El Grupo Labellemontagne abre un nuevo capítulo en su historia. El 30 de marzo de 2026, Antoine Pirio asumió oficialmente el cargo de director general, lo que supone un cambio importante en la dirección de un grupo familiar que, históricamente, ha estado al frente de Jean-Yves Remy durante más de tres décadas.

Esta transición, cuidadosamente orquestada, refleja tanto una voluntad de continuidad como una necesidad de adaptación en un sector de la montaña que está experimentando una profunda transformación.

Una gobernanza renovada para acompañar el crecimiento

En esta nueva organización, Jean-Yves Remy mantiene la presidencia y sigue encarnando la visión estratégica del grupo, mientras que Antoine Pirio se hace cargo de todas las operaciones. Este esquema, ya habitual en los grupos familiares estructurados, responde a un doble reto: preservar el ADN emprendedor y profesionalizar la gestión operativa en un entorno cada vez más complejo.

Con una facturación de 66 millones de euros, cerca de 900 empleados en temporada y una presencia multisectorial (estaciones de esquí, restauración, alojamiento, actividades de ocio al aire libre y en recintos cerrados), Labellemontagne alcanza hoy un tamaño crítico que requiere una gestión diferenciada.

Jean-Yves REMY et Antoine PIRIO
Jean-Yves REMY y Antoine PIRIO

Antoine PIRIO: un perfil híbrido, entre la industria, la innovación y la montaña

La elección de Antoine Pirio no es fruto del azar. Su trayectoria encarna precisamente las nuevas expectativas del sector. Ingeniero de formación, titulado por la EM Lyon, ha labrado una trayectoria singular: dirección de plantas industriales en el sector del automóvil, cofundación de una start-up B2B y, posteriormente, incorporación al ecosistema de la montaña en el seno de Compagnie des Alpes. Desde 2019, dirige Deux Alpes Loisirs antes de convertirse en director de operaciones de la división Montaña y actividades al aire libre del grupo Compagnie des Alpes junto a David Ponson.

Esta doble actividad (industrial y turística) constituye hoy en día una ventaja estratégica fundamental. Refleja un cambio de fondo: la gestión de las estaciones de esquí se asemeja cada vez más a la de infraestructuras complejas, lo que exige rigor operativo, optimización de los flujos y gestión del rendimiento.

Una visión de la montaña forjada a lo largo del tiempo

Mucho antes de su nombramiento al frente de las operaciones del Grupo Labellemontagne, Antoine Pirio ya había sentado las bases de una reflexión estructurada sobre la evolución del modelo de la montaña. Durante su entrevista «Face to Face» concedida a I Love Ski en 2019, no se limitó a analizar las transformaciones en curso: anticipó las implicaciones concretas para los operadores.

Su visión del sector se enmarcaba en un enfoque sistémico, en el que la estación ya no se concibe como un simple lugar para practicar el esquí, sino como un ecosistema de servicios y experiencias. Esta visión se basa en una firme convicción: el valor ya no se crea únicamente en la nieve, sino en la capacidad de organizar usos complementarios, capaces de prolongar la relación con el cliente más allá de la estancia invernal tradicional.

Ya mencionaba la necesidad de adaptar los modelos económicos a una doble exigencia. Por un lado, la evolución de las expectativas de los clientes, cada vez más sensibles a la diversidad de actividades, a la calidad de los servicios y a la experiencia global. Por otro lado, los cambios en el entorno, que obligan a integrar la incertidumbre como un parámetro fundamental en la gestión de las fincas.

Jean-Yves REMY, Président du groupe Labellemontagne
Jean-Yves REMY, presidente del grupo Labellemontagne

Este marco de interpretación encuentra hoy un eco directo en las orientaciones adoptadas por Labellemontagne. El desarrollo de los parques de ocio Wam Park ilustra una clara voluntad de invertir en universos complementarios, dirigiéndose a públicos más amplios y liberándose parcialmente de la estacionalidad. Por su parte, el auge de las actividades de interior responde a una lógica de optimización del uso de las infraestructuras y de garantía de ingresos. Por último, la gestión de equipamientos estructurantes como el Teleférico de Namur refleja la capacidad de exportar un saber hacer histórico a otros territorios y otros contextos de explotación.

