La Val d’Aran, un valle de los Pirineos españoles, ha sido designada recientemente reserva de la biosfera por la UNESCO, uniéndose así a la red mundial que ahora incluye 759 sitios en 136 países, con una superficie total de 37.400 km², equivalente al tamaño de los Países Bajos.

La UNESCO designó recientemente 11 nuevas reservas de biosfera en 11 países, entre ellos Bélgica y Gambia por primera vez, así como dos reservas transfronterizas. Los otros países seleccionados son Colombia, España, Italia, Mongolia, el Reino de los Países Bajos, Filipinas, la República de Corea, la República Dominicana y Eslovenia. La designación fue aprobada en la 36ª reunión del Consejo Internacional de Coordinación del Programa sobre el Hombre y la Biosfera de la UNESCO, celebrada en Agadir (Marruecos) del 2 al 5 de julio de 2024.

La nueva Reserva de Biosfera de la Val d’Aran

Estas designaciones llegan en un momento crítico para la humanidad, que se enfrenta a una crisis mundial de la biodiversidad y al cambio climático. Al aumentar el número de zonas protegidas, estas nuevas reservas de la biosfera desempeñan un papel crucial en la preservación de la biodiversidad a largo plazo, la mejora de las condiciones de vida de las poblaciones locales e indígenas y el impulso de la investigación científica.

La Reserva de la Biosfera de la Val d’Aran, situada en el límite occidental de los Pirineos catalanes, abarca unos 632 km² y es el único valle orientado al norte de Cataluña. Su posición única, entre el Mediterráneo y el Atlántico, le confiere una diversidad climática y biológica excepcional. La región es también un bastión del patrimonio cultural y lingüístico occitano.

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El Valle de Arán es conocido por su riqueza ecológica, con una variedad de paisajes que van desde imponentes montañas a lagos alpinos. Su designación como reserva de la biosfera pretende promover la conservación de la biodiversidad única de la región, al tiempo que apoya prácticas de desarrollo sostenible y mejora las condiciones de vida de las poblaciones locales e indígenas.

En la actualidad, la Val d’Aran cuenta con unos 9.983 habitantes y una rica historia de actividades agrícolas, artesanales y comerciales. Recientemente, la reintroducción de osos pardos ha causado preocupación entre los ganaderos locales. La designación como reserva de la biosfera pretende mejorar la protección de la biodiversidad, revitalizar las prácticas tradicionales, frenar la despoblación y promover un modelo de desarrollo rural resiliente. El plan de gestión de esta reserva se ha elaborado en colaboración con los pueblos y las asociaciones locales que promueven el turismo y la ganadería.

Estas iniciativas están en consonancia con los objetivos fijados en el Marco Mundial para la Biodiversidad Kunming-Montreal, adoptado en diciembre de 2022, que insta a proteger el 30% de las zonas terrestres y marinas y a restaurar el 30% de los ecosistemas degradados de aquí a 2030.