El 24 de abril de 2025, los representantes de Domaines Skiables de France (DSF), acompañados de sus socios institucionales y técnicos, firmaron en París el Plan de sobriedad hídrica del sector de las estaciones de esquí francesas, en el marco más amplio de los compromisos adquiridos por el conjunto de los sectores turísticos franceses. Esta firma, impulsada por el Ministerio de Economía, Finanzas y Soberanía Industrial y Digital, marca un punto de inflexión en la forma en que las estaciones de montaña abordan la gestión del agua, un recurso tan precioso como vulnerable en los entornos de altitud.

La nieve de cultivo, considerada durante mucho tiempo únicamente como un complemento para la nieve natural, es hoy objeto de una reflexión más global: ¿cómo garantizar la sostenibilidad del turismo invernal y reducir significativamente el consumo de agua en un contexto de estrés hídrico creciente? Este plan de sobriedad hídrica intenta responder a esta cuestión crucial, fijando objetivos concretos para 2030.

Plan de sobriedad hídrica de las estaciones de esquí francesas: una respuesta concreta al Plan Nacional del Agua

En la línea del Plan Agua lanzado en 2023 por el presidente de la República, DSF ha presentado un plan sectorial estructurado, elaborado con la ANMSM (Asociación Nacional de Alcaldes de Estaciones de Montaña), la ADSP (Asociación Nacional de Directores de Pistas y Seguridad de Estaciones de Deportes de Invierno) y la ANPNC (Asociación Nacional de Productores de Nieve Artificial), que moviliza a toda la cadena de actores de las estaciones.

Este Plan de sobriedad hídrica de los dominios esquiables franceses constituye una respuesta concreta y sectorial al Plan Nacional del Agua. Este último, recordemos, tenía como objetivo estructurar una estrategia global de gestión y preservación de los recursos hídricos, que se enfrentan a una presión creciente debido al cambio climático, la evolución de los usos y la escasez de precipitaciones.

Firma del Plan de Sobriedad Hídrica. A la izquierda, Anne Marty y a la derecha Nathalie Delattre
Firma del Plan de Sobriedad Hídrica. A la izquierda, Anne Marty y a la derecha Nathalie Delattre

Esta firma oficial en el seno del Comité de Sector Turístico, presidido por la ministra delegada Nathalie Delattre, supone un compromiso a largo plazo para reducir en un 10 % el consumo de agua por hectárea equipada con nieve artificial de aquí a 2030, tomando como referencia los datos del invierno 2016/2017. Esta reducción se centra en dos aspectos principales: la nieve artificial, por un lado, y los demás usos internos (mantenimiento, limpieza, alimentación de las infraestructuras), por otro.

Lugar e impacto de la nieve de cultivo

En Francia, el 40 % de las pistas de esquí están equipadas con nieve de cultivo, lo que representa un consumo anual de 25 millones de m³, equivalente a una lluvia de 30 mm sobre las 100 000 ha atendidas por remontes mecánicos. Esta nieve se produce sin aditivos químicos y el 84 % del agua se devuelve al medio natural cuando se derrite, según un estudio conjunto del INRAE y Météo France (2023).

La actividad económica que depende de ella es considerable: 10 millones de visitantes cada invierno, 120 000 empleos directos, 10 000 millones de euros de ingresos y un efecto multiplicador estimado en 6€ de gasto indirecto por cada euro de forfait comprado.

Objetivos cuantificados del plan de sobriedad hídrica para 2030

El Plan de Sobriedad Hídrica impulsado por Domaines Skiables de France se inscribe en la continuidad de los esfuerzos ya emprendidos por el sector, pero ahora establece objetivos cuantificados para 2030, acompañados de indicadores de seguimiento precisos. Cinco compromisos principales estructuran esta hoja de ruta:

