El Valle de Tena, ubicado en la comarca del Alto Gállego en el Pirineo aragonés, es uno de los valles más impresionantes y visitados de Aragón (España). Este valle, con su belleza natural inigualable y su riqueza cultural, se extiende desde el embalse de Bubal hasta la frontera con Francia, ofreciendo un sinfín de paisajes montañosos, lagos glaciares y pintorescos pueblos. Atravesado por el río Gállego de norte a sur, el Valle de Tena es un destino perfecto para los amantes de la naturaleza, los esquiadores apasionados que buscan las mejores estaciones de esquí de Aragón y para aquellos interesados en la historia y la cultura local.

Con una altitud que varía entre los 600 y los 3.000 metros, el Valle de Tena es hogar de una diversidad biológica impresionante, con especies autóctonas de flora y fauna que atraen a naturalistas y aventureros por igual. Además de acoger a dos de las mejores estaciones de esquí de Aragón –Formigal y Panticosa– , sus instalaciones y servicios turísticos están preparados para satisfacer a todos los visitantes, desde aquellos que buscan la comodidad para ver el Valle de Tena con niños hasta los que prefieren la aventura, la alta montaña o los deportes de riesgo.

El valle es también un lugar de gran importancia histórica y cultural. Sus pueblos, como Sallent de Gállego, Lanuza y Panticosa, conservan la arquitectura tradicional pirenaica y ofrecen un vistazo a la vida rural en esta región montañosa. Estos pueblos están salpicados de iglesias románicas, ermitas y puentes medievales que añaden un encanto único al paisaje.

Qué ver en el Valle de Tena

El Valle de Tena es un tesoro natural y cultural lleno de lugares que no puedes perderte. El valle alberga una serie de pueblos pintorescos, cada uno con su propio carácter y atractivo único. Entre los más destacados se encuentran Sallent de Gállego, conocido por su vibrante vida cultural y el Festival Internacional de las Culturas Pirineos Sur; Panticosa, famoso por su balneario y las rutas de senderismo; y Formigal-Panticosa, un destino popular para los deportes de invierno. Otros pueblos encantadores incluyen Escarrilla, Lanuza, Tramacastilla de Tena, Sandiniés, Piedrafita de Jaca, Búbal, Hoz de Jaca, El Pueyo de Jaca, Escuer y Biescas. Estos pueblos aragoneses, enamorarán al visitante con su arquitectura tradicional pirenaica, paisajes impresionantes y rica historia. A continuación, te presentamos los puntos de interés más destacados que no puedes dejar de visitar durante tu estancia en el valle.

Puntos de interés naturales

La enorme variedad de paisajes que encontramos en el Valle de Tena hace complejo hacer una selección, aunque los expertos del valle siempre incluyen sus Ibones o lagos glaciares. En Aragón destacan el Ibón Marboré, Benatuara, Arriel, Anayet, Acherito o Estanés. En el Valle de Tena, consideramos imprescindibles los situados en el Parque Nacional de los Pirineos: Ayous y Balaitús. Son ideales para hacer excursiones de un día en el Valle de Tena, disfrutando de la tranquilidad y la belleza del entorno.

Lagos de Ayous

Los Lagos de Ayous son una serie de lagos glaciares situados en el Parque Nacional de los Pirineos, en la vertiente francesa, muy cerca del Valle de Tena. Son accesibles desde el valle a través de diversas rutas de senderismo que cruzan paisajes impresionantes. Estos lagos están rodeados por un escenario montañoso espectacular, con vistas dominadas por el majestuoso Pico Midi d’Ossau, una de las montañas más emblemáticas de los Pirineos.

Cabe destacar el Lago Gentau (2.000 m) dado que es el lago más conocido y fotografiado de la zona, con una de las montañas más bonitas del mundo: el Pico Midi d’Ossau reflejándose en sus aguas cristalinas. Este es un lugar perfecto para descansar y disfrutar de la vista. También es recomendable visitar el Lago Bersau que aunque está situado a mayor altitud, ofrece una experiencia más tranquila y menos concurrida, ideal para aquellos que buscan una conexión más íntima con la naturaleza. Por último, cerca del Lago Gentau, encontraréis el Refugio de Ayous que ofrece alojamiento básico y comidas para los excursionistas del Valle de Tena, siendo un excelente punto de descanso o pernocta.

La ruta más común comienza en el Lago de Bious-Artigues, al que se puede llegar en coche desde el Valle de Tena. La caminata completa dura aproximadamente 5-6 horas y es de dificultad moderada. A lo largo del recorrido se visitan varios lagos, incluyendo el Lago Gentau, el Lago Roumassot y el Lago Bersau. Durante la caminata, los senderistas podrán disfrutar de la vista de praderas alpinas, bosques de coníferas y una rica fauna que incluye marmotas, águilas y ciervos.

