En el corazón de Avoriaz, donde el culto a la montaña se funde con los paisajes nevados y el freestyle forma parte del ADN local, ha surgido una nueva ola que no viene del océano, sino de la nieve. Su nombre: Nami Park. Este innovador snowpark, inaugurado esta temporada, es una experiencia sensorial y artística, con esencias de Japón y los Alpes franceses.
Aquí, la nieve no se pisa: se surfea. Las curvas de los módulos evocan las olas del Pacífico, la decoración transporta al rider a un templo zen, y el ambiente invita a fluir en cada línea. En Naomi Park todo ha sido pensado para transformar la práctica del freestyle en puro arte en movimiento. “Nami significa ‘ola’ en japonés. Nos inspiramos en las líneas del surf y en la sensibilidad japonesa para crear un espacio diferente, con una estética muy cuidada y sensaciones suaves, fluidas”, explica Jean-Noël CALVET, responsable de los snowparks y espacios lúdicos de Avoriaz.
Nami Park, un snowpark sensorial y artístico
En el Nami Park, cada elemento ha sido cuidadosamente diseñado para despertar los sentidos y transformar el simple hecho de deslizarse en una experiencia estética total. Nada está dejado al azar: desde la forma de los módulos hasta la atmósfera sonora, pasando por la decoración inspirada en el Japón tradicional, todo invita a sentir la montaña de una manera diferente.
Los módulos, con curvas suaves y fluidas, evocan el movimiento natural de una ola. No hay líneas rectas ni ángulos agresivos: aquí se surfea sobre nieve, con armonía y fluidez. A medida que el rider avanza, el entorno se convierte en parte del recorrido: la nieve es el lienzo, y el cuerpo, el pincel.
La entrada al parque está marcada por un imponente Torii rojo, símbolo ancestral de transición entre el mundo físico y el espiritual. Es una puerta simbólica: al cruzarla, el visitante entra en un universo suspendido entre cultura, naturaleza y sensaciones. “Queríamos llevar a la gente a otro lugar. Hemos creado una gran pagoda, colocamos un gong de 40 kilos… Es más que decoración: es una atmósfera. Un pequeño templo freestyle, casi onírico, donde se puede fluir con la nieve”, explica Jean-Noël.

Y lo más importante: este espacio no está reservado a la élite. El Nami Park ha sido diseñado para todos, desde niños curiosos que hacen sus primeros trucos hasta freestylers experimentados en busca de inspiración.
Avoriaz, capital del freestyle accesible
Con cuatro snowparks distintos, pensados como etapas de una evolución natural, Avoriaz ofrece un terreno de juego progresivo, coherente y adaptado a todos los niveles. Desde los módulos de iniciación del parque La Chapelle, hasta los espacios creativos como el Stash, integrado en el bosque con módulos de madera ecológica, cada zona invita a probar, fallar, aprender y avanzar. “Aquí puedes empezar con módulos XS, progresar paso a paso, y acabar haciendo trucos en estructuras profesionales. Tenemos una gran curva de progresión”, explica Jean-Noël. El snowpark de La Chapelle es accesible para los peatones, lo que permite considerarlo un auténtico espacio de descubrimiento y observación del freestyle.
Además, la estación alberga el último halfpipe en funcionamiento en Francia, una rareza que permite a los riders más avanzados entrenarse en condiciones óptimas y participar en eventos internacionales.

Este enfoque escalonado ha permitido a Avoriaz fidelizar a varias generaciones de riders, pero también seducir a perfiles muy diversos: desde familias hasta creadores de contenido, desde niños curiosos hasta adultos que buscan reconectar con la naturaleza a través del movimiento. “Tú puedes estar haciendo un 180 en la box de principiantes, y justo al lado un pro está encadenando trucos espectaculares. Esa mezcla crea una energía especial. Hay respeto, inspiración mutua… y eso hace que todo el mundo se sienta bienvenido”.
A esta accesibilidad se suma una identidad visual y cultural muy marcada. En Avoriaz, el freestyle no es solo deporte, es estilo de vida. El diseño de los espacios, la música, el ritmo de vida y hasta la arquitectura de la estación (sin coches, 100% peatonal) contribuyen a esa atmósfera única que caracteriza Avoriaz. “No necesitas practicar freestyle para disfrutar del ambiente local. Hay una vibra especial que atrae a todo el mundo, es parte del ADN de Avoriaz. Algunos vienen solo a ver, a disfrutar del ambiente, y eso también es parte de la experiencia”.

Con el respaldo de marcas icónicas como Burton, y una comunidad de apasionados que impulsa nuevas ideas año tras año, Avoriaz ha conseguido algo que pocas estaciones logran: hacer del freestyle una cultura viva y accesible, más allá del nivel técnico o la edad.
El universo freestyle de Les Portes du Soleil
Avoriaz no es un islote freestyle, sino la puerta de entrada a un inmenso territorio de creatividad sobre nieve. Integrada en el dominio esquiable de Les Portes du Soleil, la estación forma parte de una red de ocho snowparks diferentes, repartidos entre Châtel, Les Gets, Morzine, Les Crosets y otras localidades. Para los riders que buscan variedad, inspiración y libertad de movimientos, es uno de los playgrounds más completos de Europa. “Cada parque tiene su universo propio. Puedes pasar la mañana en un espacio lúdico en el bosque y por la tarde lanzarte al pipe con riders pro. Es un terreno de juego infinito”, resume Jean-Noël.

