El Himalaya, la majestuosa cordillera de cumbres que corona el mundo, siempre ha sido escenario de desafíos humanos sin parangón, atrayendo a montañeros en busca de gloria y realización personal. Sin embargo, en las últimas décadas se ha producido una transformación radical. El alpinismo himalayo, antaño reservado a los aventureros avezados y a los puristas de la montaña, se ha visto invadido por una oleada de turismo comercial. Este fenómeno, descrito en detalle por François Carrel en su libro «Himalaya Business, qu’avons-nous fait des 8000» (publicado por Paulsen), plantea cuestiones cruciales sobre el impacto de esta industrialización en los picos más altos y emblemáticos del mundo. En una entrevista exclusiva, nos ofrece su aguda visión de los profundos cambios que se están produciendo en la práctica del alpinismo.

Durante más de 20 años, François Carrel ha escrito numerosos artículos sobre alpinismo para periódicos franceses de primera línea como Libération y otras revistas especializadas. Realiza investigaciones en profundidad, recoge testimonios personales y analiza las tendencias del mundo del alpinismo.

Para su libro, François Carrel combinó sus dotes periodísticas con su amor por la alta montaña. Esta investigación es el fruto de dos décadas de observar y escribir sobre montañas. Ha pasado mucho tiempo sobre el terreno, de Pakistán a Katmandú pasando por el valle del Khumbu, para comprender la dinámica local y mundial que influye en el alpinismo comercial.

Nos invita a reflexionar sobre esta rápida evolución y a plantearnos el futuro del montañismo en un mundo cada vez más centrado en el consumismo y el rendimiento.

La aparición del «himalayismo comercial»

Dos grandes factores han contribuido a un cambio profundo del himalayismo y del turismo de alta montaña en general. En primer lugar, los récords de velocidad de ascensión a los catorce picos más altos han puesto de relieve el desarrollo de las técnicas y la logística, permitiendo actuaciones antes inimaginables. El equipamiento moderno, la mejora de las técnicas de escalada y el uso de oxígeno embotellado han hecho más accesible la ascensión a las cumbres del Himalaya. Además, el creciente uso de helicópteros para transportar equipos y escaladores ha revolucionado la experiencia del alpinismo, haciendo que los ascensos sean más rápidos y menos exigentes físicamente.

Ascenso al Himalaya con oxígeno y pasamanos. @Nimsdai

En segundo lugar, la comercialización del himalayismo ha desempeñado un papel crucial en esta evolución. Las imágenes del Everest saturado de alpinistas, esperando en fila india para alcanzar la cumbre, dan fe de una preocupante tendencia a la masificación. Las expediciones organizadas, ofrecidas por agencias especializadas, proporcionan servicios con todo incluido que hacen accesibles las cumbres por unos pocos miles (o diez mil) de euros, incluso a aficionados con poca experiencia. Estas ofertas incluyen guías profesionales, porteadores, equipos sofisticados y una logística impecable, convirtiendo la escalada en un producto de lujo accesible a quienes pueden permitírselo.

LAS MONTAÑAS SAGRADAS SE HAN CONVERTIDO EN ESCENARIOS COMERCIALES, DONDE LA BÚSQUEDA DE BENEFICIOS A VECES ECLIPSA LOS VALORES HUMANOS Y MEDIOAMBIENTALES.

Profundizando en las realidades del turismo comercial en el Himalaya, François Carrel explora cómo estos cambios están influyendo no sólo en el majestuoso paisaje de estas montañas, sino también en las comunidades locales y en la esencia misma del alpinismo.

Democratizar el alpinismo en el Himalaya: de la élite a las masas

En su análisis, el experto describe cómo el alpinismo del Himalaya ha pasado de ser una práctica reservada a una élite de montañeros experimentados a una actividad de masas accesible gracias a la comercialización. Explora los avances tecnológicos y logísticos que han facilitado esta transición. En particular, subraya la importancia de distinguir entre tres tipos de montañeros en el Himalaya, cada uno con motivaciones y enfoques distintos de la montaña.