Lagos de Balaitús

El Lago Balaitús (2.200 m.), también conocido como Ibón de Respomuso, es otro lago glaciar de gran belleza, situado en el macizo del Balaitús, en el extremo norte del Valle de Tena. Es un destino popular tanto para senderistas como para alpinistas debido a su entorno impresionante y a las numerosas rutas de acceso y actividades que ofrece. La Ruta al Lago Balaitús (2.200 m.) es de las más famosas. La ruta principal comienza en el embalse de La Sarra, cerca del pueblo de Sallent de Gállego. La caminata hasta el ibón dura alrededor de 3-4 horas, con una dificultad moderada debido a su desnivel y terreno rocoso. Es una ruta bien señalizada y popular entre los excursionistas. Esta ruta hace de obligada visita el Refugio de Respomuso que está situado cerca del lago. Este refugio es un punto clave para alpinistas que planean ascender al Pico Balaitús (3.144 metros). Ofrece alojamiento (no te olvides de reservar con tiempo) y servicios básicos. La ascensión al Pico Balaitús desde el ibón es un desafío que requiere experiencia en alpinismo, pero recompensa con vistas panorámicas incomparables de los Pirineos. Justo antes de llegar al ibón, los senderistas pasarán por la impresionante cascada de Respomuso, una parada perfecta para tomar fotografías y disfrutar de la fuerza de la naturaleza.

Ibón de Piedrafita

Este lago glaciar, accesible mediante una ruta de senderismo moderada, ofrece vistas espectaculares del Pico Telera. Es un lugar perfecto para un picnic y para disfrutar de la naturaleza en su estado más puro. Este Ibón es uno de los destinos naturales más encantadores del Valle de Tena, situado a una altitud de 1.610 metros en el Pirineo aragonés. El Ibón de Piedrafita rodeado de majestuosas montañas, es accesible mediante una ruta de senderismo que comienza en el pintoresco pueblo de Piedrafita de Jaca. La caminata hasta el ibón es de dificultad moderada y toma aproximadamente una hora y media, haciendo de esta excursión una opción ideal tanto para excursionistas experimentados como para familias con niños. A lo largo del sendero, los caminantes atraviesan frondosos bosques de pinos y abetos, praderas alpinas llenas de flores silvestres durante la primavera y el verano, y finalmente, la vista se abre para revelar el impresionante lago glaciar. El ibón, con sus aguas cristalinas que reflejan las cumbres cercanas, incluido el majestuoso Pico Telera, ofrece una vista que parece sacada de un cuento de hadas. Este lugar es perfecto para disfrutar de un picnic, relajarse junto al agua o simplemente disfrutar de la tranquilidad y la belleza natural del entorno.

El entorno del Ibón de Piedrafita es también hogar de una rica biodiversidad. Es común avistar marmotas, águilas y una variedad de aves alpinas, lo que añade un toque de emoción para los amantes de la naturaleza y la fauna. Además, durante el verano, las praderas cercanas al ibón se llenan de ovejas y caballos pastando, proporcionando una imagen pastoral idílica.

Una de las características más atractivas del Ibón de Piedrafita es su accesibilidad. A pesar de estar en un entorno de alta montaña, la ruta no presenta grandes desniveles, lo que la hace apta para todo tipo de excursionistas. Esto permite que personas de todas las edades puedan disfrutar de la belleza del ibón sin necesidad de ser expertos en senderismo. Además, la ruta está bien señalizada, facilitando la orientación incluso para aquellos que no están familiarizados con la zona.

Además, el cercano Parque Faunístico de Lacuniacha es una excelente opción para complementar la visita al ibón, especialmente para familias con niños. Este parque alberga una variedad de animales en semi-libertad, como ciervos, bisontes y linces, y ofrece una experiencia educativa y entretenida sobre la fauna de la región.

Forau de Aigualluts

Un impresionante sumidero natural donde el agua del glaciar Aneto desaparece bajo tierra para reaparecer en el Valle de Arán. Es un fenómeno geológico fascinante y un lugar perfecto para los amantes de la geología que está a poca distancia del Valle de Tena. Este sumidero natural, también conocido como el Forau de Aigualluts o Hoyo de Aigualluts, es un punto donde las aguas del glaciar del Aneto, el pico más alto de los Pirineos, desaparecen bajo tierra para resurgir 4 kilómetros más al norte, en el Valle de Arán, una peculiaridad geológica que lo convierte en un lugar de gran interés tanto para geólogos como para turistas.

Para llegar al Forau de Aigualluts, la ruta más común comienza en el Plan de la Besurta, accesible desde el Hospital de Benasque. Desde este punto, la caminata hasta el forau es relativamente fácil y de una duración aproximada de una hora, lo que la hace apta para la mayoría de los excursionistas, incluidos aquellos que viajan con niños. El sendero está bien señalizado y atraviesa paisajes de ensueño, con praderas alpinas, arroyos y una impresionante vista del glaciar del Aneto.

