El Aneto, con sus imponentes 3.404 metros, es la montaña más alta de los Pirineos y la segunda cumbre más alta de España. Ubicada en el Parque Natural Posets-Maladeta, en la provincia de Huesca, esta montaña no solo representa un reto para los alpinistas con zonas de ascenso muy pronunciadas y expuestas como el Paso de Mahoma, sino también un símbolo de la naturaleza en su estado más puro.

El Aneto es una cumbre que se formó hace aproximadamente 50 millones de años durante la orogenia alpina, un periodo de intensa actividad tectónica que dio lugar a la formación de muchas de las grandes cadenas montañosas de Europa. Este proceso geológico involucró la colisión de las placas tectónicas ibérica y euroasiática, lo que provocó la elevación de los Pirineos.

La estructura geológica del Aneto está compuesta principalmente por granito, una roca ígnea que se solidificó a partir de magma profundo y que posteriormente fue expuesta por la erosión y el levantamiento tectónico. El Aneto no está solo en su grandeza; está rodeado por otros picos imponentes que forman parte del macizo de la Maladeta, como el Pico Maldito (3.350 metros), el Pico del Medio (3.346 metros) y el Pico de Coronas (3.293 metros). Estos picos, junto con el Aneto, conforman un paisaje espectacular de alta montaña, caracterizado por glaciares, crestas escarpadas y profundas morrenas glaciares, que ofrecen una visión impresionante de los procesos geológicos que han dado forma a esta región a lo largo de millones de años.

La primera ascensión del Aneto

La historia del Aneto está llena de exploraciones y aventuras que han dejado una marca indeleble en el montañismo. La primera ascensión documentada al Aneto se realizó el 20 de julio de 1842 por el geólogo y botánico francés Louis-Philippe Reinaga, acompañado por Pierre Barrau, Bernard Arrazau, Jean Sors y Pierre Sanio. Es injusto no mencionar a los montañeros locales que guiaron a la expedición francesa hasta la cima del pico más alto de los Pirineos. Sin ellos probablemente no habría sido posible el hito del primer ascenso documentado del Aneto, pero no se conocen sus nombres. Sin duda, esta expedición marcó el inicio de una fascinación por la cumbre más alta de los Pirineos.

A lo largo del siglo XIX y principios del siglo XX, el monte Aneto se convirtió en un destino popular para los montañistas europeos. La construcción de refugios y la mejora de los caminos facilitaron el acceso a la montaña, atrayendo a un número creciente de alpinistas. Cabe destacar la construcción del famoso Refugio de la Renclusa. Fue fundado en 1916 y ha jugado un papel crucial en la historia del montañismo en el Aneto. Este refugio ha servido como base para innumerables ascensiones y expediciones científicas especialmente en el campo de la geología y la climatología. El glaciar del Aneto, el más grande de los Pirineos, es un laboratorio natural para el estudio de los efectos del cambio climático y la dinámica de los glaciares..

Ruta al Pico Aneto

Para aquellos que buscan conquistar el monte Aneto, la ruta más popular es la que parte del Refugio de la Renclusa. Este camino desde la Besurta, aunque exigente, ofrece unas vistas impresionantes y una experiencia inolvidable. El recorrido, que atraviesa antiguos glaciares y empinadas pendientes, requiere una buena condición física y equipo adecuado, incluyendo crampones y piolets. También existen otras opciones de subida al Aneto como la que comienza en el Plan de Senarta y pasa por el Refugio de Coronas. Por último, desde el refugio de Estós y por Vallibierna, también podrás ascender al Aneto.

Importante: Con el objetivo de preservar los espacios naturales, está prohibido el acceso al Parque natural Posets Maladeta con vehículo privado de final de junio al mediados de septiembre. Únicamente es posible acceder caminando o con autobús (empresa AVANZA). Los tickets se compran directamente al conductor y los animales deben ir en un transportín.

Ruta desde La Besurta y el Refugio de la Renclusa

Esta es la ruta más frecuentada y considerada la vía clásica para ascender al Aneto. Comienza en La Besurta, desde donde se asciende al Refugio de la Renclusa (2.140 m).