Los «trekkers» que vienen al Himalaya a hacer senderismo, sin pretender alcanzar las cumbres más altas. Recorren los senderos y exploran los valles, a menudo por la experiencia cultural y la belleza del paisaje. Su principal motivación es descubrir zonas remotas, disfrutar de la naturaleza y conocer a la población local. Su enfoque es más contemplativo y menos centrado en el rendimiento o la superación personal.

Aunque su presencia contribuye al turismo local, los excursionistas suelen tener menos impacto ambiental que otras categorías. También ayudan a diversificar los ingresos del turismo, beneficiando a un mayor número de comunidades locales.

Los «himalayistas tradicionales» son montañeros experimentados que emprenden expediciones de alta montaña con un enfoque tradicional. Favorecen las ascensiones técnicas, a menudo en solitario o en pequeños equipos, con un mínimo de apoyo externo. Les motivan los retos personales, la aventura y la pureza de la experiencia. Valoran la autonomía, la resistencia y las habilidades técnicas. Para ellos, la esencia del alpinismo reside en la confrontación directa con la naturaleza, sin depender excesivamente de ayudas externas como guías u oxígeno embotellado.

Campo base del Everest. Nimsdai

Por último, hay un número creciente de «turistas comerciales del Himalaya», que emprenden expediciones a gran altitud con fines comerciales. Compran paquetes con todo incluido ofrecidos por agencias especializadas que les proporcionan guías, porteadores, equipo y logística. Sus motivaciones son, sobre todo, la búsqueda de prestigio, la realización personal y, a menudo, el deseo de hacer realidad un sueño o un reto. Su enfoque es más consumista, y se sienten atraídos por la promesa de ascensiones exitosas gracias a la amplia asistencia proporcionada. El impacto de estos turistas es significativo. El aumento de su número provoca problemas de hacinamiento, contaminación y gestión de residuos. Las expediciones comerciales también requieren una pesada infraestructura, lo que contribuye a la degradación del medio ambiente. Además, la economía local se beneficia de forma desigual, a menudo en detrimento de las comunidades más alejadas de los principales circuitos turísticos.

El doble efecto «Nimsdai»

La intensa cobertura mediática y la influencia de las redes sociales han amplificado el fenómeno de la sobreexplotación turística de la montaña, transformando la experiencia alpinista en una búsqueda de reconocimiento social. Un ejemplo emblemático de esta dinámica es el fenómeno Nimsdai.

Nirmal Purja, más conocido como Nimsdai, es una figura central en la cobertura mediática del alpinismo moderno. Antiguo miembro de las Fuerzas Especiales británicas, Nimsdai se dio a conocer en todo el mundo con su ascenso sin precedentes a los catorce picos más altos del planeta en sólo seis meses y seis días, pulverizando el récord anterior en casi siete años, pero utilizando unos medios tecnológicos pesados (oxígeno y helicóptero incluidos) que ponen en entredicho la noción de «logro».

Nimsdai, el nepalí que escaló 14 picos de 8.000 metros en 6 meses.

El documental «14 Peaks: Nothing is impossible», emitido en Netflix, relata esta increíble aventura. La película no sólo popularizó la hazaña de Nimsdai, sino que también puso de relieve los retos físicos, logísticos y psicológicos del alpinismo de gran altitud. La cobertura mediática del documental ha atraído a un amplio público, fascinando no sólo a los aficionados al montañismo, sino también a un público más amplio que puede no estar familiarizado con este deporte.

¿Selfies a 8000 m de altitud?

Nimsdai utiliza activamente las redes sociales para compartir sus experiencias y hazañas. Su cuenta de Instagram (con casi 2,1 millones de seguidores) está llena de fotos espectaculares, vídeos de cumbres y relatos inspiradores de sus escaladas. Esta presencia online ha contribuido a crear una enorme base de seguidores y a dar a conocer las oportunidades y los retos del alpinismo en el Himalaya.

La intensa cobertura mediática y la influencia de las redes sociales están creando una creciente fascinación por las cumbres del Himalaya e inspirando a muchos aficionados a intentar estas hazañas. La búsqueda de reconocimiento y validación social impulsa a muchos individuos a intentar estas hazañas, a menudo por el prestigio y los elogios que obtienen.

«PARA ALGUNOS, LO ÚNICO QUE IMPORTA ES PODER HACERSE ESE FAMOSO SELFIE EN LA CIMA DEL MUNDO».