Al llegar al Forau de Aigualluts, los visitantes se encuentran con una gran depresión en el terreno, donde el agua del deshielo glaciar se acumula y desaparece en un sumidero subterráneo. Este fenómeno se debe a la peculiaridad de la geología kárstica de la zona, donde el agua se filtra a través de la roca caliza. Es impresionante observar cómo un caudal tan significativo de agua desaparece repentinamente en la tierra, para reaparecer en el Val d’Aran, en el nacimiento del río Garona, que desemboca en el Atlántico.

El área alrededor del Forau de Aigualluts es igualmente impresionante. Los visitantes pueden disfrutar de vistas panorámicas del Aneto, así como de otros picos prominentes como el Pico Maladeta y el Pico de la Renclusa. Un elemento destacado de la visita es la Cascada de Aigualluts, situada cerca del forau. Esta cascada, alimentada por las aguas del deshielo, cae con fuerza sobre las rocas, creando un espectáculo visual y sonoro impresionante. Es un lugar perfecto para descansar, tomar fotografías y disfrutar de la majestuosidad del entorno.

Además de su belleza natural, el Forau de Aigualluts tiene un valor educativo significativo. Es un ejemplo perfecto de cómo las formaciones geológicas pueden influir en el curso de los ríos y en la ecología de la región. Los visitantes interesados en la geología encontrarán este lugar especialmente intrigante, ya que ofrece una visión directa de los procesos kársticos en acción.

Balneario de Panticosa

Ubicado en un enclave natural privilegiado, el Balneario de Panticosa ha sido un destino de relajación desde tiempos romanos. Sus aguas termales ofrecen propiedades curativas y su entorno montañoso es perfecto para desconectar del estrés diario. Si buscas información más concreta, aquí tienes un artículo sobre el renaciminiento termal de Panticosa y su balneario.

Puntos de interés culturales

Desde pintorescos pueblos con arquitectura tradicional hasta sitios históricos y museos, cada rincón del valle ofrece algo único para descubrir. Entre los puntos de interés cultural más destacados se encuentran la Iglesia de San Andrés en Panticosa, el Museo de la Electricidad en Sallent de Gállego y el encantador pueblo de Lanuza. Ya sea que busques una inmersión en la cultura local o explorar la historia de la región, el Valle de Tena tiene algo especial que ofrecer a cada visitante.

Iglesia de San Andrés en Panticosa

La Iglesia de San Andrés, situada en el pintoresco pueblo de Panticosa, es una joya arquitectónica del Valle de Tena y un testimonio de la rica historia y patrimonio cultural de la región. Esta iglesia, construida en el siglo XII, es un magnífico ejemplo del estilo románico que predominó en los Pirineos durante la Edad Media. Con su estructura de piedra robusta y su diseño austero pero elegante, la iglesia ha resistido el paso del tiempo, sirviendo como un importante lugar de culto y comunidad a lo largo de los siglos.

Al acercarse a la Iglesia de San Andrés, uno se siente transportado a otra época. La fachada principal, sobria y majestuosa, presenta un portal decorado con sencillas arquivoltas y capiteles tallados, típicos del románico pirenaico. La torre campanario, que se eleva sobre el conjunto, ofrece una vista impresionante del pueblo y los alrededores montañosos, actuando como un faro espiritual y arquitectónico en el paisaje.

El interior de la iglesia es igualmente fascinante. Al cruzar el umbral, los visitantes son recibidos por un ambiente de solemnidad y serenidad. Las paredes de piedra, frías al tacto y cargadas de historia, están iluminadas suavemente por la luz que entra a través de los estrechos ventanales. El techo de madera, sostenido por robustas vigas, añade una sensación de calidez y refugio.

Una de las características más destacadas de la Iglesia de San Andrés es su colección de frescos y arte sacro. Aunque muchas de las pinturas originales han sufrido los estragos del tiempo, algunos fragmentos han sido restaurados y ofrecen un vistazo al arte religioso medieval. Los frescos representan escenas bíblicas y figuras de santos, utilizando una paleta de colores terrosos que complementa la sobriedad del espacio.

El altar mayor es otro punto de interés, con su retablo de estilo barroco añadido en siglos posteriores, que contrasta con la simplicidad románica del resto del edificio. Este retablo, ricamente decorado con dorados y detalles intrincados, es una obra maestra de la artesanía religiosa que refleja el cambio de estilos y gustos a lo largo de la historia.

