-2009 la estación cuenta con sistema de forfaits manos libres con terminales electrónicas en la entrada de los remontes.

 

Distribución de las pistas en La Clusaz

La góndola Beauregard (capaz de trasportar 1800 personas por hora) proporciona acceso a una cumbre orientada a principiantes. También cuenta con con cuatro remontes (Névé, Etoile des Neiges, Aiglon y Ceutire). La meseta de Beauregard también proporciona acceso al Col de Croix-Fry y Col de l’Étale a través de una larga y sinuosa pista (Les Prises) atravesando abetos. Los amantes del esquí de fondo encontrarán una hermosa zona allí.

El macizo de Aiguille es el más frecuentado en La Clusaz, las pistas son de un nivel bastante fácil y ofrece varias rutas por el bosque. El punto negativo de este macizo es su «bosque de pilones y cables». Durante la primera mitad de la década de 2010 se llevaron a cabo trabajos de mantenimiento y remodelación en este sector, concretamente en el remonte Crêt du Merle.

El macizo Etale está orientado al sur y es la zona menos visitada, pero es muy apreciado por los esquiadores experimentados. Es un poco difícil acceder a este macizo, ya que hay que remontar la meseta de Beauregard y descender por una pista azul. O bien, descender una pista abierta al público muy raramente en la temporada.

Esta zona también sufrió reformas y mantenimiento; los remontes fueron reemplazados por un Telemix capaz de mover 2500 p/h (nuevo tipo de remonte que mezcla telesilla y góndola), entre ellos el Etale y el telesilla Belvédre.

El macizo de la Balme es el macizo más alto de la zona y es muy popular entre los fuera de pista; Incluye una góndola, dos telesillas fijos, y dos telesquís. Desde el Col de Balme, puedes ver Mont-Blanc.

 

Las instalaciones combinan modernidad y tradición

La Clusaz, deportiva y dinámica en verano e invierno, tiene el encanto de un complejo familiar, la energía de un complejo alpino internacional y el encanto de un pueblo de montaña que ha logrado preservar su identidad. En el corazón del entorno protegido de los Alpes franceses y a tiro de piedra del magnífico lago de Annecy, se beneficia de la tranquilidad de la alta montaña.  Rodeada de montañas, ofrece un recorrido por sus festividades, sus deportes de verano, su gastronomía, su cultura, su carácter…

La arquitectura única de La Clusaz le confiere un estilo que combina perfectamente la calidez de los materiales nobles y la novedad del diseño moderno. Raíces, herencia cultural y una mirada optimista al futuro. Su oferta de alojamiento es a su imagen: multifacética.

Encontramos alojamiento tanto en el corazón del pueblo como en las alturas, adaptandose a todas las expectativas de confort. Desde el hotel de 5* hasta el encantador bed and breakfast; encontramos una amplia gama de alojamientos pasando por casas rurales, chalets de lujo, apartamentos, albergues y refugios de montaña. Encontrarás la opción que más se adapte a ti y a tus espectativas.

El verano es una oportunidad perfecta para disfrutar de la montaña

La Clusaz dispone de grandes espacios verdes fuera de lo común, un lugar privilegiado y un inmenso entorno donde disfrutar en familia. Un verano diferente, alejado de los destinos de mar y playa, donde disfrutar de la sencillez de la vida. Ubicada al pie de la cordillera Aravis, la estación ha sido capaz de conservar su carácter y tradiciones mientras mira hacia el futuro. Es casi un mundo aparte dándole la bienvenida, un lugar donde desconectar del estrés de la ciudad y donde sentirse en armonía con la naturaleza.

 

Las vacaciones en la nieve no solo implican esquí o snowboard. La Clusaz ofrece una multitud de actividades «fuera del esquí» para los más atléticos y para los más contemplativos: parapente, vuelo en globo, circuito de conducir sobre hielo, motos de nieve, patinaje sobre hielo, airboard, paintball, raquetas de nieve a la luz de la luna, noche en un iglú …

 

En cuanto a la oferta cultural, la estación también lo invita a una visita en compañía de monitores patrimoniales, para descubrir la historia del resort.

 

 

Lo que no te puedes perder de la Clusaz

Las increíbles vistas y fuera de pista en Balme y Etale. Con el «Première trace», se puede esquiar en la mítica zona de Balme desde la primera nevada, y disfrutar de laderas absolutamente vírgenes; tendrás la oportunidad de estrenar las pistas desde los más de 1500 metros de altitud.

Le Dôme de l’Étoile des Neiges (la cúpula de la estrella de nieve), se trata de un iglú para una noche de fondue con amigos o para vivir una noche inolvidable en la magnífica meseta de Beauregard.

En la zona también destaca la presencia de lagos por los que pasear tanto a pie como en bicicleta, completando la oferta de actividades que podemos llevar a cabo en la estación.