La industria del esquí en Estados Unidos continúa demostrando su fortaleza y resiliencia.
En 2019, ya destacábamos en I Love Ski cómo las estaciones de esquí de Estados Unidos habían superado los 59 millones de jornadas de esquí, marcando un hito significativo en la historia reciente del sector. Hoy, seis años después, los datos preliminares de la temporada 2024-2025 no solo confirman la buena salud de la industria, sino que sitúan al país ante uno de sus mejores inviernos en términos de afluencia y consolidación estructural.
Desde la temporada 1991/92 hasta la 2023/24, el número de estaciones de esquí operativas en Estados Unidos ha pasado de 546 a 486, lo que representa una disminución del 11% aproximadamente. A pesar de esta contracción en el número de centros operativos, los resultados obtenidos en términos de afluencia y rendimiento económico han sido notablemente positivos.

Representa el número de estaciones de esquí operativas en cada estado de Estados Unidos, destacando la alta concentración en Nueva York, Michigan, Wisconsin, Colorado y California.
Este dato pone de relieve la capacidad de adaptación, modernización y concentración de la oferta, así como el éxito de estrategias como la generalización de los forfaits de temporada, la fidelización de clientes y la inversión continua en infraestructuras. En otras palabras, con menos estaciones, se está alcanzando —e incluso superando— el rendimiento global de décadas anteriores, lo que refleja una industria más eficiente, resiliente y alineada con las nuevas demandas del esquiador contemporáneo.

Según los datos preliminares publicados por la National Ski Areas Association (NSAA), la temporada 2024-2025 ha cerrado con 61,5 millones de visitas de esquiadores, lo que representa la segunda cifra más alta jamás registrada en el país. Este resultado supone un incremento del 1,7% respecto a la temporada anterior, confirmando una tendencia ascendente sostenida a lo largo de los últimos años.
Una cifra histórica que consolida la madurez del sector
Aunque este nuevo récord se sitúa ligeramente por debajo del excepcional año 2022-2023 —una temporada marcada por un repunte post-COVID difícilmente replicable—, las cifras actuales refuerzan la idea de que la industria de la nieve en Estados Unidos ha encontrado un nuevo nivel de estabilidad y crecimiento.
“El objetivo de alcanzar una media móvil de tres años con 60 millones de visitas ya se ha superado durante cuatro temporadas consecutivas”
, ha señalado Michael Reitzell, presidente y CEO de NSAA. “Incluso si la noción de ‘normalidad’ sigue evolucionando, la temporada 2024-2025 nos proporciona un punto de referencia sólido sobre lo que significa un crecimiento sano y sostenido”.