Museo de la electricidad en Sallent de Gállego

El Museo de la Electricidad en Sallent de Gállego es una fascinante ventana al pasado industrial y energético del Valle de Tena, situado en un entorno montañoso que ha jugado un papel crucial en la generación de energía hidroeléctrica en Aragón. Este museo se encuentra en un antiguo edificio de la central eléctrica de Sallent, que ha sido cuidadosamente restaurado para preservar su valor histórico y educativo. El museo no solo destaca la importancia de la electricidad en el desarrollo de la región, sino que también ofrece una visión profunda de la evolución de la tecnología eléctrica y su impacto en la vida cotidiana de los habitantes del valle.

Al entrar en el Museo de la Electricidad, los visitantes son recibidos por una colección de exhibiciones interactivas y didácticas que narran la historia de la generación y distribución de electricidad en el Valle de Tena. Una de las primeras secciones del museo se centra en los orígenes de la energía hidroeléctrica, mostrando cómo los ríos y embalses de la región han sido aprovechados para producir electricidad de manera sostenible. Fotografías antiguas, documentos históricos y modelos a escala ayudan a ilustrar los primeros esfuerzos por electrificar el valle y las innovaciones tecnológicas que lo hicieron posible.

Una de las atracciones principales del museo es la sala de turbinas, donde se pueden observar las antiguas máquinas y equipos utilizados para generar electricidad. Estas piezas, meticulosamente restauradas, ofrecen una visión clara de cómo funcionaban las primeras centrales hidroeléctricas.

Además de la maquinaria, el museo alberga una variedad de artefactos históricos relacionados con la electricidad y su uso en la vida diaria. Desde antiguos electrodomésticos hasta medidores de electricidad y herramientas de mantenimiento, estos objetos cuentan la historia de cómo la electricidad transformó la vida en el Valle de Tena. L

El Museo de la Electricidad también dedica una sección a los ingenieros y trabajadores que hicieron posible la electrificación del valle. A través de biografías y relatos personales, los visitantes pueden aprender sobre las vidas y desafíos de aquellos que trabajaron en las centrales eléctricas y las infraestructuras relacionadas. Además de las exposiciones permanentes, el museo organiza regularmente actividades educativas y talleres para escolares y grupos interesados en aprender más sobre la energía y la electricidad. Estas actividades, que incluyen demostraciones prácticas y experimentos, están diseñadas para fomentar el interés por la ciencia y la tecnología entre los jóvenes visitantes del Valle de Tena.

El visitante no deberá asustarse al llegar a Sallent y ver una zona de obras en la plaza del ayuntamiento dado que se está llevando a cabo un enorme proyecto para crear un gran parking subterráneo para liberar la plaza y que a partir de 2026, sea un espacio dedicado a los peatones y libre de coches.

Pueblo de Lanuza

El pueblo de Lanuza, situado en el corazón del Valle de Tena, es un ejemplo excepcional de recuperación y preservación del patrimonio rural en los Pirineos aragoneses. Este pintoresco y encantador pueblo, asentado a orillas del embalse que lleva su nombre, ofrece a los visitantes una mezcla de historia, cultura y belleza natural.

Lanuza es conocido por su singular historia de abandono y renacimiento. En la década de 1970, sus habitantes fueron obligados a abandonar el pueblo debido a la construcción del embalse de Lanuza, que amenazaba con inundar sus hogares y tierras. Durante varios años, Lanuza quedó desierto, sus casas vacías y sus calles silenciosas, convirtiéndose en un símbolo de las dificultades que enfrentaban muchas comunidades rurales en España.

Sin embargo, a partir de la década de 1980, un esfuerzo conjunto entre antiguos residentes y nuevos colonos comenzó a dar frutos, llevando a la rehabilitación y revitalización del pueblo. Los edificios fueron restaurados con respeto a la arquitectura tradicional pirenaica, utilizando piedra y madera local, y se emprendieron proyectos para mejorar las infraestructuras y servicios. Hoy en día, Lanuza es un modelo de éxito en la recuperación de pueblos rurales, atrayendo tanto a turistas como a nuevos residentes.

Al pasear por las calles empedradas de Lanuza, uno puede apreciar la autenticidad y el encanto del pueblo. Las casas, con sus tejados de pizarra y balcones de madera, conservan el estilo arquitectónico típico de la región. La iglesia de San Salvador, con su campanario que se eleva sobre el embalse, es uno de los edificios más emblemáticos y un punto central de la comunidad. Su interior alberga una atmósfera de serenidad y devoción, con detalles arquitectónicos que reflejan siglos de historia.

