Grenoble, conocida como la «Capital de los Alpes«, es una ciudad que combina de manera única la modernidad y la historia, ofreciendo una experiencia inolvidable para cualquier viajero. La Bastilla con su «día de las tejas», su museo, el casco antiguo, el telecabina, la gastronomía, sus festivales y las innumerables estaciones de esquí que tiene en proximidad son solamente un esbozo de la amplia oferta que tiene a disposición de sus visitantes.

Es una ciudad cuya historia épica se despliega a través de los siglos, marcando hitos importantes que la han convertido en la vibrante metrópolis que es hoy. Desde sus humildes comienzos hasta su papel crucial en la Revolución Francesa y su transformación en un centro de innovación y cultura, Grenoble ha sido testigo y protagonista de innumerables momentos históricos que han dejado una huella indeleble en su carácter.

Grenoble, una metrópolis llena de historia

Los primeros asentamientos en la región de Grenoble datan de la época celta, cuando la tribu de los Allobroges habitaba la zona. Sin embargo, fue durante la época romana que Grenoble comenzó a tomar forma como una ciudad significativa. Fundada como Cularo en el siglo I a.C., la ciudad se convirtió en una importante fortificación romana. En el año 292 d.C., el emperador Diocleciano elevó a Cularo al rango de ciudad, renombrándola como Gratianopolis en honor al emperador Graciano, lo que marca el origen del nombre moderno de Grenoble.

Durante la Edad Media, Grenoble experimentó un crecimiento considerable bajo el dominio de los condes de Albon, quienes más tarde se convirtieron en los Delfines de Viennois. En 1349, el delfín Humberto II vendió el Delfinado al futuro rey Carlos V de Francia, bajo la condición de que el heredero al trono francés llevara el título de Delfín. Este evento integró formalmente a Grenoble en el reino de Francia, fortaleciendo su posición política y económica.

El Renacimiento trajo consigo una era de prosperidad y desarrollo cultural para Grenoble. La fundación de la Universidad de Grenoble en 1339 sentó las bases para su reputación como un centro de aprendizaje y conocimiento. Durante el siglo XVIII, la ciudad se destacó por su apoyo ferviente a la Ilustración, atrayendo a intelectuales y científicos.

Grenoble desempeñó un papel crucial en los acontecimientos que precedieron la Revolución Francesa. El Día de las Tejas en junio de 1788 es considerado uno de los primeros actos de resistencia contra la monarquía. En este violento enfrentamiento, los ciudadanos de Grenoble se alzaron contra las tropas reales, anticipando la ola revolucionaria que barrería Francia un año después.

El siglo XIX marcó el comienzo de la industrialización en Grenoble, con la ciudad convirtiéndose en un importante centro de manufactura, especialmente en la producción de guantes. La llegada del ferrocarril en 1858 aceleró su crecimiento industrial y demográfico. En el siglo XX, Grenoble se consolidó como un centro de investigación y tecnología. La celebración de los Juegos Olímpicos de Invierno de 1968 puso a Grenoble en el mapa internacional, destacando su capacidad para combinar tradición e innovación.

Hoy en día, Grenoble es conocida por su vibrante escena cultural, su excelencia académica y su compromiso con la sostenibilidad. Alberga numerosas instituciones de investigación y empresas tecnológicas, siendo una de las ciudades más innovadoras de Europa. Su rica historia, combinada con su dinamismo contemporáneo, hace de Grenoble un destino fascinante para visitantes de todo el mundo. Aunque como en cualquier urbe, no es oro todo lo que brilla. Grenoble está clasificada entre las diez ciudades más peligrosas de Francia debido al tráfico de drogas y la delicuencia. Recomendamos a los visitantes evitar barrios como la Villa Olímpica, Arlequines, Jouhaux, Châtelet, Los Essarts y Surieux en horarios nocturnos.

Lugares que recomendamos visitar en Grenoble

Grenoble, con su rica herencia histórica y cultural, ofrece una variedad de lugares que reflejan su fascinante pasado. A continuación os presentamos una lista de los sitios históricos más destacados que no puedes perderte durante tu visita a esta encantadora ciudad alpina.