Trayecto:

  1. La Besurta – Refugio de la Renclusa: Una caminata de aproximadamente 45 minutos a 1 hora.
  2. Refugio de la Renclusa – Portillón Superior: Se sube por una senda bien marcada que puede estar cubierta de nieve, especialmente a principios de la temporada.
  3. Glaciar del Aneto: A partir del Portillón Superior, se cruza el glaciar, donde es necesario el uso de crampones y piolet.
  4. Paso de Mahoma: La última sección antes de la cima es una arista estrecha y expuesta conocida como el Paso de Mahoma. Este famoso tramo es una cresta de 25 metros de longitud y 50 cm de ancho formado por bloques de piedra. No es complejo pero requiere estar tranquilos y desplazarse con mucho cuidado. A ambos lados la caída es mortal.

Duración: Entre 8 y 10 horas de ida y vuelta desde el refugio.

Dificultad: Alta. Requiere buena condición física, experiencia en alta montaña y equipo adecuado.


Ruta desde el Valle de Coronas

Esta ruta es menos concurrida que la de La Besurta y la Renclusa, pero ofrece un ascenso igualmente espectacular. Comienza en el Plan de Senarta, desde donde se sigue un sendero hasta el Refugio de Coronas y llegar al glaciar Aneto.

Trayecto:

  1. Plan de Senarta – Refugio de Coronas: Aproximadamente 2 horas de caminata.
  2. Refugio de Coronas – Ibones de Coronas: Desde el refugio, se continúa hasta los ibones (lagos) de Coronas.
  3. Glaciar de Coronas: Se asciende el glaciar hasta llegar al Collado de Coronas.
  4. Paso de Mahoma: Al igual que en la ruta de la Renclusa, se atraviesa el Paso de Mahoma antes de alcanzar la cima.

Duración: Entre 10 y 12 horas de ida y vuelta desde el Plan de Senarta.

Dificultad: Alta. Requiere experiencia en alta montaña y equipo adecuado.


Ruta desde el Refugio de Estós

Esta es una de las rutas más largas y menos transitadas al Aneto, partiendo del Refugio de Estós, situado en el valle homónimo. Ofrece un recorrido más solitario y exigente.

Trayecto:

  1. Refugio de Estós – Collado de la Plana: Un ascenso prolongado que puede incluir tramos de escalada ligera.
  2. Collado de la Plana – Glaciar de Aneto: Se desciende ligeramente hasta el glaciar y se cruza en dirección al Collado de Coronas.
  3. Paso de Mahoma: La arista final antes de la cima.

Duración: Entre 12 y 14 horas de ida y vuelta desde el refugio.

Dificultad: Muy alta. Requiere excelente condición física, experiencia en alta montaña y un buen manejo del equipo de escalada.


Ruta desde el Refugio de Vallibierna

Esta ruta es conocida por su belleza escénica y comienza en el Refugio de Vallibierna. Es una alternativa menos frecuentada y ofrece vistas espectaculares durante todo el ascenso.

Trayecto:

  1. Refugio de Vallibierna – Estany de Llosás: Se sigue el sendero hasta el lago de Llosás.
  2. Estany de Llosás – Collado de Llosás: Un ascenso exigente hasta el collado.
  3. Glaciar de Aneto: Desde el collado, se cruza el glaciar hasta el Paso de Mahoma.

Duración: Entre 10 y 12 horas de ida y vuelta desde el refugio.

Dificultad: Alta. Requiere experiencia y equipo adecuado.

Flora del Aneto

El entorno del monte Aneto es rico en biodiversidad. En sus laderas se pueden encontrar especies endémicas de flora como el Edelweiss y la Reina de los Alpes. Este ecosistema único es una de las razones por las que el Parque Natural Posets-Maladeta es una zona protegida. Lo senderistas y montañeros podrán comprobar, que a medida que se asciende por las laderas del Aneto, la vegetación cambia notablemente, pasando de los bosques de coníferas a la tundra alpina. La vegetación alpina del Aneto es especialmente rica en plantas perennes y en cojín, que están adaptadas para resistir el frío, los fuertes vientos y la intensa radiación solar.