Lanuza también es conocido por su vibrante vida cultural. Cada verano, el pueblo se convierte en el escenario del Festival Internacional de las Culturas Pirineos Sur, un evento que atrae a artistas y visitantes de todo el mundo y este año se celebra del 11 al 28 de julio 2024 con Vetusta Morla, Melendi, Sara Baras o Ricky Martin con cabezas de cartel. Este festival, que se celebra a orillas del embalse, ofrece una programación variada de música, danza y artes visuales, transformando Lanuza en un crisol de culturas y creatividad. Durante el festival, el pueblo se llena de vida, con mercados de artesanía, talleres y actividades para todas las edades, creando un ambiente festivo y acogedor. Este año Pirineos Sur será más sostenible que nunca por lo que el acceso al recinto de Lanuza solo se podrá realizar en cualquiera de las tres lineas de autobuses oficiales (con salidas desde Sextas, Formigal y Sallent) que estarán operativos desde las 11:00 a las 5:00 horas entre Formigal, Sallent y Lanuza, con frecuencias de 20 minutos. Los que lleguen en vehículo propio, deberán aparcar en la zona destinada antes de la presa dado que el trayecto Sallent-Lanuza será peatonal y estará cortado al tráfico.

Miradores del Valle de Tena

Existen multitud de miradores en el Valle de Tena para simplemente disfrutar de los paisajes o como miradores ornitológicos. A continuación encontraréis un mapa de los miradores y observatorios realizado por «Birding Aragón».

Mirador de San Mames

Para llegar al Mirador de San Mamés, los visitantes pueden comenzar su ruta en Panticosa, siguiendo un sendero bien señalizado que asciende gradualmente a través de bosques de pinos y praderas alpinas. La caminata, que dura aproximadamente una hora y media, es adecuada para la mayoría de los excursionistas, incluidos aquellos con una moderada condición física. A lo largo del camino, los excursionistas pueden disfrutar de la flora y fauna local, así como de la tranquilidad y belleza del paisaje montañoso.

Al alcanzar el mirador, los visitantes se encuentran con un amplio balcón natural que ofrece vistas panorámicas que abarcan todo el Valle de Tena. Desde este punto privilegiado, se pueden ver claramente las cumbres majestuosas de los Pirineos, incluyendo picos emblemáticos como el Pico Telera y el macizo de Argualas. El embalse de Bubal, con sus aguas cristalinas, también es visible desde el mirador, añadiendo un toque de serenidad al impresionante panorama. El mirador también tiene un valor histórico y cultural, ya que su nombre, San Mamés, se deriva de una ermita dedicada a este santo, situada en las cercanías. Aunque la ermita original ya no existe, el lugar conserva un sentido de paz y espiritualidad, siendo un recordatorio de la historia y las tradiciones de la región.

Mirador de Hoz de Jaca

Para llegar al Mirador de Hoz de Jaca, los visitantes pueden acceder en coche hasta el propio pueblo, que se encuentra a una altitud de aproximadamente 1.272 metros. Desde allí, un corto y fácil paseo conduce al mirador, que está situado en un saliente rocoso sobre el embalse de Búbal. La estructura del mirador, con su plataforma suspendida y suelo de rejilla, proporciona una sensación de estar flotando sobre el valle, ofreciendo una vista panorámica incomparable.

Al asomarse desde el mirador, los visitantes son recibidos por una vista impresionante que abarca el embalse de Búbal, los pueblos circundantes y las majestuosas cumbres de los Pirineos. La plataforma ofrece una vista de 360 grados, permitiendo apreciar la vastedad del paisaje desde diferentes ángulos. En días claros, se pueden ver claramente picos emblemáticos como el Pico Telera y el macizo de Tendeñera, así como los exuberantes bosques y praderas que se extienden por el valle.

Uno de los aspectos más emocionantes del Mirador de Hoz de Jaca es la sensación de altura y exposición que se experimenta al estar sobre la plataforma suspendida. Para los amantes de la adrenalina, el mirador ofrece una oportunidad única de sentir la inmensidad del vacío bajo sus pies, mientras están completamente seguros gracias a la sólida construcción de la plataforma. Esta experiencia es especialmente popular entre los fotógrafos y los amantes de la naturaleza, que pueden capturar imágenes impresionantes del paisaje desde una perspectiva inigualable.

Mirador de Santa María

Además de ser un punto de observación privilegiado, el Mirador de Santa María también tiene una relevancia histórica significativa debido a su proximidad a antiguas defensas militares. Estas estructuras forman parte de la Organización Defensiva del Pirineo, un conjunto de fortificaciones construidas con el propósito de proteger el territorio español de posibles invasiones. Dependiendo de las épocas, estas defensas se utilizaron para evitar la penetración de diferentes bandos, asegurando la seguridad y la soberanía de la región. Los restos de estas fortificaciones, visibles desde el mirador, ofrecen un vistazo al pasado militar del Valle de Tena, añadiendo una dimensión histórica a la belleza natural del entorno.