La Bastilla

La Bastilla de Grenoble es mucho más que un impresionante mirador con vistas panorámicas sobre la ciudad y los Alpes. Esta antigua fortaleza, situada a 264 metros sobre el nivel del mar, es un símbolo de la historia militar y cultural de Grenoble. A lo largo de los siglos, ha sido testigo de eventos significativos y ha visto pasar a figuras relevantes que han dejado su huella en la historia de la región. la Bastilla es un lugar popular tanto para turistas como para residentes locales. Ofrece varias rutas de senderismo y ciclismo, así como instalaciones culturales como el Centro de Arte Bastille (CAB) y el Museo de la Resistencia y la Deportación de Isère.

Una fortaleza que aunque se remonta a la Edad Media, la mayor parte de las estructuras que vemos hoy en día fueron construidas en el siglo XIX. Originalmente, el sitio albergaba una simple torre de vigilancia medieval destinada a proteger la ciudad de posibles invasiones. Sin embargo, la fortaleza fue ampliada y reforzada significativamente durante el reinado de Luis XIV y más tarde en el siglo XIX bajo la supervisión del general Haxo, un ingeniero militar de renombre que fue una figura central en la historia de la Bastilla. A mediados del siglo XIX, Haxo emprendió una serie de obras para convertir la Bastilla en una fortificación moderna capaz de resistir los avances en la artillería y la guerra de su tiempo. Bajo su dirección, se construyeron numerosos bastiones, túneles y rampas, mejorando la capacidad defensiva de la fortaleza. Estos trabajos transformaron la Bastilla en una de las fortalezas más avanzadas de su época y con razón, dado que la ubicación de la Bastilla es estratégica, controlando el acceso al valle del Isère y proporcionando una línea de defensa vital para la ciudad de Grenoble. La fortaleza nunca fue puesta a prueba en combate, pero su presencia disuasiva fue suficiente para proteger la región durante años de conflictos en Europa.

¿Sabes qué pasó el «Día de las Tejas»?

Uno de los momentos históricos más importantes asociados con Grenoble y la Bastilla es el «Día de las Tejas», que tuvo lugar el 7 de junio de 1788. Este evento se considera uno de los preludios de la Revolución Francesa. Durante una manifestación en contra del gobierno monárquico y las reformas impuestas por el rey Luis XVI, los ciudadanos de Grenoble se enfrentaron a las tropas reales. Desde los tejados, los manifestantes arrojaron tejas a los soldados al igual que pasó el 02 de mayo en el levantamiento del pueblo madrileño contra las tropas napoleónicas.

En el siglo XX, la Bastilla dejó de tener un uso militar y comenzó a ser un sitio de interés turístico y cultural. En 1934, se inauguró el famoso teleférico de «Les Bulles», del que os hablaremos a continuación. Este que conecta el centro de Grenoble con la cima de la Bastilla. Este teleférico, uno de los primeros en un entorno urbano, se ha convertido en un icono de la ciudad.

El Teleférico de «Les Bulles» de Grenoble

El teleférico de Grenoble, conocido popularmente como «Les Bulles» debido a la forma de burbuja de sus cabinas, es una de las atracciones más icónicas de la ciudad. Inaugurado en 1934, este teleférico fue uno de los primeros del mundo en un entorno urbano y ofrece una experiencia única tanto para turistas como para residentes. Fue diseñado por el ingeniero Jean Pomagalski, fundador de la famosa empresa Poma, conocida por sus sistemas de transporte por cable. El teleférico conecta el centro de la ciudad de Grenoble, desde la estación de Quai Stéphane-Jay, con la cima de la colina de la Bastilla en un trayecto de 700 metros y libra 260 metros de altitud en apenas 5 minutos. Cada cabina puede transportar hasta seis personas, y el sistema puede manejar hasta 1,200 personas por hora en cada dirección.

