La Compagnie des Alpes (CDA) ha dado un nuevo paso en su estrategia de descarbonización y modernización industrial al confirmar un acuerdo estratégico con el fabricante italiano Prinoth para el desarrollo y la futura industrialización de máquinas pisapistas eléctricas de alta potencia, destinadas al mantenimiento de pistas en los dominios esquiables del grupo.

El anuncio se produjo en el marco de la presentación de resultados del grupo y fue recogido inicialmente por Le Journal des Entreprises, medio económico francés. Más allá de la noticia puntual, la iniciativa se inscribe en una dinámica de fondo mucho más amplia, que posiciona a la CDA como uno de los actores más activos de la industria de la nieve en materia de transición energética y transformación de los modelos operativos.

Una línea de ensamblaje en los Alpes y pruebas en dominios de la CDA

Según la información comunicada, la colaboración con Prinoth permitirá implantar a partir de 2026 una línea de ensamblaje de máquinas pisapistas eléctricas en los Alpes franceses, concretamente en el entorno industrial de Saboya, donde Prinoth cuenta con una presencia histórica.

El calendario prevé que el primer prototipo de pisapistas eléctrica de gran potencia esté listo en diciembre de 2025, con pruebas operativas a partir de marzo de 2026 en uno de los dominios gestionados por la Compagnie des Alpes. El grupo ha señalado que la garantía de volúmenes de pedido permitirá asegurar una progresiva escalada industrial de la producción.

Este aspecto no es menor: el mantenimiento de pistas representa uno de los principales focos de consumo energético y emisiones dentro de la operación diaria de una estación de esquí.

De las pisapistas HVO a la electrificación total

Hasta ahora, la CDA ya había avanzado significativamente en la reducción de su huella de carbono mediante el uso de pisapistas alimentadas con combustible HVO (aceite vegetal hidrotratado), una solución que permitía reducir las emisiones hasta en un 93 % respecto al gasóleo convencional.

Con la introducción de máquinas pisapistas eléctricas, el grupo aspira a eliminar completamente las emisiones directas asociadas al pisado de pistas, un hito técnico y simbólico para la industria de la nieve. Según explicó su director general, Dominique Thillaud, la transición se realizará de forma progresiva, con una migración escalonada de las flotas HVO hacia modelos eléctricos a lo largo de los ocho años posteriores a 2026.

Esta estrategia se alinea con la visión global de la CDA, que ya analizamos en profundidad en nuestro artículo sobre qué es la Compagnie des Alpes, donde abordábamos su posicionamiento como operador turístico y de ocio a escala europea.

Innovación industrial y desarrollo territorial

Más allá del impacto ambiental, la decisión de localizar la línea de ensamblaje en los Alpes franceses refuerza la dimensión industrial y territorial del proyecto. La montaña no solo es aquí un espacio de consumo turístico, sino también un laboratorio de innovación tecnológica, capaz de atraer y consolidar competencias industriales vinculadas a la transición energética.

Este enfoque encaja con la evolución reciente de la CDA, que ha reforzado su presencia a largo plazo en numerosos territorios alpinos. Un ejemplo claro es la renovación de la concesión de La Plagne hasta 2052, donde la enorme estación de esquí fracnesa renovaba su confianza en la Compagnie des Alpes hasta 2052.

También se inscribe en la lógica de gobernanza territorial y diálogo con los actores locales, visible en destinos como Pralognan-la-Vanoise, donde la CDA fue elegida para gestionar la estación durante los próximos 25 años y donde recientemente se ha incorporado una voz específica para la naturaleza en los órganos de gobernanza.

Una estrategia coherente con la visión de “montaña regenerativa”

La electrificación de las máquinas pisapistas no puede entenderse como una acción aislada. Forma parte de un marco estratégico más amplio, donde la CDA explora modelos de desarrollo que combinan rendimiento económico, aceptación social y reducción del impacto ambiental.

Esta visión conecta directamente con los principios de montaña regenerativa, un concepto que analizamos en Montaña regenerativa, y que apunta a ir más allá de la simple compensación de impactos, integrando la actividad turística en una lógica de mejora global del territorio.

El enfoque también fue objeto de debate durante los encuentros sectoriales recogidos en nuestro CDA Debrief, donde se abordaron los grandes desafíos de la industria de la nieve: clima, energía, aceptación social y sostenibilidad económica.

Un proyecto con valor de referencia para el sector

Con este acuerdo con Prinoth, la Compagnie des Alpes no solo avanza en su propia transición, sino que lanza una señal clara al conjunto del sector. La electrificación del mantenimiento de pistas, hasta ahora considerada compleja en términos de potencia y autonomía, entra en una fase de industrialización real, con pruebas a escala y compromisos de volumen.

En un contexto de creciente presión climática y regulatoria, este tipo de iniciativas sitúan a la CDA como actor de referencia en la transformación de la industria del esquí, combinando innovación tecnológica, visión a largo plazo y anclaje territorial.