El mapa del Valle de Tena

Para obtener mapas físicos y digitales del Valle de Tena, existen diversos recursos que pueden facilitar la planificación de tu visita y las actividades al aire libre. En cuanto a mapas digitales, los sitios web como Wikiloc (www.wikiloc.com) y Komoot (www.komoot.com) ofrecen una amplia variedad de rutas de senderismo, ciclismo y otras actividades, con opciones para descargar los mapas para su uso sin conexión. Además, la aplicación AllTrails (www.alltrails.com) proporciona mapas interactivos detallados y perfiles de rutas, permitiendo a los usuarios planificar sus itinerarios y seguir las rutas con precisión. El sitio oficial de Turismo de Aragón (www.turismodearagon.com) también ofrece mapas descargables y guías turísticas útiles para explorar el Valle de Tena.

Para quienes prefieren mapas físicos, las oficinas de turismo locales, como la Oficina de Turismo de Sallent de Gállego y la Oficina de Turismo de Panticosa, proporcionan mapas detallados y folletos gratuitos. Estos lugares son puntos de partida ideales para obtener información actualizada y recomendaciones locales. Además, en tiendas especializadas en actividades al aire libre, como las tiendas locales en Biescas y Jaca, se pueden adquirir mapas topográficos de alta calidad y guías de senderismo publicadas por editoriales como Editorial Alpina y Prames. Estas guías y mapas son esenciales para quienes buscan una exploración más profunda y detallada del valle, asegurando una experiencia segura y bien informada.

Dónde hacer camping en el Valle de Tena

El Valle de Tena ofrece diversas opciones para los amantes del camping, desde campings oficiales bien equipados hasta áreas de acampada libre en plena naturaleza.

Campings oficiales en el Valle de Tena

Los campings oficiales del valle están bien distribuidos y ofrecen una variedad de servicios y comodidades. Uno de los más populares es el Camping Valle de Tena (www.campingvalledetena.es), situado en Sabiñánigo. Este camping ofrece 200 parcelas amplias, 27 bungalows y 12 habitaciones de estilo pirenaico. Cuenta con instalaciones modernas, como piscina, restaurante, supermercado y zonas de juegos para niños. Otro camping destacado es el Camping Escarra (www.campingescarra.com), en Escarrilla. Es de primera categoría, tiene piscina, restaurante, bungalows, restaurante y hasta un pequeño hotel.

Áreas de acampada libre en el Valle de Tena

Para los más aventureros, el valle también permite la acampada libre en algunas zonas, aunque es importante hacerlo con respeto al medio ambiente y siguiendo las normativas locales. Una opción popular es acampar cerca de los ibones (lagos glaciares) como el Ibón de Piedrafita o el Ibón de Respomuso. Es importante verificar las regulaciones específicas de cada área, ya que algunas zonas protegidas pueden tener restricciones.

La acampada itinerante en el Valle de Tena se define como aquella que se lleva a cabo fuera de los campings establecidos y las casas rurales aisladas, siempre respetando los derechos de propiedad y uso del suelo. Este tipo de acampada permite un máximo de tres tiendas por grupo, con un límite de nueve personas en total. Además, la estancia en un mismo lugar no debe superar las tres noches consecutivas. Para garantizar la tranquilidad y preservar el entorno, debe haber una distancia mínima de un kilómetro entre diferentes grupos de campistas.

Existen restricciones adicionales para asegurar que la acampada itinerante no interfiera con áreas más frecuentadas. No se puede acampar a menos de cinco kilómetros de un camping o casa rural aislada, ni a menos de un kilómetro de núcleos urbanos, lugares de uso público o zonas habitualmente concurridas. Antes de realizar una acampada itinerante, es obligatorio comunicarlo al órgano competente. Si la acampada atraviesa más de una comarca, se debe notificar a las autoridades de cada una de ellas. Esta comunicación debe incluir la identificación del organizador, los lugares específicos de la acampada, las fechas de inicio y fin, el número de tiendas y campistas previstos, y la autorización del propietario del terreno.

La acampada de alta montaña se refiere a aquellas realizadas a más de 1.500 metros de altitud y a una distancia mínima de dos horas de marcha desde cualquier punto accesible en vehículo motorizado. Este tipo de acampada también requiere una comunicación previa tanto al órgano competente como al Centro de Emergencias «112-S.O.S. Aragón, especialmente si incluye una travesía. Al igual que la acampada itinerante, la duración máxima permitida para la acampada de alta montaña es de tres noches consecutivas.

