Durante décadas, Polartec ha sido una referencia en el ámbito de los tejidos técnicos. Desde su trabajo pionero con el vellón reciclado hasta sus renombrados tejidos de alto rendimiento para prendas de exterior, la marca -ahora bajo el paraguas de Milliken & Company- ha ampliado constantemente los límites de lo que puede lograr la innovación sostenible.
Sin embargo, en una era en la que la responsabilidad medioambiental ya no es opcional, Polartec está adoptando una profunda transformación. La empresa ha puesto en marcha medidas audaces: eliminar los PFAS de todos sus productos, innovar con nuevas membranas como Power Shield™ RPM, y lanzar tecnologías como Shed Less, que reducen drásticamente la contaminación por microplásticos. Estas iniciativas son más que mejoras incrementales: reflejan una redefinición estratégica de cómo pueden coexistir el rendimiento, la durabilidad y la sostenibilidad.
Para profundizar en estos avances, hemos entrevistado a Karen Beattie, Director of Product Management at Polartec, que comparte con nosotros los retos técnicos y éticos a los que se ha enfrentado la empresa, y las soluciones que están estableciendo nuevos estándares en la industria.
Una nueva norma: La eliminación de PFAS sin comprometer el rendimiento
El viaje de Polartec para eliminar las PFAS (sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas) comenzó hace años y, a finales de 2022, había logrado un objetivo histórico: eliminar todos los materiales que contienen PFAS de toda su línea de productos. Esta transición, lejos de ser superficial, abordó un problema medioambiental y de salud crítico a la vez que mantenía la promesa principal de la marca de equipos de alto rendimiento.
Como explica Karen Beattie, el reto inicial fue encontrar una membrana alternativa que no sacrificara propiedades clave como la resistencia al agua y la transpirabilidad. El resultado fue Power Shield™ RPM, un tejido que ofrece 10.000 mm de resistencia al agua y una transpirabilidad líder en el sector de 20.000 g/m2/24 h, todo ello eliminando los productos químicos nocivos. Fabricado con poliéster reciclado, el tejido también reduce la dependencia de los combustibles fósiles y disminuye la huella de carbono global.
Esta innovación es emblemática de la capacidad de Polartec para evolucionar sin comprometer lo que esperan sus fieles usuarios: fiabilidad en las condiciones más exigentes.
Además de iniciativas de sostenibilidad como la eliminación de PFAS y la tecnología Shed Less, Polartec sigue perfeccionando sus tejidos de alto rendimiento, entre ellos NeoShell, una de las membranas más innovadoras de la marca por su capacidad para combinar impermeabilidad y transpirabilidad activa. Descubre cómo funciona y cómo se compara con otras membranas en nuestro artículo en profundidad sobre Polartec NeoShell.
Menor desprendimiento, mayor duración: La lucha contra la contaminación por microplásticos
El desprendimiento de microfibras, sobre todo en el vellón sintético, se ha convertido en un importante factor de contaminación por plásticos en los océanos. En respuesta, Polartec ha lanzado su tecnología Shed Less, que reduce el desprendimiento de microfibras hasta en un 85%.
Según Beattie, la durabilidad sigue siendo la piedra angular de todos los productos Polartec. El desarrollo de Shed Less no ha ido en detrimento del rendimiento. Por el contrario, se basa en décadas de perfeccionamiento textil, aprovechando mejores ingredientes y procesos de fabricación optimizados para ofrecer tejidos como el Polartec 200 y el forro polar Micro Series con perfiles medioambientales notablemente mejorados y una resistencia inalterada.
Este planteamiento refleja una tendencia creciente en la industria: la sostenibilidad debe integrarse en el tejido de las prendas de alto rendimiento, literalmente.
Cerrar el círculo: La circularidad y la campaña «Más allá empieza hoy»
Polartec lleva mucho tiempo siendo pionera en el uso de materiales reciclados, y hasta la fecha ha reciclado más de 2.000 millones de botellas de PET de un solo uso. Pero bajo el lema de su campaña «Beyond Begins Today», la marca está ampliando sus compromisos de sostenibilidad a todas las fases de producción.
Esto incluye la exploración de nuevos tipos de fibras, la adopción de técnicas de fabricación de vanguardia y el fortalecimiento de las asociaciones en toda la cadena de suministro. Como subraya Karen Beattie, la sostenibilidad no es una línea de meta, sino un proceso continuo de iteración e innovación. La campaña sirve a la vez de declaración de objetivos y de grito de guerra, y subraya que el cambio hacia la circularidad debe ser integral, mensurable y escalable.
El papel de Milliken: ampliar la sostenibilidad con objetivos basados en la ciencia
Formar parte del amplio ecosistema de Milliken & Company da a Polartec acceso a herramientas y marcos sólidos para seguir y ampliar sus objetivos de sostenibilidad. Milliken se ha comprometido con los parámetros de la iniciativa Science Based Targets (SBTi), con una hoja de ruta que aspira a alcanzar las emisiones netas cero en 2050.
Gran parte de la recopilación de datos, la medición del impacto y las estructuras de gobierno se gestionan a nivel de Milliken, lo que proporciona coherencia y responsabilidad en todas las marcas afiliadas. Este nivel de integración permite a Polartec alinear el desarrollo de sus productos con puntos de referencia medioambientales más amplios y ampliar los límites de la innovación responsable.
Mirando hacia el futuro: ¿Cuál es el futuro de los tejidos ecológicos?
A medida que evolucionan las expectativas de los consumidores y se endurecen las normativas, los directivos de Polartec ven un futuro en el que la sostenibilidad y el alto rendimiento ya no están reñidos. Karen Beattie insinúa nuevos avances en el teñido de bajo impacto, los tejidos biodegradables y las colaboraciones entre industrias que podrían redefinir la ciencia de los materiales detrás de la ropa de montaña.
En esencia, Polartec no sólo se está adaptando a un futuro más ecológico, sino que le está dando forma. Su modelo demuestra que, incluso en sectores regidos por especificaciones técnicas y rigurosas exigencias sobre el terreno, hay un amplio margen para la conciencia medioambiental, la ingeniería creativa y el cambio sistémico.
El tejido del futuro, al parecer, no sólo está diseñado para resistir, sino también para el planeta.