  • Reducir en un 10 % el volumen de agua utilizado por hectárea equipada con nieve artificial con respecto a la temporada de referencia 2016/2017, gracias a la mejora de las herramientas de medición, la gestión meteorológica y la estrategia de innivación.
  • Reducir en un 10 % los demás usos del agua en las estaciones de esquí (limpieza, mantenimiento, conservación, etc.), tomando como referencia el invierno 2024/2025 y realizando un seguimiento mediante una encuesta anual.
  • Equipar el 100 % de las estaciones de tamaño medio y grande (las que cuentan con al menos seis máquinas pisanieves, es decir, cerca del 50 % de los operadores que representan más del 80 % de la potencia nacional) con sistemas de medición de la altura de la nieve para optimizar la innivación.
  • Dotar a todas las estaciones que extraen más de 100 000 m³ de agua al año (aproximadamente uno de cada dos operadores) de unsistema de ralentización del ciclo del agua (embalses colindantes, depósitos de compensación, dispositivos de infiltración o reutilización). Este punto es crucial: demuestra que el objetivo no es simplemente «consumir menos», sino gestionar mejor el recurso en su conjunto, favoreciendo la retención, el almacenamiento natural y la restitución progresiva al medio natural.
  • Formar sistemáticamente a todo el personal implicado, en particular a los nivocultores y conductores de máquinas pisanieves, en el uso moderado del agua y la gestión económica de la capa de nieve, integrando estos contenidos en los programas de formación profesional.
Embalses colinares de Baqueira Beret (España)
Embalses colinares de Baqueira Beret (España)

Estos compromisos se someterán a un informe de situación previsto para febrero de 2027, seguido de un balance global del impacto esperado en 2030, lo que garantizará una evaluación transparente de los progresos realizados.

Organización de la sobriedad hídrica

Para gestionar mejor el agua utilizada para la nieve artificial, las estaciones de esquí aplican un conjunto de buenas prácticas específicas:

  • Medir regularmente la altura de la nieve en diferentes puntos de las pistas para adaptar la producción al mínimo necesario;
  • Ajustar la producción de nieve en tiempo real según las previsiones meteorológicas para los días y semanas siguientes;
  • Definir una estrategia específica para cada cañón de nieve, en función del deshielo observado y de las necesidades de cada sector.
  • Optimizar la ubicación de los cañones de nieve para que la nieve caiga directamente sobre las pistas, sin pérdidas innecesarias.
  • Almacenar el agua en épocas de crecidas (primavera) para limitar las extracciones en invierno, gracias a embalses colindantes.
  • Participar en estudios locales para comprender mejor el impacto de las extracciones en la cuenca hidrográfica.
  • Implicarse en los contratos de río y en las comisiones locales de gestión del agua, especialmente en caso de sequía.
Presa de Roselend
Presa de Roselend

Resiliencia en caso de sequía

Tras los recientes episodios de sequía en Francia, varias prefecturas, especialmente en los departamentos más afectados por el turismo invernal, como Isère, Savoie y Haute-Savoie, han establecido decretos marco. Estos decretos definen medidas de gestión y conservación de los recursos hídricos, especialmente en épocas de sequía. La situación se clasifica en cuatro niveles de intensidad: vigilancia, alerta, alerta reforzada y crisis. En función del nivel de gravedad de la sequía, el prefecto dicta decretos que determinan las restricciones que deben aplicarse.

Para la producción de nieve, el comité departamental de seguimiento de la sequía interviene para anticipar las necesidades e imponer restricciones de extracción cuando el nivel de sequía justifica una acción. Estas medidas incluyen:

  • Reducción de los volúmenes o caudales de extracción para la producción de nieve en caso de alerta o alerta reforzada.
  • Prohibición total de las extracciones en caso de crisis, salvo si el agua utilizada procede de embalses de altura u otros sistemas de almacenamiento previos, lo que permite evitar el impacto inmediato en los acuíferos y ríos.

Además, las restricciones pueden modularse según la época del año y, en algunos casos, según las horas del día (como es el caso en Isère), con el fin de limitar el impacto sobre el medio ambiente y permitir una gestión óptima de las instalaciones.

Cuando se declara una sequía grave, se aumenta la frecuencia de los registros de las extracciones de agua y los datos de consumo deben transmitirse de forma más regular y detallada a los servicios de la prefectura. Esto permite un seguimiento más preciso y una respuesta más rápida a las fluctuaciones del recurso hídrico.

Formación sistemática del sector

La formación en materia de sobriedad hídrica se articula actualmente en varios ejes complementarios. Desde su incorporación, todos los empleados, desde la recepción hasta los servicios técnicos, aprenden los gestos ecológicos básicos para limitar su consumo de agua. Para los puestos con un uso intensivo (garajes, talleres de mantenimiento, limpieza), se imparten módulos cortos de sensibilización que explican cómo reducir los caudales y detectar las fugas. Paralelamente, los oficios directamente relacionados con la nieve artificial cuentan con un programa específico dentro de los Certificados de Cualificación Profesional (CQP):

