Desde hace algunos años, el mundo de los deportes de deslizamiento está experimentando una verdadera revolución con la aparición de los esquís eléctricos. Estas innovaciones tecnológicas ofrecen nuevas sensaciones a los aficionados y abren el camino a prácticas inéditas, ya sea en la montaña, en el entorno urbano o incluso a orillas del mar.
Skwheel: la innovación francesa que redefine el deslizamiento
¿Y si el esquí ya no se limitara a las pistas nevadas? Esa es la audaz apuesta de Antoine Massebeuf, su hermano Romain y su amigo de la infancia Joseph Dahirel. Sus esquís eléctricos son una innovación que combina las sensaciones de deslizamiento y la movilidad moderna.
La start-up francesa Skwheel se distingue por sus esquís eléctricos todoterreno. La empresa tardó ocho años en desarrollar un producto acabado. Antoine Massebeuf cuenta: «Tuve esta idea hace ya ocho años y realicé numerosos prototipos. Hace dos años, conseguí un prototipo funcional, lo que nos permitió ver que funcionaba muy bien y que había un verdadero entusiasmo en torno al proyecto».

Características técnicas de los esquís eléctricos Skwheel
Los esquís eléctricos Skwheel están diseñados para ofrecer una experiencia de deslizamiento única. Se controlan mediante un mango de aceleración patentado, que se engancha entre los dos esquís, lo que permite ponerse y quitarse los esquís de pie sin dificultad. Este mango también incluye una pantalla que muestra la autonomía, la velocidad y las luces delanteras y traseras para una mejor visibilidad.

En cuanto al rendimiento, los esquís pueden alcanzar una velocidad máxima de 80 km/h, pero están limitados a 25 km/h de fábrica para cumplir con la legislación vigente. Ofrecen una autonomía de 30 km a esta velocidad, gracias a las baterías extraíbles que facilitan su sustitución. El innovador sistema de dirección permite girar utilizando únicamente el peso del cuerpo, reproduciendo así las sensaciones del esquí tradicional. Antoine Massebeuf precisa: «La gran particularidad de nuestro producto, y lo que realmente lanzó la empresa, es una patente registrada en el sistema de dirección de la rueda delantera. Este sistema permite girar utilizando únicamente el peso del cuerpo, exactamente como en el esquí. Es decir, para girar a la derecha o a la izquierda, voy a transferir el peso, lo que da la impresión de estar haciendo carving».
Los diseñadores se han esforzado por garantizar la seguridad del usuario. «Tenemos dos sistemas de freno: un freno electrónico integrado en el puño de aceleración y un freno mecánico de emergencia», detalla el fundador. Además, los esquís están equipados con luces delanteras y traseras para mejorar la visibilidad.
Retos y perspectivas
El desarrollo de estos esquís eléctricos no ha estado exento de obstáculos. Antoine Massebeuf destaca que uno de los mayores retos fue diseñar el sistema de dirección que permite girar sin levantar el pie, para reproducir la sensación de godille propia del esquí tradicional. Con un peso de 6 kg por pie, el equivalente a un par de esquís y sus botas, era esencial encontrar un mecanismo fluido e intuitivo. Han sido necesarios cinco años de investigación para llegar a esta innovadora solución técnica, probada y validada por expertos, entre ellos el excampeón del mundo de esquí freeride Aurélien Ducroz. Este último probó estos esquís en Martinica y afirma que la sensación de deslizamiento es fiel a la del esquí alpino.
Hoy en día, la empresa se centra en la industrialización, con el objetivo de producir entre 1000 y 4000 pares. La fabricación se realiza en gran parte en Normandía, con especial atención a la sostenibilidad y la ecología, dando prioridad a los materiales reciclables y a los proveedores nacionales. Pasar del prototipo a la producción a gran escala representa un gran desafío, especialmente en términos de optimización de costes y control de los plazos de fabricación.

Si bien estos esquís eléctricos, los «SKWEEL-ONE», están diseñados principalmente para uso urbano o en terrenos estabilizados, el equipo ya está trabajando en otras variantes. Se está desarrollando un modelo no eléctrico, adaptado a pistas de esquí alpino sin nieve, así como versiones más versátiles para diferentes tipos de terreno.
Un modelo de distribución adaptado al mercado
La empresa ha puesto en marcha tres sistemas de venta para responder a los diferentes perfiles de clientes. En Francia, los particulares pueden comprar los esquís eléctricos a través de la página web o en una veintena de tiendas especializadas en micromovilidad. Esta red permite a los clientes probar el producto y disfrutar de un servicio postventa local.
Durante la CES de Las Vegas, el equipo observó un entusiasmo mucho mayor de lo previsto inicialmente, con solicitudes que a veces alcanzaban varios miles de pares. La estrategia internacional se basa en la distribución al por mayor a través de mayoristas, que gestionan los pedidos, la logística y el servicio posventa. Esto permite a la empresa concentrarse en la producción y la innovación. El precio de un par de esquís es de 2400 € para un particular, mientras que las tarifas B2B varían según el volumen del pedido.