Las cabinas originales fueron reemplazadas en 1976 por las icónicas cabinas esféricas de plexiglás, diseñadas para mejorar la experiencia visual y proporcionar vistas panorámicas ininterrumpidas de Grenoble y sus alrededores. En 2016, el teleférico fue sometido a una importante renovación para actualizar sus sistemas y garantizar la seguridad y comodidad de los pasajeros.

Museo de Grenoble

El Museo de Grenoble, fundado en 1798, es uno de los museos de arte más prestigiosos de Francia. Su colección abarca obras desde la antigüedad hasta el arte contemporáneo, incluyendo piezas de maestros como Rubens, Goya, Picasso y Matisse. Además de sus exposiciones permanentes, el museo organiza regularmente exposiciones temporales que atraen a visitantes de todo el mundo.

Este museo alberga una colección impresionante de obras maestras que abarca desde el Renacimiento hasta el arte moderno y contemporáneo. Entre las joyas de su colección se encuentra «La Virgen del pañuelo» de Andrea Solari, una obra maestra del Renacimiento italiano que refleja claramente la influencia de Leonardo da Vinci en su delicada representación de la Virgen.

Otro tesoro del museo es «El Nacimiento de Venus» de Jean-Honoré Fragonard, que ejemplifica a la perfección el estilo rococó francés con su vibrante colorido y sensualidad. También destaca «La Belle Strasbourgeoise» de Nicolas de Largillière, un retrato del siglo XVIII conocido por su elegancia y minucioso detalle, que captura la gracia y sofisticación de la modelo.

En la sección de arte modernista, el museo presenta «Mulher com Ventarola» de Marie Laurencin, una obra que refleja el estilo distintivo y etéreo de Laurencin, capturando la feminidad con una sensibilidad única. Finalmente, «Le Viaduc à l’Estaque» de Georges Braque es una pieza esencial de la colección, que muestra la evolución del cubismo y la profunda colaboración de Braque con Picasso, destacando por su geometría audaz y perspectiva innovadora.

Terminamos con obras de grandes artistas que podrás encontrar en el museo de Grenoble, como Goya y Picasso. Por ejemplo «Los Desastres de la Guerra» de Francisco de Goya, que son una serie de grabados que muestra las brutalidades de la guerra con una cruda humanidad. Además, el museo posee «El Sueño de la Razón Produce Monstruos», uno de los grabados más célebres de la serie «Los Caprichos», que ilustra los horrores y la locura resultantes de la falta de razón, ofreciendo a los visitantes una visión crítica y satírica del artista.

De Pablo Picasso, cuenta con la obra «Femmes à leur toilette» (1937), un excelente ejemplo de su estilo neoclásico que explora la forma femenina con sensibilidad que contrasta con su trabajo cubista. «Le peintre et son modèle» (1963) reflexiona sobre la relación entre el artista y su modelo, mostrando la maestría de Picasso en la combinación de líneas fluidas y formas abstractas. Por último «Nature morte» (1922) es otro ejemplo de su fase neoclásica, donde fusiona elementos clásicos con una composición moderna y estilizada.

Cada una de estas obras no solo representa un período crucial en la historia del arte, sino que también ofrece una ventana a la genialidad de sus respectivos artistas, haciendo del Museo de Grenoble un destino imprescindible para los amantes del arte.

Catedral de Notre-Dame

La Catedral de Notre-Dame de Grenoble, ubicada en el corazón del casco antiguo, es uno de los monumentos más emblemáticos y antiguos de Grenoble. Su construcción comenzó en el siglo XIII sobre los cimientos de una iglesia anterior que databa del siglo IX, lo que convierte a la catedral en un testimonio vivo de la evolución arquitectónica a lo largo de los siglos. La mezcla de estilos gótico y románico es evidente en su diseño,y el campanario, añadido en el siglo XIX, se eleva majestuosamente sobre el paisaje urbano, ofreciendo una vista inconfundible del horizonte de Grenoble.