Especies emblemáticas del Aneto

Entre las especies más emblemáticas de la flora del Aneto, se destacan:

  1. Edelweiss (Leontopodium alpinum): Este icónico símbolo de las montañas europeas es conocido por su belleza y resistencia. Sus flores blancas y lanosas son un espectáculo raro y protegido. Si encuentras Edelweiss en el Aneto o cualquier otra montaña, fotografíala todas las veces que quieras pero no la toques y mucho menos la arranques dado que está en peligro de extinción.
  2. Saxifraga (Saxifraga): Las saxífragas son pequeñas plantas que crecen en las grietas de las rocas. Sus diminutas flores de colores variados añaden un toque de belleza a las áreas rocosas.
  3. Genciana (Gentiana acaulis): La genciana de tallo corto produce flores azules intensas que son un verdadero deleite visual en los prados alpinos.
  4. Eritrichium nanum: Conocida como la «Reina de los Alpes», se encuentra en las alturas más elevadas, destacándose por sus pequeñas flores azules. Surge en entornos rocosos con predominancia ácida y suele encontrarse en zonas donde antes había glaciares.

Bosques y prados

En las zonas más bajas del Aneto, los montañeros percibirán que predominan los bosques de pino negro (Pinus uncinata) y abeto (Abies alba). Estos bosques proporcionan refugio y alimento a una variedad de fauna local. A medida que se asciende, los bosques se transforman en prados alpinos y subalpinos, donde crecen plantas adaptadas a suelos pobres y condiciones climáticas adversas.

Adaptaciones al clima

La flora del Aneto ha desarrollado adaptaciones únicas para sobrevivir en un clima caracterizado por bajas temperaturas, fuertes vientos y un suelo rocoso y pobre en nutrientes. Algunas de estas adaptaciones incluyen:

  • Hojas pequeñas y duraderas: Reducen la pérdida de agua y protegen contra el viento.
  • Raíces profundas: Permiten a las plantas acceder a agua y nutrientes en el subsuelo.
  • Crecimiento en cojín: Minimiza el daño causado por el viento y conserva el calor.

La flora del Aneto es un tesoro natural que necesita ser protegido. Las actividades humanas, como el turismo y el cambio climático, pueden afectar negativamente a estas plantas delicadas. Es crucial fomentar prácticas sostenibles y respetuosas con el medio ambiente para asegurar la preservación de estas especies únicas.

Fauna del Aneto: vida silvestre en las alturas

El Aneto no solo es hogar de una rica variedad de flora, sino que también alberga una diversa fauna que ha encontrado formas ingeniosas de adaptarse a las duras condiciones de la alta montaña. La fauna del Aneto es un componente crucial del ecosistema del Parque Natural Posets-Maladeta, contribuyendo a su biodiversidad y equilibrio ecológico. Si acudes en invierno al Aneto, es probable que te encuentres con huellas de animales en la nieve y podrás reconocer con nuestra sencilla guía de qué animal se trata.

Sarrio corriendo por la nieve del Aneto

Mamíferos de alta montaña

La fauna del Aneto incluye varios mamíferos que se han adaptado a vivir en altitudes elevadas:

  1. Sarrio (Rupicapra pyrenaica): También conocido como rebeco, el sarrio es uno de los habitantes más emblemáticos del Aneto. Este ágil herbívoro se adapta perfectamente a los terrenos escarpados y puede ser visto saltando con destreza entre las rocas. Su grueso pelaje le protege del frío extremo. Los Sarrios son animales espectaculares que son capaces de realizar saltos de hasta 6 metros de longitud y 2 metros de altura.
  2. Marmota alpina (Marmota marmota): Las marmotas son roedores robustos que viven en colonias y se refugian en madrigueras subterráneas. Son conocidas por su comportamiento de hibernación en el que pasan seis meses con su ritmo cardiaco en braquicardia de solo 5 latidos por minuto. Las marmotas se defienden con una táctica grupal. Cuando ves una marmota, esta dará la alarma a sus compañeras mediante un sonido agudo y todas se meterán en la madriguera que está interconectada por túneles pueden llegar a medir 20 metros de largo a tres metros de profundidad.
  3. Zorro rojo (Vulpes vulpes): Aunque más común en altitudes medias, los zorros también pueden ser encontrados en las zonas montañosas del Aneto, donde cazan pequeños mamíferos y aves. Este sigiloso cazador es un espectáculo verle cazar en los diferentes tipos de nieve. Gracias a sus agudos sentidos, detecta los roedores debajo de la nieve y salta verticalmente para atravesar el manto nivoso con su hocico y atrapar el roedor en sus fauces.