Valle de Tena con niños

El Valle de Tena es un destino ideal para disfrutar en familia, ofreciendo una amplia gama de actividades que encantarán tanto a pequeños como a mayores. Uno de los puntos destacados es el parque faunístico Lacuniacha, situado a apenas 2 km de Piedrafita de Jaca. Abierto todo el año, Lacuniacha ofrece unas vistas preciosas de los valles y montañas circundantes y es un clásico del turismo familiar en el Pirineo oscense. En el parque, los visitantes pueden observar animales de montaña en estado de semi-libertad, como renos, ciervos, corzos, gamos, muflones, jabalíes, osos, cabras, sarrios, linces europeos, bisontes, caballos prezwalski, ardillas y lobos. Con un poco de suerte, también es posible avistar aves rapaces como milanos, buitres, alimoches e incluso quebrantahuesos. Una visita pausada puede ocupar toda una mañana, y se recomienda llevar un picnic para disfrutar en las mesas preparadas a lo largo del recorrido.

Otro lugar fascinante para visitar con niños es el Bosque de Betato, un hayedo encantador lleno de leyendas sobre brujas y encantamientos. Este bosque, situado cerca de Tramacastilla de Tena, es perfecto para una caminata familiar. Los árboles majestuosos y la atmósfera mágica del lugar hacen que sea fácil imaginarse cuentos y mitos locales. Además, durante ciertas épocas del año, el camino puede estar bordeado de fresas y cerezas silvestres, lo que añade una experiencia de recolección divertida para los niños.

Pasarelas de Panticosa

Las Pasarelas de Panticosa son una reciente y emocionante incorporación a las actividades al aire libre en el Valle de Tena, ofreciendo a los visitantes una forma única de explorar el desfiladero del río Caldarés. Inauguradas en 2021, estas pasarelas suspendidas recorren una distancia de aproximadamente 800 metros y están situadas a una altura media de 30 metros sobre el nivel del río. El recorrido circular, que tiene una duración aproximada de 1 hora y media, permite a los excursionistas disfrutar de impresionantes vistas de cascadas, paredes rocosas y la exuberante vegetación del valle.

El acceso a las pasarelas se realiza desde el propio pueblo de Panticosa, donde comienza el sendero que lleva a esta espectacular infraestructura. La ruta es adecuada para la mayoría de los excursionistas, incluyendo familias con niños, aunque se recomienda llevar calzado cómodo y adecuado para caminar por terrenos irregulares. Las pasarelas están diseñadas con altos estándares de seguridad, incluyendo barandillas y superficies antideslizantes, para asegurar una experiencia segura y agradable para todos los visitantes.

Telecabina de Panticosa

El Telecabina de Panticosa es una de las experiencias más recomendables para disfrutar en familia durante los meses de verano en el Valle de Tena. Abierto en julio y agosto, este telecabina permite a los visitantes ascender desde el complejo de Panticosa hasta casi 2.000 metros de altitud en menos de 20 minutos. A medida que la cabina sube, los pasajeros disfrutarán de unas vistas panorámicas impresionantes del valle y las montañas circundantes. Una vez en la cima, las oportunidades para explorar son numerosas: se pueden realizar paseos en familia por parajes de pastos alpinos, recorrer la ruta de los ibones de Sabocos o los Asnos, e incluso, con un poco de suerte y silencio, avistar alguna marmota o sarrio. La experiencia no solo ofrece una aventura emocionante para los niños, sino también una oportunidad para toda la familia de conectar con la naturaleza y disfrutar de la tranquilidad de los Pirineos.

El columpio de Hoz de Jaca

En la localidad de Hoz de Jaca, a 1.280 metros de altitud, se encuentra una atracción única que promete emociones fuertes: El Columpio Valle de Tena. Este columpio, suspendido en un acantilado a 150 metros de altura sobre las aguas del embalse de Búbal, ofrece un balanceo impresionante de 55 metros, equivalente a la altura de una casa de 22 pisos. La actividad dura unos tres minutos y proporciona una adrenalina incomparable mientras se disfruta de vistas espectaculares del valle. Para participar, es necesario pesar entre 50 y 125 kg, sin requerir una edad mínima específica. Las reservas pueden realizarse en sus oficinas de Hoz de Jaca o en línea a través de su página web. Hemos tenido la fortuna de probarlo y os aseguramos que la sensación que aporta la salida, es impresionante.

Tirolina del Valle de Tena

La tirolina del Valle de Tena es una atracción emocionante que permite a los visitantes experimentar la sensación de volar sobre el impresionante paisaje pirenaico. Situada en Hoz de Jaca muy cerca del columpio (está gestionada por la misma empresa), esta tirolina es una de las más largas de Europa, con una longitud de más de 1.000 metros y alcanzando velocidades de hasta 90 km/h. El recorrido ofrece vistas espectaculares del embalse de Búbal y las montañas circundantes, proporcionando una perspectiva única del valle. La actividad es segura y está supervisada por profesionales. La enorme aceleración de esta atracción, es una experiencia a vivir al menos una vez en la vida.