El interior de la catedral es igualmente impresionante, con altas bóvedas de crucería y vitrales que bañan el espacio en una luz suave y colorida. Entre las obras de arte que adornan la catedral, destaca un retablo del siglo XVI que representa escenas de la vida de la Virgen María, así como un órgano magníficamente restaurado que data del siglo XVIII. Los capiteles esculpidos y las capillas laterales ofrecen detalles intrincados que reflejan la dedicación y habilidad de los artesanos medievales. Además, la catedral alberga una cripta arqueológica que muestra restos de las estructuras religiosas anteriores, permitiendo a los visitantes un viaje fascinante a través del tiempo.

Más allá de su belleza arquitectónica y artística, la Catedral de Notre-Dame de Grenoble ha sido un centro de la vida religiosa y comunitaria de la ciudad durante siglos. Ha sido testigo de numerosos eventos históricos, desde coronaciones y bodas reales hasta momentos de crisis y renovación espiritual.

Otras iglesias que merece la pena visitar en Grenoble

Además de la Catedral de Notre-Dame, Grenoble alberga varias iglesias históricas y arquitectónicamente significativas que merecen una visita. Cada una de estas iglesias ofrece una ventana a la rica herencia religiosa y cultural de la ciudad.

Iglesia de Saint-André

Construida en el siglo XIII, la Iglesia de Saint-André es una de las iglesias más antiguas y veneradas de Grenoble. Situada en la plaza del mismo nombre, esta iglesia gótica destaca por su imponente torre campanario y su elegante arquitectura. En su interior, los visitantes pueden admirar hermosos vitrales y una impresionante colección de arte sacro. La iglesia también alberga el monumento funerario de Pierre Terrail, Señor de Bayard, conocido como «el caballero sin miedo y sin reproche», un héroe nacional francés.

Iglesia de Saint-Louis

La Iglesia de Saint-Louis, construida en el siglo XVII, es un magnífico ejemplo de la arquitectura barroca en Grenoble. Esta iglesia fue originalmente un lugar de culto para los jesuitas y se destaca por su fachada clásica y su interior ricamente decorado. Las elaboradas pinturas y esculturas, junto con el hermoso altar mayor, reflejan la opulencia y la espiritualidad de la época. La iglesia sigue siendo un lugar activo de culto y es conocida por sus conciertos de órgano, que atraen a amantes de la música sacra.

Basílica del Sagrado Corazón

La Basílica del Sagrado Corazón, construida a principios del siglo XX, es una de las iglesias más emblemáticas de Grenoble. Su diseño neogótico y sus impresionantes torres gemelas la convierten en un hito arquitectónico en la ciudad. El interior de la basílica es igualmente impresionante, con una nave amplia y luminosa, hermosos vitrales y un notable altar dedicado al Sagrado Corazón de Jesús. La basílica no solo es un lugar de culto, sino también un centro de actividad comunitaria, con numerosas misas, eventos y actividades pastorales.

Iglesia de Saint-Bruno

La Iglesia de Saint-Bruno, dedicada a San Bruno de Colonia, fundador de la Orden de los Cartujos, es otro ejemplo destacado de la arquitectura religiosa en Grenoble. Construida en el siglo XIX, esta iglesia neogótica es conocida por su impresionante fachada y su interior decorado con frescos y estatuas que representan escenas de la vida de San Bruno. La iglesia también alberga una colección de reliquias y es un importante lugar de peregrinación para los devotos de la orden cartuja.

Palacio del Parlamento del Delfinado

El Palacio del Parlamento del Delfinado, un majestuoso edificio renacentista ubicado en el corazón de Grenoble, ha sido testigo de numerosos eventos históricos que han moldeado la historia de la región. Construido en el siglo XV y ampliado en el siglo XVI, este palacio fue la sede del Parlamento del Delfinado, una de las instituciones judiciales más importantes de Francia. Durante su época de mayor esplendor, el palacio albergó importantes juicios y sesiones parlamentarias que decidieron el destino político y social del Delfinado.

Uno de los eventos más significativos en la historia del Palacio del Parlamento del Delfinado fue el «Día de las Tejas» el 7 de junio de 1788 del que ya os hemos hablado en profundidad. Este levantamiento popular contra las reformas fiscales y administrativas impuestas por el rey Luis XVI fue uno de los primeros indicios de la Revolución Francesa.