En este contexto, la incorporación de Antoine Pirio no supone tanto una ruptura como la culminación de una coherencia estratégica. Él mismo lo expresa en una declaración que pone de relieve su prioridad inmediata: «Me complace unirme al Grupo Labellemontagne y contribuir a su desarrollo. Dedicaré toda mi energía al servicio de los equipos y del rendimiento operativo, en estrecha colaboración con Jean-Yves REMY, el equipo directivo del Grupo y todas las partes interesadas.

Labellemontagne, un grupo en un momento decisivo de su trayectoria

El nombramiento de Antoine Pirio se inscribe en una fase de profunda reestructuración del modelo económico de los operadores de montaña. Más allá de las dinámicas ya identificadas, el sector está experimentando hoy en día una transformación más estructural, vinculada a la propia redefinición del valor turístico en las zonas de montaña. El esquí, durante mucho tiempo producto central y casi exclusivo, se está convirtiendo progresivamente en un elemento más dentro de una cadena de experiencias más amplia, en la que la capacidad de captar flujos a lo largo de todo el año condiciona ahora la resiliencia de los operadores.

En este contexto, la diversificación ya no es solo una estrategia oportunista, sino un auténtico reposicionamiento industrial. Las inversiones realizadas por el Grupo Labellemontagne en actividades como los centros de ocio o las instalaciones cubiertas reflejan una comprensión profunda de esta evolución.

Al mismo tiempo, la cuestión medioambiental se impone como un marco estructurante, y ya no como una limitación secundaria. Ahora influye en toda la cadena de toma de decisiones, desde las inversiones en infraestructuras hasta la gestión diaria de los dominios. Esta presión va acompañada de una mayor exigencia de transparencia y coherencia por parte de los territorios y los usuarios, lo que obliga a los operadores a articular el rendimiento económico y la responsabilidad medioambiental en una lógica de largo plazo.

La Bresse - Pont du Metty
La Bresse – Puente del Metty

A esto se suma una evolución notable en las relaciones con las administraciones públicas. La capacidad de dialogar, de construir proyectos de forma conjunta y de inscribir las estrategias en horizontes temporales a largo plazo se está convirtiendo en un factor diferenciador entre los actores del sector.

Por último, en un entorno marcado por la incertidumbre climática y el aumento de los costes operativos, el control operativo se perfila como una palanca decisiva. La optimización de los recursos, la gestión minuciosa de los flujos y la capacidad para dirigir organizaciones con múltiples sedes y actividades se convierten en competencias fundamentales.

Es precisamente en esta convergencia de retos donde el perfil de Antoine Pirio cobra todo su sentido. Su doble experiencia, tanto en el ámbito industrial como en el turístico, encaja perfectamente con esta nueva etapa del sector, en la que la experiencia operativa debe combinarse con una visión estratégica más amplia.

Continuidad y transformación: una trayectoria bien gestionada

En este contexto, la evolución de la gobernanza del grupo refleja una mayor madurez. Jean-Yves Remy enmarca esta transición en una lógica de relevo generacional organizado, en la que la continuidad del proyecto empresarial prima sobre los cambios de personal.

La confianza que ha depositado en el nuevo director general pone de manifiesto su voluntad de garantizar el desarrollo del grupo sin renunciar a los valores fundamentales que han forjado su identidad. «Esta evolución de nuestra gobernanza marca una etapa importante en la historia de nuestra empresa. Confío plenamente en la capacidad de Antoine PIRIO para dirigir el rendimiento de nuestras actividades operativas y continuar nuestro desarrollo respetando nuestros valores familiares», indica Jean-Yves REMY, presidente del Grupo Labellemontagne.

Estación de esquí de La Bresse. ®OTLBHV – G.BERVARD

Por su parte, Antoine Pirio adopta una postura decididamente operativa, centrada en la movilización de los equipos y la búsqueda del rendimiento. Su discurso destaca un enfoque colectivo, en el que la creación de valor se basa en la coordinación de los conocimientos especializados internos y en un diálogo constante con todas las partes interesadas, ya sean empleados, socios o actores públicos.

Esta complementariedad entre la visión estratégica y la gestión operativa traza una trayectoria de transformación progresiva, basada en el ajuste más que en la ruptura. En un sector en el que los equilibrios son frágiles y las inversiones cuantiosas, esta capacidad de evolucionar sin desequilibrar el sistema constituye sin duda una de las principales bazas de Labellemontagne de cara a los próximos años.