El laberinto de los 4.000 cipreses

Este verano, concretamente en junio, las familias y niños podrán disfrutar de una nueva atracción turística en el Valle de Tena. Se trata de un laberinto formado por 4.000 cipreses situado en la población de Piedrafita de Jaca. Este enorme laberinto natural de 3 kilómetros a los pies de Peña Telera será un verdadero reto para grandes y pequeños que saben cuándo entrarán al laberinto, ¡pero no cuando saldrán!. El laberinto estará abierto de junio a septiembre y el precio de entrada será de 4 y 7 € para niños y adultos respectivamente. Además, para los pequeños de la casa menores de 3 años ¡es gratis!.

El tobogán de Panticosa

A finales de año se inaugurará un nuevo tobogán de 5,5, kilómetros de longitud en la zona de Petrosos de Panticosa. Esta fabulosa atracción pretende ser el más largo de Europa superando al Tobotronc de Andorra y promete ser tobogán de características únicas que asegurarán fuertes emociones dado que alcanzará los 35 kilómetros por hora en los cinco minutos de descenso sobre railes.

Tren de alta montaña El Sarrio

El Valle de Tena ofrece varias rutas y excursiones adecuadas para familias. Una de las actividades más emocionantes es subir al tren de alta montaña El Sarrio, que parte desde Panticosa y recorre el Valle de la Ripera. Este trenecito, que opera entre junio y octubre, permite explorar algunos de los paisajes más espectaculares del valle de una manera relajada. El recorrido (ida y vuelta) dura aproximadamente dos horas y va acompañado de una audioguía que explica el entorno natural, las costumbres e historias locales mientras se disfrutan de las vistas de montañas, ibones y bosques. Puedes contratar solo la subida (niños 10€ y adultos 15€) o subida-bajada (niños 15€ y adultos 20€). Los bebés hasta 2 años no pagan y puedes llevar tu perro gratis si entra debajo del asiento.

Piscina municipal de Panticosa

Otra actividad popular y asequible es bañarse en la piscina municipal de Panticosa, donde tanto locales como visitantes pueden disfrutar de una jornada de baño a precio reducido. En verano, las piscinas exteriores ofrecen un agua fresca, casi helada, perfecta para refrescarse en los días calurosos. Durante el resto del año, las piscinas interiores están disponibles, proporcionando un espacio ideal para relajarse y jugar.

Consejos para viajar con niños en el Valle de Tena

Viajar con niños en el Valle de Tena puede ser una experiencia inolvidable si se toman algunas precauciones y se planifican las actividades adecuadamente. A pesar de que hay múltiples opciones si te preguntas qué hacer en el Valle de Tena si llueve, es importante llevar ropa adecuada para el clima de montaña, dado que puede variar rápidamente. Capas adicionales, impermeables y calzado cómodo son esenciales para mantener a los niños cómodos y preparados para cualquier cambio de tiempo. Cumplir con el sistema de las tres capas también es útil en verano.

Llevar snacks y agua en todo momento, especialmente durante las caminatas y excursiones. Aunque hay lugares donde se pueden comprar alimentos, tener algo a mano puede ser crucial para mantener a los pequeños con energía y contentos.

Finalmente, es recomendable evitar las horas punta en las atracciones más populares para garantizar una visita más tranquila y agradable. Por ejemplo, el parque Lacuniacha y el telecabina de Panticosa pueden estar bastante concurridos durante las vacaciones escolares y los fines de semana (en julio y agosto cada vez hay más gente en el Valle de Tena). Planificar las visitas en días laborables o a primera hora de la mañana puede hacer que la experiencia sea más placentera.

Valle de Tena Trail

El Valle de Tena Trail es uno de los eventos deportivos más destacados y esperados en el corazón de los Pirineos aragoneses. Esta carrera de montaña atrae a corredores de todo el mundo, ofreciendo una experiencia única que combina el desafío físico con la belleza impresionante del entorno natural del Valle de Tena. Celebrado anualmente, el evento se ha convertido en una cita ineludible para los aficionados al trail running.

La carrera se desarrolla a lo largo de diversas modalidades y distancias, adaptándose a diferentes niveles de experiencia y resistencia. La modalidad más exigente, el Ultra Trail Valle de Tena (UTVT), abarca aproximadamente 77 kilómetros con un desnivel positivo acumulado de 6.800 metros. Además del UTVT, el evento incluye otras distancias como el Trail Valle de Tena, de aproximadamente 43 kilómetros y 3.600 metros de desnivel positivo, ideal para quienes buscan un reto significativo sin la exigencia extrema del ultra trail. Para los corredores menos experimentados o aquellos que prefieren distancias más cortas, el Media Trail Valle de Tena, con unos 20 kilómetros y 1.250 metros de desnivel positivo, y el Trail 8K Valle de Tena, una opción accesible de 8 kilómetros con 400 metros de desnivel, es una prueba asequible para disfrutar con niños en el Valle de Tena.