Hôtel de Lesdiguières

El Hôtel de Lesdiguières, situado en el centro histórico de Grenoble, es un magnífico ejemplo de la arquitectura renacentista y barroca que refleja el esplendor de la nobleza francesa del siglo XVII. Construido entre 1602 y 1606, fue la residencia del duque François de Bonne, duque de Lesdiguières, el último condestable de Francia. Este edificio no solo es un testimonio del poder y la influencia de la familia Lesdiguières, sino también un símbolo de la rica historia de Grenoble durante una época de gran transformación política y social.

Uno de los hechos históricos más relevantes asociados con el Hôtel de Lesdiguières es su papel como sede de reuniones diplomáticas y políticas de alto nivel. Durante su residencia en el palacio, el duque François de Bonne utilizó este espacio para organizar encuentros y negociaciones que fueron cruciales para la política regional y nacional. Entre los eventos más destacados, se incluyen las negociaciones con representantes del rey Luis XIII, que consolidaron la posición del Delfinado dentro del reino de Francia y fortalecieron el poder del duque en la región.

En el siglo XIX, el Hôtel de Lesdiguières experimentó una transformación significativa cuando fue adquirido por la ciudad de Grenoble y adaptado para albergar diversas instituciones educativas y culturales. Desde 1904, ha sido la sede de la prestigiosa Escuela de Hostelería de Grenoble, que ha formado a generaciones de profesionales en la industria de la hospitalidad. Este cambio de función no solo preservó el edificio histórico, sino que también lo revitalizó como un centro de aprendizaje y cultura.

Aunque no siempre está abierto al público, se pueden organizar visitas guiadas para apreciar su arquitectura y jardines.

Place Grenette

La Place Grenette es una de las plazas más animadas y centrales de Grenoble, con una historia que se remonta a la época romana. Originalmente utilizada como mercado de granos, la plaza es ahora un popular punto de encuentro rodeado de cafeterías, restaurantes y tiendas.

Uno de los eventos históricos más significativos que tuvo lugar en la Place Grenette fue la celebración de las Fêtes de la Fédération el 14 de julio de 1790, durante la Revolución Francesa. Estas fiestas fueron organizadas para conmemorar la unidad nacional y la fraternidad del pueblo francés, y Grenoble no fue una excepción. En la Place Grenette, se llevó a cabo una gran ceremonia con discursos patrióticos, desfiles y actividades que simbolizaban la esperanza de una nueva era de libertad e igualdad. Este evento marcó un momento crucial en la historia de la plaza, subrayando su importancia como espacio público y su conexión con los grandes movimientos históricos de Francia.

A mediados del siglo XIX, la Place Grenette experimentó importantes transformaciones urbanísticas que la convirtieron en una de las plazas más elegantes y animadas de Grenoble. Se construyeron nuevos edificios con fachadas neoclásicas y se instalaron fuentes y estatuas que embellecieron el espacio. Entre estas, destaca la Fuente de las Tres Órdenes, erigida en 1897 para conmemorar el «Día de las Tejas» de 1788, un evento precursor de la Revolución Francesa. Esta transformación no solo mejoró la estética de la plaza, sino que también reforzó su papel como centro social y cultural de la ciudad.

Hoy en día, su ambiente vibrante y su arquitectura histórica la convierten en un lugar perfecto para comenzar a explorar el casco antiguo de la ciudad.

La Caserne de Bonne

La Caserne de Bonne es una antigua caserna militar transformada en un moderno centro comercial y residencial. Este sitio combina perfectamente la arquitectura histórica con el diseño contemporáneo, ofreciendo tiendas, restaurantes y espacios verdes. Es un excelente ejemplo de cómo Grenoble ha sabido integrar su patrimonio histórico con el desarrollo urbano moderno.