Cada espacio ofrece una interpretación única del freestyle. El Stash, por ejemplo, es un snowpark icónico situado en plena naturaleza, donde los módulos de madera se integran armoniosamente en el entorno alpino. Inspirado por el surf, el skate y la cultura DIY (Do It Yourself), este parque fue uno de los primeros en apostar por un enfoque ecológico y artístico del freestyle. “Empezamos con el Stash en 2007, fue toda una apuesta. Queríamos alejarnos del modelo de parque tradicional y crear algo más libre, más orgánico, con madera local, pasarelas, escaleras… un entorno donde la familia entera pudiera jugar”, recuerda Jean-Noël con orgullo.
Otro espacio destacado es el Lil’Stash, una versión infantil del Stash, donde los más pequeños se mueven entre árboles, puentes colgantes, módulos adaptados y toboganes, mientras los padres descansan o preparan una barbacoa en las zonas habilitadas.

Pero más allá del diseño, lo que define a estos parques es su vocación inclusiva y evolutiva. Tanto los snowparks de Avoriaz como los que ofrecen sus estaciones vecinas, están pensados para acompañar al rider desde sus primeros giros hasta las maniobras más complejas. Todo está diseñado para invitar a experimentar sin miedo, sin elitismo, y con la seguridad necesaria para progresar. “En el Stash, los módulos son de madera. Tienes que pasar por encima, pero están pensados para que todo el mundo pueda jugar. El freestyle, aquí, es como una aventura en el bosque”.
No es raro ver a padres e hijos compartir un módulo, o a principiantes observando con admiración a los riders más avanzados. La convivencia, la inspiración mutua y la libertad son los pilares de este ecosistema único. “Queremos que los niños que empiezan hoy en el Lil’Stash puedan, dentro de unos años, hacer trucos en el pipe o participar en eventos. Todo está pensado para que cada uno encuentre su camino”.
Volcom Spot to Spot: freestyle, fiesta y creatividad sin límites
En un calendario de invierno ya bien nutrido, hay un evento que destaca por su originalidad, su energía desbordante y su capacidad para reunir a toda la comunidad snowboarder. El Volcom Spot to Spot, que vuelve a Avoriaz los días 28 y 29 de marzo de 2026, en plena Semana Santa española: es un espectáculo de creatividad pura sobre nieve, una celebración del espíritu freestyle en estado salvaje. “Es un festival de ideas locas. Riders amateurs y pros comparten pista, trucos, risas y una pasión común por el snowboard”, explica Jean-Noël.
Durante dos días intensos, los participantes se enfrentan a cinco pruebas diseminadas por toda la estación. El recorrido es libre, sin cronómetro ni reglas rígidas, y cada spot es una oportunidad para jugar, improvisar y dejar volar la imaginación. Desde bajadas creativas por pistas azules rediseñadas, hasta pruebas de jibbing montadas en las terrazas de los restaurantes, pasando por desafíos urbanos en plena arquitectura local, la estación se transforma en un gran parque temático freestyle. “Nos gusta romper las barreras entre el rider y el público. Hemos montado rails en terrazas donde la gente está tomando algo, y de repente, estás viendo trucos espectaculares a un metro de tu mesa. Es único”.

El ambiente festivo es otro de los ingredientes clave. Conciertos improvisados, DJ sets al aire libre, zonas chill, y un público entregado que mezcla riders, familias, curiosos y apasionados de la nieve, crean una atmósfera electrizante y abierta a todos. “Queremos que cualquiera pueda participar. Lo importante no es ganar, es compartir y crear una experiencia única en la nieve”, insisten desde la organización.
Una de las pruebas más esperadas es el Side Hit Contest, donde los riders deben aprovechar cada irregularidad del terreno (pequeños baches, bordes de pista, montículos naturales) para lanzar trucos improvisados, creativos y a menudo espectaculares. Se premia el ingenio, la fluidez y el estilo. “Es el anti-park por excelencia. No se trata de tener el módulo perfecto, sino de ver el potencial donde otros ven una simple loma de nieve”.
Este formato abierto y libre, sin presión ni cronómetros, ha conseguido atraer a un público cada vez más internacional, y especialmente a los riders españoles, que encuentran en este evento una forma diferente de vivir el snowboard, más lúdica, artística y comunitaria. “Es ideal que caiga en Semana Santa. Vienen muchos riders de España, hay ambientazo, y la mezcla cultural es increíble. Es como un punto de encuentro europeo del freestyle alternativo”, celebra Jean-Noël.
Con cada edición, el Volcom Spot to Spot se consolida como una referencia para quienes entienden el snowboard como una forma de expresión libre, donde la creatividad importa más que el podio. Un evento que refleja perfectamente el alma freestyle y abierta de Avoriaz.
