Aves rapaces y de montaña

Sobrevolando nuestras cabezas mientras ascendemos el Aneto, es probable que veamos algunas aves endémicas de la zona que sin duda, añaden un componente majestuoso y vibrante al paisaje:

  1. Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus): Este impresionante buitre es conocido por su dieta única que incluye huesos. El quebrantahuesos rompe los huesos dejándolos caer desde grandes alturas para acceder a la médula ósea.
  2. Águila Real (Aquila chrysaetos): Una de las rapaces más grandes y poderosas de Europa, el águila real se puede ver sobrevolando las montañas en busca de presas. Las águilas reales tienen una visión extraordinaria, aproximadamente 8 veces más aguda que la de los humanos. Pueden detectar una liebre en movimiento desde una distancia de casi 2 kilómetros, lo que las convierte en cazadoras extremadamente eficaces.
  3. Acentor alpino (Prunella collaris): Esta pequeña ave pasa la mayor parte del año en las alturas, adaptándose a los fríos inviernos gracias a su dieta variada que incluye insectos y semillas. Es un ave conocida por su comportamiento social inusual para una ave de montaña. Durante la temporada de cría, estas aves pueden formar «grupos de ayuda», donde varios individuos colaboran en la alimentación de los polluelos. Sin duda, este comportamiento aumenta la tasa de supervivencia del Acentor alpino.

Reptiles, anfibios e invertebrados del Aneto

Aunque menos visibles, los reptiles, anfibios e invertebrados también forman parte integral del ecosistema del Aneto, cada uno adaptado de manera única a las duras condiciones de alta montaña. Entre los reptiles, la lagartija pirenaica (Iberolacerta bonnali) destaca como una especie endémica de los Pirineos. Esta lagartija se encuentra en las zonas rocosas y soleadas, adaptándose perfectamente a las fluctuaciones de temperatura de la montaña.

En los entornos acuáticos de alta montaña, el tritón pirenaico (Calotriton asper) es un habitante habitual. Este anfibio habita en arroyos y lagos, con una piel rugosa y una coloración marrón que le permite camuflarse eficazmente en su entorno acuático, protegiéndose así de los depredadores.

La vida invertebrada del Aneto es igualmente fascinante y diversa. La mariposa apolo (Parnassius apollo), conocida por su gran belleza, es común en las praderas alpinas. La presencia de esta mariposa es un indicador de la buena salud del ecosistema, ya que es sensible a cambios ambientales. Por otro lado, el escarabajo alpine (Carabus auronitens), un depredador terrestre eficaz, se encuentra en las zonas más húmedas y frías de la montaña. Este escarabajo desempeña un papel crucial en el control de poblaciones de pequeños invertebrados, contribuyendo al equilibrio del ecosistema del Aneto.

Alojamiento y camping en el Aneto

Para los amantes de la montaña y el esquí, el Aneto y sus alrededores ofrecen diversas opciones de alojamiento y camping, adaptadas a diferentes necesidades y preferencias. Desde acogedores refugios de montaña hasta campings bien equipados, los visitantes pueden disfrutar de una estancia confortable y cercana a la naturaleza.

Refugios de Montaña

Si quieres hacer rutas de montaña, quizás decidas pernoctar en un refugio. Son una buena opción para ahorrar peso en la mochila, dormir calientes y secos en caso de que haya precipitaciones. Además, normalmente se puede contratar a guías de montaña o al menos recibir consejos y asesoramiento de montañeros locales con experiencia. Por último, el ambiente fraternal y distendido de los refugios hacen que con un poco de suerte, salgas de ellos con nuevas amistades. Antes eran muy económicos, pero la pasión por el montañismo ha hecho que el coste de no cese de aumentar y reservar plaza, cada vez sea más complejo.

Como no podía ser de otra forma, si quieres ascender el Aneto, el mejor refugio para pernoctar es el Refugio de la Renclusa. Está situado a 2.140 metros de altitud y es el punto de partida más común para los ascensos al Aneto. Fundado en 1916, ofrece alojamiento básico pero cómodo, ideal para montañistas y senderistas. El refugio cuenta con camas, mantas y ofrece servicios de comidas, duchas y guardería de material. Se puede llegar caminando desde La Besurta en aproximadamente 1 hora. Este lugar es perfecto para conocer a otros aventureros y compartir experiencias.