Esquiar cerca de Grenoble

Grenoble es un punto de partida ideal para los entusiastas del esquí, ya que está rodeada por algunas de las mejores estaciones de esquí de los Alpes franceses. A continuación, te presento algunas de las estaciones más próximas y populares, perfectas para disfrutar de los deportes de invierno.

Chamrousse

A solo 30 kilómetros de Grenoble, Chamrousse es una estación de esquí famosa por haber albergado los eventos de esquí alpino durante los Juegos Olímpicos de Invierno de 1968. Con altitudes que varían entre 1400 y 2250 metros, Chamrousse ofrece una amplia variedad de pistas para todos los niveles de habilidad, desde principiantes hasta esquiadores avanzados. La estación cuenta con 90 kilómetros de pistas, incluyendo áreas dedicadas al esquí de fondo y al snowboard. Chamrousse también es conocida por sus impresionantes vistas panorámicas de Grenoble y los Alpes, así como por sus actividades après-ski que incluyen patinaje sobre hielo y raquetas de nieve.

Les 7 Laux

Situada a aproximadamente 35 kilómetros de Grenoble, Les 7 Laux es una de las estaciones más grandes de la región. Con 120 kilómetros de pistas, esta estación se extiende por tres áreas principales: Le Pleynet, Pipay y Prapoutel, cada una ofreciendo diferentes tipos de terrenos y experiencias. Les 7 Laux es especialmente popular entre los esquiadores y snowboarders jóvenes por sus modernos parques de nieve y sus excelentes instalaciones para el freeride. Además, la estación ofrece numerosas actividades fuera de pista, como el parapente y el esquí nocturno, así como una vibrante vida nocturna en sus bares y restaurantes.

Alpe d’Huez

Un poco más lejos, a unos 65 kilómetros de Grenoble, se encuentra Alpe d’Huez, conocida como «l’île au soleil» (la isla al sol) debido a sus más de 300 días de sol al año. Esta estación de esquí de fama mundial ofrece 250 kilómetros de pistas, incluyendo la pista negra de Sarenne, que es la más larga del mundo con 16 kilómetros. Alpe d’Huez es ideal para esquiadores de todos los niveles y también ofrece una amplia gama de actividades, como escalada en hielo, paseos en trineo de perros y una animada vida après-ski con numerosos bares, restaurantes y eventos culturales. Tuvimos la fortuna de visitarla hace poco y creamos este video de cinco minutos. ¡Esperamos que sea de tu agrado!

Les Deux Alpes

Ubicada a unos 70 kilómetros de Grenoble, Les Deux Alpes es otra de las estaciones más reconocidas de los Alpes franceses. Famosa por su glaciar esquiable que permite practicar esquí durante todo el año, Les Deux Alpes ofrece 225 kilómetros de pistas adecuadas para todos los niveles, con una altitud máxima de 3600 metros. La estación es popular entre los jóvenes y los freestylers debido a su extenso snowpark y sus numerosas opciones de deportes extremos. Además de esquiar, los visitantes pueden disfrutar de actividades como el snowkite, el parapente y el buceo bajo hielo en invierno. Durante el verano, se puede esquiar en el glaciar de Deux Alpes gracias a las magníficas condiciones de nieve que atraen a esquiadores de todos los niveles así como a esquiadores de equipos de competición.

Estas estaciones de esquí, con su fácil acceso desde Grenoble y sus excelentes instalaciones, ofrecen experiencias inolvidables para los amantes de los deportes de invierno, garantizando una mezcla perfecta de aventura y paisajes alpinos espectaculares.

Senderismo y ciclismo en las proximidades de Grenoble

En los meses más cálidos, los senderos alrededor de Grenoble ofrecen rutas escénicas para el senderismo y el ciclismo. El Parque Nacional de la Chartreuse y el macizo de Belledonne son destinos populares.

Rutas de senderismo cerca de Grenoble

El Parque Natural Regional de la Chartreuse ofrece una vasta red de senderos que atraviesan bosques frondosos y cumbres rocosas. Una de las rutas más populares es el sendero que lleva al Monasterio de la Grande Chartreuse, fundado en el siglo XI. Este recorrido de dificultad moderada toma aproximadamente 3-4 horas de ida y vuelta y ofrece vistas panorámicas del valle y del monasterio. Otra opción es la subida al Chamechaude, la montaña más alta de la Chartreuse, que brinda espectaculares vistas de 360 grados al alcanzar la cima.