François Carrel también nos advierte de los riesgos de esta popularidad y sobrevisitación: «Un día u otro, veremos una gran tragedia en el Everest. Cuando 200 personas recorren la ruta normal el mismo día, forman colas interminables, a menudo con oxígeno, permaneciendo durante horas en zonas muy peligrosas, expuestas a avalanchas. Es fácil imaginar 40, 50 o incluso 60 muertes en un solo día».

Atasco en el Everest

Los nepaleses se apoderan del turismo (comercial) del Himalaya

En su libro, François Carrel explica cómo los nepaleses, sobre todo los sherpas, se han hecho progresivamente con el control del turismo de altitud creando y desarrollando sus propias agencias de trekking y expediciones. Estas agencias ofrecen servicios completos, que rivalizan con los de los occidentales, y están captando una parte importante del mercado turístico.

Los guías y porteadores nepaleses, que antes eran considerados meros ayudantes en las expediciones occidentales, ahora son reconocidos por su pericia y profesionalidad. La formación y certificación de muchos guías locales ha aumentado, reforzando su estatus y autonomía en la industria del montañismo.

La influencia de Nimsdai no ha pasado desapercibida. Representa un símbolo de la reapropiación de las montañas más altas del mundo, llamando la atención mundial sobre el potencial y el talento de los alpinistas nepaleses.

Por supuesto, el auge del turismo comercial en el Himalaya ofrece importantes oportunidades económicas a las comunidades locales. Guías, porteadores y agencias locales se benefician de los ingresos generados por este turismo. Sin embargo, estos beneficios suelen concentrarse en manos de unos pocos actores, y las repercusiones económicas para las comunidades de montaña siguen siendo limitadas. Esta dinámica crea una presión continua para aumentar el volumen de turistas y los ingresos asociados.

¿Hacia la deshumanización del montañismo?

Paradójicamente, esta cobertura mediática está poniendo de relieve la pérdida de los valores altruistas y solidarios que antaño eran centrales en el montañismo. François Carrel cita ejemplos de alpinistas abandonados en apuros para permitir que otros continúen su ascensión, lo que ilustra un mayor énfasis en el rendimiento y el éxito individuales en detrimento de la ayuda mutua.

«HEMOS LLEGADO A OLVIDAR UNA SERIE DE VALORES QUE CREÍAMOS CONSUSTANCIALES AL HIMALAYA, COMO AYUDAR A LA GENTE».

Himalayismo comercial: ¿qué futuro para el turismo de altitud?

Las cuestiones que rodean al turismo comercial de altura son complejas y polifacéticas. François Carrel desea que el público sea consciente de los rápidos cambios que se están produciendo en el ámbito del alpinismo himalayo y de las consecuencias de estos cambios para las montañas y las comunidades locales.

Foto de un porteador entre Pheriche (4.300 m) y Lobuche (5.000 m) ®nimsdai_foundation

Subraya la importancia de distinguir entre el himalayismo de alto nivel, practicado por montañeros experimentados e independientes, y el himalayismo comercial, en el que las ascensiones se ven a menudo facilitadas por servicios completos de pago. En su opinión, esta distinción es importante «para que el rendimiento en un contexto comercial se sitúe en el lugar que le corresponde».

Estas ascensiones comerciales son hazañas que deben contextualizarse en relación con los métodos industriales y la amplia asistencia que reciben. Espera que el público deje de sobrevalorar estas ascensiones, que a menudo se logran con considerables recursos financieros y técnicos.

François Carrel espera que su libro incite a reflexionar sobre los valores fundamentales del alpinismo, como la ayuda mutua, la autonomía y el respeto del medio ambiente. «El alpinismo no debe reducirse a un simple espectáculo o a un producto de consumo».

Por último, espera animar a la industria del turismo de altitud a «adoptar prácticas más sostenibles y respetuosas» y que su libro, editado exclusivamente en francés, «sirva de punto de partida para una conversación más amplia sobre el futuro del alpinismo en el Himalaya, destacando los retos actuales y las posibles soluciones para un turismo de altitud más equilibrado y respetuoso con los valores humanos y medioambientales».