En el Valle de Coronas, el Refugio de Coronas es menos frecuentado pero igualmente hermoso. Ofrece un ascenso espectacular y una experiencia más tranquila. Con alojamiento en literas, cocina y servicios básicos, es ideal para montañistas que buscan un entorno más sereno. Desde el Plan de Senarta, se accede con una caminata de aproximadamente 2 horas.

El Refugio de Estós, ubicado en el valle homónimo, ofrece una ruta más larga y desafiante hacia el Aneto. Es un refugio grande, con capacidad para muchos visitantes y cuenta con literas, comidas, duchas y un ambiente acogedor. Se puede llegar caminando desde el Valle de Estós en unas 3 horas.

En el Valle de Vallibierna, el Refugio de Vallibierna ofrece una opción menos concurrida con vistas espectaculares durante el ascenso al Aneto. Proporciona alojamiento básico y es un buen punto de partida para rutas más tranquilas. Se accede desde el Plan de Senarta con una caminata de aproximadamente 2 horas.

Camping en el Aneto

El Camping Aneto, ubicado en el Valle de Benasque, es una opción popular debido a su proximidad al Aneto y a los servicios que ofrece. Es ideal para familias y grupos de amigos que buscan una estancia más cercana a la naturaleza pero con comodidades modernas. El camping cuenta con parcelas para tiendas, caravanas y autocaravanas, así como bungalows. Ofrece baños, duchas, restaurante, piscina y actividades recreativas. Desde el camping, se pueden realizar diversas actividades como senderismo, ciclismo y excursiones organizadas a las montañas.

Otro camping en el Valle de Benasque es el Camping Ixeia, conocido por su ambiente tranquilo y su entorno natural. Ofrece parcelas y bungalows, con baños, duchas, área de barbacoa y un pequeño supermercado. Es un excelente punto de partida para rutas de senderismo y montañismo en los Pirineos.

Alojamientos en Benasque

Para aquellos que prefieren más comodidad, el cercano pueblo de Benasque ofrece una amplia gama de alojamientos. Durante el invierno, estos alojamientos son muy solicitados por el publico esquiador que acude a la estación de esquí de Cerler y es complejo reservar pero durante el resto del año suele ser más sencillo. Por ejemplo en Benasque cabe recomendar el Sommos Hotel Aneto. Es un hotel de cuatro estrellas situado en el centro de Benasque y es ideal para quienes buscan confort así como servicios de alta calidad. Ofrece habitaciones cómodas, restaurante y actividades organizadas. Es delos pocos hoteles de la zona que ofrece piscina y spa.

El Hotel Ciria, un hotel familiar con un ambiente acogedor, también ubicado en Benasque, ofrece habitaciones cómodas, restaurante con cocina local y facilidades para actividades de montaña. Por otro lado, cabe destacar el Hostal Parque Natural. Es un hostal más económico pero igualmente confortable para montañistas y excursionistas. Ofrece habitaciones básicas pero cómodas, desayuno incluido y personal amable dispuesto a ayudar con información sobre rutas y actividades.

Gastronomía y bebidas tradicionales de la zona del Aneto

Una visita a la región no estaría completa sin probar la gastronomía local. Un plato típico que no puede faltar al convite es el caldo Aneto. Es una sopa nutritiva perfecta para reponer energías tras una larga jornada de montaña. El caldo del Aneto es preparado con carne de ternera, huesos de jamón, vegetales frescos y legumbres, es conocido por su sabor rico y sus propiedades revitalizantes. Este caldo era el plato preferido de los pastores y montañeses, quienes lo consideraban esencial para mantenerse fuertes durante los inviernos pirenaicos.

Otro plato que no puedes dejar de probar son las chiretas, similares a los haggis escoceses. Se preparan con tripas de cordero rellenas de arroz, carne de cordero, panceta y especias, cocidos lentamente hasta que los sabores se mezclan de manera perfecta. Este plato es muy popular durante las festividades y reuniones familiares, simbolizando la rica herencia gastronómica de la región.