  • Agente de explotación: se ha añadido una sección sobre «austeridad hídrica» en el material didáctico.
  • Nivocultor: módulo técnico sobre la optimización de los ciclos de innivación y la gestión económica del agua.
  • Conductor de máquinas pisanieves: formación en la distribución selectiva de la capa de nieve para minimizar el desperdicio.
Descubrimiento del trabajo de pisanieves en la estación de Val d'Allos
Descubrimiento del trabajo de pisanieves en la estación de Val d’Allos

Estos programas se actualizan cada año en colaboración con la ANMSM, la ADSP y la ANPNC, y se completan con jornadas de campo en las que los participantes manipulan los sensores de altura de la nieve y prueban los escenarios meteorológicos controlados. Por último, DSF integra estos temas en sus comunicaciones anuales y en su balance de compromisos ecológicos, garantizando que la sobriedad hídrica siga siendo una prioridad compartida, incluso para los usos del agua ajenos a la innivación.

Gobernanza, transparencia y control

El seguimiento de la aplicación se confía al Comité de filière Tourisme, en colaboración con la Direction Générale des Entreprises (DGE) y la Confédération des Acteurs du Tourisme (CAT). Se prevén dos hitos:

  • Febrero de 2027: informe sobre el avance en la aplicación de los compromisos;
  • Febrero de 2030: evaluación de los impactos durante todo el periodo.

Paralelamente, la Oficina Francesa de Biodiversidad (OFB) realiza controles in situ y sancióna cualquier incumplimiento de la normativa. Toda nueva instalación de innivación está sujeta a un estudio de impacto si la superficie es superior a 2 ha en terrenos vírgenes o a 4 ha en terrenos no vírgenes. La autorización de extracción se expide mediante orden prefectoral, con restricciones específicas de caudal, periodo y volumen.

Diálogo territorial reforzado

DSF fomenta un enfoque participativo con los demás usuarios del agua, en particular a través de:

  • Comisiones locales de sequía (distribución de los recursos por cuenca);
  • Referentes de DSF en cada contrato de río;
  • Estudios de contribución relativa a las captaciones, en comparación con las de la agricultura
Plan d'eau, commune de Combloux
Cuerpo de agua, Combloux

Las estaciones de esquí, laboratorios de innovación hídrica

Varias estaciones de esquí francesas se posicionan hoy en día como auténticos laboratorios de innovación hídrica, aplicando soluciones concretas para conciliar el atractivo turístico y la conservación de los recursos hídricos. En Val Thorens, por ejemplo, se ha implantado un sistema inteligente de gestión de la nieve artificial que sincroniza la producción con el flujo de esquiadores y las condiciones meteorológicas, teniendo en cuenta, entre otros factores, la exposición al viento. Este enfoque preciso permite adaptar la producción en tiempo real a la afluencia y a las condiciones climáticas, al tiempo que se limita el desperdicio.

En Serre Chevalier, la alta tecnología también está al servicio de la sobriedad, con el uso de sensores lidar e imágenes de satélite para medir con precisión la capa de nieve. Gracias a estos datos, las operaciones de innivación se planifican y se orientan mejor, en función de la evolución observada en el terreno.

Por su parte, la estación de Les Saisies ha optado por reducir la superficie equipada con nieve artificial, manteniendo al mismo tiempo su nivel de afluencia. Esto ha sido posible gracias a una reconfiguración estratégica de las pistas, un damage optimizado y la integración de GPS centimétricos en las máquinas pisanieves, lo que permite una distribución más precisa de la nieve y una notable reducción del consumo energético.

Por último, en Val Cenis, la iniciativa va más allá del perímetro estricto de la estación: el municipio participa activamente en el contrato del río Arc Aval, un dispositivo de gobernanza compartida que reúne a estaciones, agricultores y otros usuarios del recurso hídrico. Esta implicación en la gestión concertada del territorio garantiza un enfoque equilibrado y sostenible de las extracciones, incluso para las necesidades relacionadas con la nieve artificial. Estos ejemplos demuestran que, lejos de limitarse a declaraciones, algunas estaciones están tomando iniciativas pioneras y ejemplares que encarnan la transición en curso hacia una montaña sobria, resiliente y responsable.

Este plan de sobriedad hídrica no es una simple declaración de intenciones. Constituye un marco metodológico, cuantificado y controlado, destinado a garantizar la viabilidad del turismo de montaña, reduciendo al mismo tiempo la presión sobre los recursos hídricos.

Al reconocer los límites físicos del medio montañoso y estructurar respuestas técnicas, territoriales y humanas, la profesión de los dominios esquiables envía una señal fuerte a sus socios, al Estado, a las ONG y a los ciudadanos.