Factores de crecimiento: las estaciones pequeñas y medianas son el pulmón de la industria
Aunque la nieve sigue siendo un factor fundamental, los indicadores de rendimiento de esta temporada sugieren una dinámica mucho más diversificada. Entre las razones que explican este notable resultado destacan:
- El aumento de visitas a estaciones pequeñas y medianas, que están desempeñando un papel cada vez más importante en la democratización del esquí.
- Un récord absoluto en el noroeste del Pacífico, con 4,7 millones de visitas (+10,9%).
- Un rebote espectacular en el Medio Oeste, con un crecimiento del 21,8% tras la caída sufrida la temporada anterior.
- El crecimiento sostenido de los forfaits de temporada y productos por frecuencia, que garantizan fidelidad y repetición de visitas.
- Un mayor número de estaciones operativas, que ha pasado de 484 a 492.
La nieve, menos determinante que antes
Históricamente, la cantidad de nieve tenía una correlación directa con el número de visitas. Sin embargo, en la temporada 2024-2025, a pesar de que la media nacional de nevadas (150″) ha sido inferior al promedio de los últimos 10 años (175″), la industria ha sabido adaptarse y prosperar. Mientras las regiones de las Montañas Rocosas y la Costa del Pacífico presentaban cifras de nieve por debajo de la media, otras zonas como el Sureste y el Medio Oeste superaban ligeramente los registros habituales, mostrando una diversificación geográfica cada vez más resiliente a los caprichos del clima.
Inversiones millonarias que impulsan el futuro
Otro dato que refuerza la buena salud del sector es el volumen de inversión en infraestructuras: las estaciones estadounidenses han invertido 624,4 millones de dólares esta temporada, destinando la mayor parte al desarrollo de remontes. Se han instalado 97 nuevos remontes o mejoras en los existentes, y ya hay comprometidos 560,7 millones adicionales para la próxima temporada 2025-2026, con la instalación prevista de 47 remontes nuevos y 70 modernizaciones.
De media, cada estación ha reinvertido 21,11 dólares por visita de esquiador, una cifra que supera la media de las últimas cinco temporadas (20,37 dólares) y que demuestra el compromiso del sector con la mejora continua. Si se considera que el precio medio por visita es de 75 dólares, se puede afirmar que más de un cuarto de cada dólar pagado se reinvierte directamente en la experiencia del cliente.
Forfaits de temporada: el nuevo motor del sector
Los forfaits de temporada continúan consolidándose como el producto estrella para acceder a las estaciones, representando el 49% de las visitas nacionales. Este modelo, cada vez más dominante, permite a las estaciones asegurar ingresos recurrentes y fidelizar a sus esquiadores. Las entradas diarias, por su parte, representan el 32% del total, mientras que el resto corresponde a productos de frecuencia, empleados fuera de turno, entradas de cortesía, entre otros.
Reconocimientos a la excelencia: sostenibilidad e innovación en una temporada histórica
En el marco de una temporada 2024-2025 que ha consolidado la fortaleza de la industria del esquí en Estados Unidos, la National Ski Areas Association (NSAA) ha celebrado su tradicional ceremonia de premios, reconociendo a las estaciones y profesionales que han destacado por su compromiso con la sostenibilidad, la seguridad, el marketing y la inclusión.
«La industria del esquí no solo ha alcanzado cifras récord en visitas, sino que también avanza en prácticas responsables y sostenibles»
Entre los galardonados, Arapahoe Basin Ski Area (probablemente una de las mejores estaciones de esquí de Colorado) recibió el premio Golden Eagle a la Excelencia Ambiental por alcanzar el 100% de electricidad renovable y la neutralidad de carbono, cumpliendo así los objetivos de su plan de sostenibilidad de 2017. En la categoría de Impacto en el Cambio Climático, Vail Resorts fue reconocido por su programa “Commitment to Zero”, que ha logrado una significativa reducción de emisiones y avances en eficiencia energética.
En el ámbito del marketing, Keystone Resort (Colorado) fue premiado por su campaña en redes sociales “Bergman Unlocked”, que destacó la expansión de su terreno alpino y el nuevo telesilla Bergman Express.
Además, Vail Resorts recibió el galardón “Mountains Are for Everyone” por su iniciativa “Gondola Gallery by Epic”, que promueve la diversidad e inclusión en el esquí a través de instalaciones artísticas y contenido audiovisual.

Estos reconocimientos reflejan cómo la industria del esquí no solo ha alcanzado cifras récord en visitas, sino que también avanza en prácticas responsables y sostenibles, consolidando su compromiso con el medio ambiente y la comunidad.
Una industria que mira al futuro con optimismo
Los datos revelados por la NSAA no solo confirman el dinamismo de la industria del esquí en Estados Unidos y tumban los argumentos del skibashing, sino que también muestran que el modelo de negocio está evolucionando de forma sostenible, adaptable y centrada en el cliente.
La temporada 2024-2025 podría ser recordada no solo por sus cifras, sino por marcar un nuevo estándar de equilibrio entre crecimiento económico, inversión, innovación y diversificación regional. En un contexto global donde el ocio al aire libre sigue ganando relevancia, la industria del esquí estadounidense parece más preparada que nunca para afrontar los retos del futuro con garantías.
































