El Grupo HTI, matriz de marcas como Leitner, Poma, Skadii, Prinoth, WLPdust, Agudio, Troyer y DemacLenko,  que en 2024 generó un volumen de negocios de 1400 millones de euros ha anunciado su entrada en el capital de HKD Snowmakers, líder en nieve de cultivo en Norteamérica. Esta operación del gigante internacional, comunicada oficialmente el 3 de septiembre de 2025, supone un paso estratégico para reforzar la posición de HTI en el mercado norteamericano, al tiempo que consolida todas las operaciones de DemacLenko en la región bajo la marca HKD.

Un movimiento estratégico del Grupo HTI con impacto global

La operación anunciada no es un simple movimiento financiero. En realidad, supone una reconfiguración profunda del mapa de la nieve de cultivo en Norteamérica.

Por un lado, HKD seguirá operando con autonomía, una garantía de continuidad que tranquiliza a las estaciones de esquí que ya confían en la marca. Al mismo tiempo, toda la cartera de productos de DemacLenko en la región pasa a venderse bajo el sello de HKD, consolidando así la presencia de la firma norteamericana como punto de referencia único para compras y soporte.

No menos importante es la integración del equipo humano de DemacLenko en Norteamérica, un paso que asegura know-how, proximidad y servicio técnico local.

El Grupo HTI, propietario de Leitner-Poma, Prinoth y DemacLenko, ha realizado una inversión estratégica en HKD.
El Grupo HTI, propietario de Leitner-Poma, Prinoth y DemacLenko, ha realizado una inversión estratégica en HKD.

En cuanto al acuerdo societario, las versiones difieren: la nota oficial habla de “entrada en el capital”, mientras que varios medios italianos aseguran que se trata de una participación mayoritaria. Lo que no admite debate son los números: unos 80 empleados y una facturación anual estimada en 60 millones de dólares sitúan a HKD como un actor de peso en el mercado.

¿Quién es HKD Snowmakers?

Nacida en Norteamérica, HKD Snowmakers no tardó en hacerse un nombre en la industria gracias a una combinación poco común de innovación, eficiencia y simplicidad operativa. Sus cañones aire/agua y sus ventiladores destacan por su capacidad de producir grandes volúmenes de nieve en poco tiempo, mientras que los hidrantes KLiK han revolucionado la forma de poner en marcha un sistema de nieve de cultivo con rapidez y seguridad.

Pero quizá la gran baza de HKD en los últimos años haya sido su apuesta por la automatización inteligente. Con la plataforma iSno, las estaciones pueden controlar y optimizar remotamente sus sistemas de producción de nieve, ajustando consumos y maximizando cada hora de frío disponible y la visualización intuitiva a tiempo real de los sistemas de innivación gracias al software Snowvisual 4.0.

Y es que en un escenario en el que los inviernos ofrecen ventanas cada vez más cortas de temperaturas negativas, esta capacidad de reacción inmediata se ha convertido en una ventaja competitiva decisiva para las estaciones de esquí de todo el continente.

Sinergias entre HKD y HTI

La entrada de HTI en HKD Snowmakers no solo suma capital: abre la puerta a un ecosistema completo de soluciones para la montaña. Desde los remontes de Leitner y Poma, pasando por los pisanieves y vehículos especializados de Prinoth, hasta llegar a la nieve de cultivo de DemacLenko y HKD, sin olvidar la capa digital que aporta Skadii, la estrategia del grupo es clara: ofrecer un paquete integral a las estaciones de esquí.

Para los operadores norteamericanos, esto se traduce en una ventaja evidente: contar con un único interlocutor para todo lo relacionado con la nieve de cultivo. Menos trámites, procesos de compra simplificados, un servicio de mantenimiento centralizado y la garantía de tener detrás a un grupo industrial con músculo financiero y tecnológico.

El resultado es un escenario donde la precisión alpina de HTI y la capacidad de adaptación de HKD en Norteamérica se combinan para ofrecer una propuesta difícil de igualar en el sector.

Perspectiva de mercado

El movimiento no podría haberse producido en un contexto más oportuno. La industria de la nieve de cultivo vive una presión creciente: las estaciones de esquí necesitan producir más nieve en menos tiempo, con consumos energéticos cada vez más bajos y en ventanas de frío cada vez más cortas.

En este escenario, la eficiencia energética medida en kWh por metro cúbico de nieve se ha convertido en un indicador clave para decidir inversiones. A ello se suma la automatización avanzada, que permite reducir mano de obra y costes operativos, y que ya no es un lujo, sino una necesidad para garantizar la viabilidad económica de muchos destinos.

Otro factor decisivo es el valor del “Made in USA”. Fabricar y ensamblar equipos cerca del cliente no solo reduce tiempos de entrega, sino que también protege frente a los riesgos de aranceles y cadenas de suministro globales cada vez más frágiles.

Con presencia industrial tanto en Utah, como en las mejores estaciones de esquí en Colorado, Minnesota y Canadá, HTI no solo amplía su huella en Norteamérica, sino que se posiciona como un actor transatlántico de referencia, capaz de competir en igualdad de condiciones con otros gigantes de la nieve de cultivo.

Más allá de los titulares, la entrada de HTI en el capital de HKD Snowmakers plantea tres reflexiones clave para los profesionales de la montaña:

  1. Concentración y consolidación del sector
    La operación confirma una tendencia clara: el mercado de la nieve de cultivo avanza hacia la concentración en pocos actores globales capaces de ofrecer soluciones integrales. Para las estaciones, esto puede significar negociaciones con menos proveedores, pero con mayor capacidad de inversión y soporte técnico.

  2. Hacia un modelo integrado de gestión de la montaña
    La combinación de remontes, pisanieves, nieve de cultivo y digitalización bajo un mismo paraguas industrial abre la puerta a proyectos más integrados, donde cada decisión de inversión impacta en la eficiencia global del dominio esquiable. Para los directores de estación, esto supone pensar en términos de ecosistema tecnológico, no de productos aislados.

  3. Competencia tecnológica y sostenibilidad
    El foco en eficiencia energética y automatización no es solo una respuesta al cambio climático, sino también a la presión de costes operativos y a la necesidad de justificar inversiones bajo criterios de sostenibilidad. En la práctica, veremos una aceleración en la adopción de sistemas de control inteligente, medición de consumo y reporting ambiental.

En definitiva, la estrategia de HTI con HKD no debe interpretarse únicamente como un refuerzo de presencia en Norteamérica, sino como un síntoma de la transformación global que vive la industria de la nieve: más concentrada, más tecnológica y con el reto de ser rentable y sostenible al mismo tiempo.