La temporada de invierno 2025 se perfila como una de las más dinámicas para el turismo receptivo chileno. SKY Airline, aerolínea chilena de bajo costo, estima que más de 214.000 pasajeros se movilizarán entre diferentes ciudades de Brasil y Santiago de Chile entre julio y septiembre, cifra impulsada principalmente por el creciente interés de los turistas brasileños por los destinos de nieve.
Según datos entregados por la compañía, la ruta São Paulo – Santiago liderará el tráfico aéreo, con una proyección de 71.979 pasajeros, seguida por Río de Janeiro (61.893), Florianópolis (54.269), Porto Alegre (13.441) y Belo Horizonte (12.819).
Y es que la temporada invernal 2025 en Chile no solo está marcada por un auge sin precedentes en la llegada de turistas brasileños, sino también por un hito empresarial que reconfigura el mapa del esquí en Sudamérica. Como publicamos recientemente en I Love Ski, la industria de la nieve ha dado un giro histórico con la entrada de la empresa estadounidense Mountain Capital Partners (MCP), que ha adquirido una participación mayoritaria en Andacor S.A., operadora de los centros El Colorado, Parque Farellones, Pillán y Volcán Osorno. Esta operación, enmarcada en el ambicioso Project Mantra, consolida bajo un mismo operador el dominio de Los Tres Valles de los Andes, justo en un momento en que el turismo receptivo —especialmente desde Brasil— alcanza cifras récord.
Brasil y la “magia del invierno chileno”
Este notable crecimiento responde a un fenómeno que se ha venido consolidando en los últimos años: la fuerte atracción que generan los centros de esquí chilenos en el público brasileño. La combinación de paisajes nevados, proximidad geográfica, conectividad aérea y experiencias de montaña diversificadas ha convertido a Chile en el principal destino invernal del Cono Sur.
“La temporada de nieve se ha transformado en un verdadero imán para el turismo brasileño, y nos enorgullece ser el puente que conecta a miles de personas con la magia del invierno chileno», aseguró Benjamín Cox, subgerente de Ventas de SKY Airline.
SKY, que se ha consolidado como una de las aerolíneas preferidas por los turistas del país vecino gracias a su modelo low cost, puntualidad y servicios eficientes, ha reforzado su estrategia estacional con vuelos temporales exclusivos desde Porto Alegre y Belo Horizonte, activos desde el 23 de junio hasta el 14 de septiembre.
En palabras del propio Cox:
“Estas proyecciones reflejan el interés creciente por el turismo chileno y la preferencia por volar con SKY gracias a nuestras tarifas accesibles, puntualidad y experiencia a bordo”.
Un contexto favorable para el turismo receptivo
Este dinamismo aéreo se inserta en una tendencia al alza del turismo receptivo chileno. De acuerdo con cifras de Fedesud, el primer semestre de 2025 marcó un hito, con ingresos por turismo internacional cercanos a los US$ 1.683 millones, lo que representa un crecimiento interanual del 25,6%. Brasil se posicionó como el segundo mercado más importante en llegadas, con 787.000 turistas brasileños (un alza del 62% respecto al año anterior) y un gasto promedio de US$ 851 por visitante.
Chile ha logrado no solo captar a los esquiadores experimentados, sino también a viajeros que buscan disfrutar del entorno montañoso, la gastronomía típica y las actividades familiares que ofrecen centros como Valle Nevado, El Colorado, La Parva y Portillo.
Chile como hub de nieve para Sudamérica
El empuje del turismo de nieve se ha convertido en una pieza estratégica para la diversificación de la oferta turística nacional. Gracias a la inversión en conectividad aérea, infraestructura y promoción internacional, Chile ha logrado reposicionarse como un destino invernal competitivo a nivel continental, atrayendo visitantes no solo de Brasil, sino también de Argentina, Perú, México y Estados Unidos.
Además, la estacionalidad de las rutas implementadas por SKY evidencia un esfuerzo concreto por adaptarse a los ciclos turísticos y reforzar el rol de Santiago como puerta de entrada a la Cordillera de los Andes.
Proyecciones y desafíos
Con esta tendencia en marcha, los desafíos a futuro apuntan a fortalecer la capacidad hotelera, mejorar los accesos a centros invernales y fomentar una oferta más sostenible y diversificada. También se abre una ventana para que destinos emergentes en el sur y centro de Chile aprovechen este auge para ampliar su notoriedad y atraer inversión turística.
