Por otro lado, el macizo de Belledonne, conocido por sus picos escarpados y lagos glaciares, ofrece rutas de senderismo que van desde fáciles paseos hasta desafiantes ascensiones. El Lac du Crozet es una caminata popular de dificultad moderada que comienza en Freydières. Esta ruta de aproximadamente 3 horas te lleva a un hermoso lago alpino rodeado de montañas, perfecto para un picnic y para disfrutar de la naturaleza.

Por último, el macizo de Vercors es famoso por sus espectaculares acantilados y mesetas. La ruta al Cirque de Saint-Même es ideal para familias y caminantes de todos los niveles. Esta caminata de 2-3 horas te lleva a través de un impresionante circo de piedra caliza con cascadas y praderas verdes. Para los más aventureros, la travesía de las Hauts Plateaux ofrece una experiencia desafiante y gratificante, con rutas que pueden durar varios días a través de paisajes diversos y salvajes.

Rutas de bicicleta desde Grenoble

Empezamos por la Vía Verde de los Alpes que es una ruta ciclista que conecta Grenoble con el valle del Ródano a través de un camino seguro y pintoresco. Esta vía de aproximadamente 50 kilómetros es perfecta para ciclistas de todos los niveles y familias. El recorrido, que sigue en gran parte el curso del río Isère, ofrece vistas impresionantes de las montañas circundantes y pasa por pintorescos pueblos y áreas naturales protegidas.

También merece la pena destacar el Col de Porte. Es una de las subidas ciclistas más emblemáticas de la región de Grenoble. Este puerto de montaña, situado en el macizo de la Chartreuse, alcanza una altitud de 1326 metros. La ruta desde Grenoble cubre unos 20 kilómetros con un desnivel de 860 metros, ofreciendo un desafío emocionante para los ciclistas experimentados. La subida es conocida por sus hermosos paisajes y su conexión con la historia del Tour de Francia.

Por último para los ciclistas más aguerridos, destacamos el exigente circuito que cubre tres puertos de montaña en el macizo de Belledonne: Col du Lautaret, Col du Glandon, y Col de la Croix de Fer. La ruta completa tiene aproximadamente 100 kilómetros y es ideal para ciclistas de carretera en busca de un reto.

Gastronomía típica de la Capital de los Alpes

La cocina de Grenoble es una delicia para los sentidos. No te pierdas la oportunidad de probar platos locales como el gratin dauphinois, el ravioles du Royans y el queso bleu du Vercors-Sassenage. Además, los mercados locales ofrecen productos frescos y regionales que puedes disfrutar. Aquí te presentamos algunos de los platos típicos y los mejores restaurantes donde puedes disfrutar de la auténtica gastronomía de Grenoble:

  • Gratin Dauphinois: Este plato emblemático de la región es un gratinado de patatas cocidas en crema y leche, con ajo y a veces queso. Es un acompañamiento perfecto para carnes y una verdadera delicia reconfortante.
  • Ravioles du Royans: Pequeñas pastas rellenas de queso y perejil, a menudo servidas con una salsa de crema o gratinadas. Estas ravioles son una especialidad de la región de Royans, cercana a Grenoble.
  • Bleu du Vercors-Sassenage: Este es un queso azul de leche de vaca producido en la región del Vercors. Con una textura cremosa y un sabor suave, es ideal para disfrutar con pan fresco o como parte de una tabla de quesos.
  • Grattons: Pequeños trozos de piel de cerdo frita, crujientes y sabrosos, que a menudo se disfrutan como aperitivo.
  • Chartreuse: Este famoso licor de hierbas, producido por los monjes cartujos en el monasterio de la Grande Chartreuse, es conocido por su color verde intenso y su sabor complejo.