El cochifrito es una delicia para los amantes de la carne, elaborado con cordero o cerdo cortado en pequeños trozos y frito hasta quedar crujiente. Se sirve con patatas y pimientos, y cada familia tiene su propia versión especial, haciendo que cada bocado sea único.

No podemos olvidarnos de las patatas a la importancia, un plato sencillo pero muy sabroso. Consiste en patatas rebozadas y fritas, cocidas luego en un caldo con ajo y perejil. Aunque humilde, este plato es muy apreciado por su sabor y textura, mostrando el ingenio culinario de la región.

Si te quieres llevar algún recuerdo gastronómico a casa, la región también es famosa por sus quesos artesanales, especialmente el queso de Benasque, conocido por su sabor robusto y textura cremosa. Estos quesos se elaboran con métodos tradicionales transmitidos de generación en generación, preservando así la autenticidad y el sabor de antaño. Y por otro lado, encontrarás un amplio abanico de embutidos, como la longaniza y el chorizo de montaña. Curados y ahumados siguiendo técnicas tradicionales, estos productos tienen sabores intensos y son perfectos para disfrutar con pan fresco y un buen vino local de Somontano.

Para los golosos, los crespillos son un postre tradicional hecho con hojas de borraja rebozadas en una masa dulce y fritas, espolvoreadas con azúcar. Este dulce es típicamente preparado durante la Semana Santa y es muy popular en las fiestas locales.

El pastillo de calabaza es otra delicia, una especie de empanada dulce rellena de calabaza confitada. Es especialmente popular en otoño, cuando la calabaza está en temporada, y añade un toque dulce a las celebraciones familiares.

Después del postre, no podemos olvidar el licor de endrinas, también conocido como pacharán. Este licor se elabora macerando endrinas en anís, resultando en una bebida dulce y aromática, ideal para disfrutar después de una buena comida. En la región del Aneto, el pacharán tiene un sabor especial gracias a la calidad de las endrinas locales.

Consejos y recomendaciones para realizar el ascenso al Aneto

Para aquellos que planean ascender al Aneto, es crucial estar bien preparado. En tu mochila no deben faltar alimentos energéticos y fáciles de transportar, como frutos secos, barritas energéticas, frutos secos así como suficiente agua, al menos 2-3 litros por persona. Aquí te dejamos un artículo sobre qué llevar en la mochila de esquí que es bastante completo y puede ser bastante compatible con lo necesario en un ascenso en montaña. Considera llevar pastillas de purificación de agua o un filtro en caso de necesitar más. Aparte de la alimentación e hidratación, aquí encontrarás algunos consejos para ascender el Aneto:

  • Preparación Física: Realiza entrenamientos previos de resistencia y fuerza. Acostumbra tu cuerpo a ascender y trepar, si es posible en altitud. Si tienes pensado realizar el gran trail Aneto-Posets (18-21 julio 2024), la preparación física deberá ser aun más específica.
  • Equipo Adecuado: Asegúrate de llevar ropa y calzado apropiado, así como equipo de escalada. Una parte relevante de la ascensión a la cima del Aneto discurre sobre nieve o hielo, dependiendo del estado del glaciar y de la época del año. Debes llevar y saber progresar con piolet y crampones. Por último, es muy recomendable llevar casco. Si vas a realizar el ascenso al Aneto en invierno, probablemente necesitarás hacer skimo o esquí de travesía a partir de determinadas cotas.
  • Guía Profesional: Considera la posibilidad de contratar un guía de montaña experimentado. Siempre sube acompañado, nunca solo.Si no tienes mucha experiencia en alta montaña, considera contratar un guía profesional. Un guía te proporcionará seguridad adicional, conocimiento de la ruta y asistencia en situaciones difíciles. Aquí tienes algunos teléfonos útiles para conseguir un guía titulado.
    • Guías de Benasque: +34 974 551 110
    • Montañas de Benasque: +34 609 442 618
    • Guías del Aneto: +34 696 349 255
  • Clima: Consulta las condiciones meteorológicas antes de tu ascenso.
  • Seguridad: Siempre informa a alguien de tu itinerario y hora estimada de regreso. Lleva un kit de primeros auxilios, manta térmica, silbato y linterna frontal con baterías de repuesto. Evidentemente, no te quedes sin batería en el móvil.

El número general de emergencias en España es el 112.

 


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