Este verano, la empresa tiene previsto poner en marcha estaciones piloto para probar sus esquís eléctricos en la montaña. Varias estaciones ya han expresado su interés y se han recibido una decena de propuestas. El objetivo es organizar sesiones de prueba para ver cómo se comportan los esquís en condiciones reales y explorar las posibilidades de implantación. Las estaciones piloto se seleccionarán en función de su potencial y de la compatibilidad con el equipo. Estas pruebas permitirán recopilar comentarios concretos y ajustar el producto para una mejor adaptación a la montaña.
Frigid Dynamics: la innovación estadounidense de los esquís eléctricos con el proyecto Vipera
Además de Skwheel, otras empresas se están lanzando a la aventura de los esquís eléctricos. Es el caso de la empresa estadounidense Frigid Dynamics, que está desarrollando el proyecto Vipera. Con sede en California, esta startup especializada en micromovilidad eléctrica pretende revolucionar el esquí mediante la integración de tecnologías procedentes de la industria aeroespacial y automovilística. Los esquís Vipera se distinguen por su diseño futurista y su fabricación con materiales de alta calidad, como el aluminio de grado aeroespacial 7000 y el acero inoxidable termotemplado, que garantizan ligereza y resistencia.
Tecnología avanzada para un rendimiento óptimo
El sistema mecánico cuenta con una suspensión avanzada para absorber los impactos y garantizar una mayor durabilidad de los componentes electromecánicos. Las baterías, que cumplen con las normas mundiales, son herméticas y están protegidas contra impactos, lo que permite un rendimiento óptimo incluso en condiciones extremas como frío intenso y nieve profunda. Frigid Dynamics también apuesta por un control inteligente de la potencia, que ajusta automáticamente la asistencia en función del terreno y la velocidad del esquiador.

La empresa ha llamado la atención en ferias tecnológicas y de deportes de invierno, especialmente en el CES de Las Vegas, donde presentó un prototipo muy avanzado. Frigid Dynamics ofrece actualmente un pedido anticipado para el Vipera, con un precio reducido de 2999 dólares para los primeros clientes.
E-Outdoor: esquís de travesía con asistencia eléctrica
La empresa suiza E-Outdoor, con sede en Zúrich, destaca por su innovador enfoque del esquí de travesía (skimo). Especializada en equipos de montaña inteligentes, está desarrollando el primer esquí de travesía con asistencia eléctrica, llamado E-Skimo. Presentado en el CES de Las Vegas en enero de 2025, este sistema pretende revolucionar la práctica del esquí de travesía facilitando las subidas gracias a la asistencia motorizada.

El E-Skimo se basa en un motor eléctrico integrado en cada esquí, alimentado por una batería de litio de 220 Wh y una banda de rodadura de goma que mejora el agarre en la nieve. Este dispositivo permite cuadriplicar el desnivel recorrido al tiempo que reduce el esfuerzo muscular en un 30 %. De este modo, ofrece una alternativa interesante para los amantes del esquí de travesía que desean explorar nuevos terrenos sin agotarse en exceso. E-Outdoor se dirige a un público amplio, desde esquiadores experimentados hasta profesionales de los servicios de rescate en montaña, pasando por guías de alta montaña, que podrían beneficiarse de asistencia para gestionar mejor sus ascensiones.
Pruebas en estaciones antes de la comercialización
La empresa colabora con varias estaciones alpinas para organizar pruebas a gran escala antes de su comercialización, prevista para finales de 2025. Su objetivo es hacer que el esquí de travesía sea más accesible, preservando al mismo tiempo la experiencia natural de la disciplina. El precio del E-Skimo aún no se ha revelado oficialmente, pero debería estar entre 2500 y 3000 €, con diferentes opciones de personalización y autonomía de las baterías.
La aparición de los esquís eléctricos es un reflejo de la voluntad constante de innovar en el ámbito de los deportes de deslizamiento. Estas nuevas tecnologías ofrecen perspectivas inéditas, tanto para los amantes de las emociones fuertes como para aquellos que desean practicar el esquí en entornos urbanos o en terrenos variados. Con empresas como Skwheel, Frigid Dynamics y E-Outdoor a la cabeza, el futuro del deslizamiento se anuncia eléctrico y prometedor.
