Y ahora que sabemos cuales son los platos típicos de Grenoble, os vamos a mencionar algunos de los que consideramos los mejores restaurantes de Grenoble. Empezamos por Le Fantin Latour, que es sin duda uno de los restaurantes más prestigiosos de Grenoble. Se encuentra en una hermosa mansión del siglo XVIII y ofrece una experiencia gastronómica excepcional, donde el chef Stéphane Froidevaux utiliza productos locales y de temporada para crear menús degustación que deleitan a los comensales con sabores únicos y presentaciones artísticas. El Restaurant Tête à l’Envers, conocido por su enfoque en la cocina regional y sus platos creativos, ofrece una selección de platos típicos de la región con un toque contemporáneo en un ambiente informal y acogedor, ideal para una comida relajada en el centro de Grenoble. Ubicado cerca de la Place Grenette, Le Rousseau es famoso por su cocina francesa clásica con énfasis en productos frescos y locales, ofreciendo platos tradicionales como el gratin dauphinois y las ravioles du Royans en un ambiente elegante y acogedor. La Petite Idée, un encantador restaurante conocido por su ambiente familiar y su delicioso menú que destaca platos locales y especialidades francesas, es especialmente popular por sus plat du jour y su carta de vinos regionales, siendo el lugar ideal para probar auténtica cocina de Grenoble a precios razonables. En el corazón de Grenoble, Auberge Napoléon combina historia y gastronomía en un ambiente único, ofreciendo una experiencia culinaria sofisticada con un menú que destaca los sabores de la región de los Alpes, elaborados con ingredientes locales y presentados con elegancia, haciendo de cada visita una ocasión especial.

Festivales de Verano en Grenoble 2024

Grenoble, con su vibrante escena cultural, ofrece una amplia variedad de festivales durante el verano que atraen a visitantes de todas partes del mundo. Aquí te presentamos algunos de los festivales más destacados que se celebran en esta encantadora ciudad alpina durante los meses más cálidos.

Festival de Jazz de Grenoble

El Festival de Jazz de Grenoble es un evento anual que reúne a algunos de los mejores músicos de jazz del mundo y que se celebrará el próximo 5 de octubre 2024 en diversos lugares de la ciudad, desde teatros hasta escenarios al aire libre, este festival ofrece una programación variada que incluye tanto artistas consagrados como talentos emergentes.

Cabaret Frappé

El Cabaret Frappé es un festival de música que se celebrará del 07 al 11 de julio 2024 y que presenta una mezcla ecléctica de géneros musicales, incluyendo el grupo funk Brooklyn Funk Essentials, el de rock Moriarti, así como música pop, reggaeton con la cantante Lapili y música electrónica con la italiana Daniela Pes. Este evento gratuito tiene lugar en el Parque Paul Mistral, donde los asistentes pueden disfrutar de conciertos en un ambiente relajado y acogedor. Además de la música, el festival ofrece espectáculos de circo y teatro de calle, creando una experiencia cultural completa.

Festival International de Théâtre de Rue d’Aurillac

Aunque el principal Festival Internacional de Teatro de Calle se celebra en Aurillac del 15 al 17 de agosto 2024, Grenoble alberga varios eventos satélite que forman parte de este prestigioso festival. Durante el verano, las calles de Grenoble se transforman en escenarios donde actores, acróbatas y artistas callejeros ofrecen actuaciones sorprendentes y creativas. Es una oportunidad perfecta para disfrutar del arte en su forma más accesible y espontánea.

Festival de cine al aire libre

El Festival de Cine al Aire Libre es una excelente opción para los amantes del séptimo arte. Durante las noches de verano, se proyectan películas en diferentes lugares al aire libre de la ciudad, como parques y plazas. Este año se celebra del 26 al 29 de junio 2024 el festival internacional, del cual es Presidente Vincent Sorrel, y que presenta una selección de 10 películas clásicas y contemporáneas como «Adieu tortue», «Avec l’humanité qui convient o Pleure pas Gabriel», ofreciendo a los asistentes la oportunidad de disfrutar de cine bajo las estrellas en un ambiente relajado y amigable.