Mientras muchos destinos turísticos de montaña buscan atraer visitantes durante todo el año, un problema cada vez más visible amenaza su crecimiento: la falta de vivienda para quienes hacen posible que funcione la actividad turística.

Hoteles, restaurantes, comercios, empresas de actividades, estaciones de esquí y balnearios se enfrentan cada temporada a una dificultad creciente para encontrar trabajadores. El motivo, en muchos casos, no es la falta de empleo ni de candidatos, sino la imposibilidad de encontrar una vivienda asequible cerca del puesto de trabajo.

La problemática no es exclusiva del sector turístico de montaña, sino que destinos de playa como Ibiza, Formentera o Mallorca llevan años alertando sobre las dificultades para encontrar alojamiento para sus trabajadores. En muchos casos, la escasez de vivienda asequible se ha convertido en una amenaza directa para la actividad económica, obligando a empresas hoteleras, restaurantes e incluso administraciones públicas a buscar soluciones para garantizar que quienes trabajan en el destino puedan también vivir en él.

Panticosa ha decidido afrontar este problema con una medida poco habitual en los destinos turísticos españoles:

«la creación de 36 viviendas públicas destinadas a trabajadores vinculados al sector turístico.»

Durante nuestra reciente visita al municipio pudimos conversar con José Pueyo, concejal de Turismo y teniente de alcalde de Panticosa, quien nos explicó los detalles de un proyecto que busca garantizar el futuro económico y social de la localidad.

El problema invisible detrás del éxito turístico

El Valle de Tena vive desde hace años un proceso de transformación. El objetivo ya no es depender exclusivamente del esquí durante el invierno, sino consolidarse como un destino activo durante las cuatro estaciones.

Panticosa ha impulsado proyectos pioneros que han impulsado el turismo en el Valle de Tena como las Pasarelas de Panticosa, nuevas rutas senderistas, el futuro tobogán de montaña, actividades familiares y propuestas ligadas al turismo deportivo y de naturaleza para atraer visitantes durante todo el año.

José Pueyo durante la presentación del proyecto de viviendas públicas para trabajadores en Panticosa. Imagen: I Love Ski®

Sin embargo, este crecimiento genera una consecuencia directa: la necesidad de contar con trabajadores estables que puedan residir en el territorio.

En muchas zonas turísticas del Pirineo la vivienda destinada al alquiler residencial se ha reducido considerablemente en favor de segundas residencias o alojamientos vacacionales. Como resultado, numerosos trabajadores encuentran empleo, pero no encuentran dónde vivir.

José Pueyo resume el problema de forma muy clara:

«Los negocios tampoco encuentran personal para trabajar porque no encuentran un piso para alquilar.»

La situación afecta especialmente a sectores como la hostelería, la restauración, los alojamientos turísticos y las actividades de montaña, donde la demanda de personal aumenta cada año.

Una inversión cercana a los dos millones de euros

Para intentar revertir esta situación, el Ayuntamiento de Panticosa y el Gobierno de Aragón han puesto en marcha un ambicioso proyecto de vivienda pública.

Los avances de las obras permitirán que varios empleados de Panticosa puedan vivir en el núcleo urbano. Imagen: I Love Ski®

Según explicó José Pueyo durante la visita, la primera fase contempla una inversión cercana a los dos millones de euros para rehabilitar un edificio y transformarlo en 20 viviendas destinadas a trabajadores.

«Gracias al Gobierno de Aragón hemos podido invertir cerca de dos millones de euros en esta primera fase para hacer vivienda pública, que es tan necesaria en Panticosa.»

El proyecto contempla dos tipologías de apartamentos. Por un lado, diez viviendas de una habitación pensadas para una o dos personas. Por otro, diez viviendas de dos dormitorios destinadas a unidades familiares o residentes que necesiten mayor espacio.

La actuación forma parte de una estrategia más amplia para reforzar la capacidad residencial del municipio y facilitar que los trabajadores puedan establecerse de forma permanente.

Otras 16 viviendas junto al polideportivo

El proyecto no termina ahí. Pueyo explicó que el Ayuntamiento ha cedido un terreno próximo al polideportivo municipal para una segunda actuación dentro del programa impulsado por el Gobierno de Aragón.

«Se ha cedido un terreno al Gobierno de Aragón y con el plan Más Vivienda, Mejor Turismo se van a hacer 16 viviendas más.»

Cuando ambas actuaciones estén finalizadas, Panticosa dispondrá de un total de 36 viviendas públicas destinadas a trabajadores vinculados al sector turístico. Una cifra especialmente significativa para un municipio de tamaño reducido y que puede convertirse en un ejemplo para otros destinos de montaña que afrontan problemas similares.

El objetivo: fijar población durante todo el año

Más allá de la construcción de viviendas, el verdadero objetivo es contribuir a fijar población permanente. Uno de los grandes desafíos de muchos pueblos de montaña consiste en mantener actividad económica estable más allá de los fines de semana, los puentes o las temporadas altas.

José Pueyo: “Sin vivienda no hay trabajadores y sin trabajadores no hay turismo”

En los últimos años Panticosa ha apostado claramente por la desestacionalización turística, impulsando actividades durante los doce meses del año. José Pueyo ha defendido públicamente en varias ocasiones que el turismo de cuatro estaciones es clave para mantener población y empleo estable en el municipio.

Sin embargo, para que esa estrategia funcione es imprescindible que los trabajadores puedan residir en el territorio. Sin vivienda no hay trabajadores. Y sin trabajadores resulta imposible mantener abiertos hoteles, restaurantes, comercios o empresas de servicios turísticos.

¿Quién podrá acceder a estas viviendas?

Aunque el sistema de adjudicación todavía está siendo estudiado, el Ayuntamiento tiene claras algunas prioridades. Según explicó José Pueyo, las viviendas estarán destinadas a personas que vivan de forma efectiva en Panticosa y que acrediten una relación laboral.

«Lo que tenemos muy claro es que tiene que ser gente que resida en Panticosa todo el año y que presente un contrato de trabajo.»

El consistorio trabaja ahora en definir los criterios definitivos para garantizar que las viviendas cumplan realmente la función para la que han sido concebidas. La intención es evitar usos especulativos y asegurar que los inmuebles sirvan para cubrir necesidades reales de residencia permanente.

Un modelo que puede marcar el futuro de los destinos turísticos de montaña

La problemática de la vivienda ya no afecta únicamente a las grandes ciudades. En muchos destinos turísticos de montaña se ha convertido en uno de los principales retos para garantizar la continuidad de la actividad económica. Panticosa ha decidido actuar antes de que la situación se agrave.

La creación de 36 viviendas públicas no resolverá por sí sola el problema del acceso a la vivienda, pero representa una de las iniciativas más ambiciosas que se están desarrollando actualmente en el Pirineo aragonés para facilitar la llegada y permanencia de trabajadores.

Mientras numerosos destinos buscan fórmulas para mantener su competitividad turística, Panticosa parece haber identificado una realidad fundamental: el futuro del turismo no depende únicamente de atraer visitantes, sino también de garantizar que las personas que sostienen la actividad económica puedan vivir en el territorio.