¿Por qué escoger entre la playa y la montaña cuando se puede tener todo? Puede parecer que una afirmación así es algo poco creíble, pero si la indecisión no permite decantarse por una única opción de ocio, la estación de esquí de Gréolières se convierte en una candidata con mucho que aportar

La estación de Gréolières se ubica en los Alpes marítimos franceses, llamados así por estar solamente a 45 kilómetros de Niza, en la costa mediterránea. Para hacerse una idea, sigue un esquema similar a la cordillera Penibética española, una cordillera joven y escarpada al borde del mar.

Es precisamente este punto el que supone una diferenciación tan especial respecto a otros destinos para esquiar. Cuando el buen tiempo lo permite, se puede admirar un paisaje único: la Costa Azul, el Mediterráneo e incluso la isla de Córcega.

Esquiar con vistas al mar en Gréolières. Fuente: Estación de Gréolières

Kilómetros de pistas de cara al mar

A pesar de que estos increíbles panoramas son un claro aliciente para escoger Gréolières, sus más de 1000 hectáreas de terreno en la ladera norte del Massif du Cheiron no dejan a ningún esquiador indiferente. Sus 26 pistas se encuentran entre los 1.400 y los 1.800 metros de altitud y suman los 30 kilómetros esquiables en modo alpino, con gran variedad de dificultades. Cuentan con dos pistas verdes, cuatro azules, diez rojas y dos negras. Esto es ideal para ir en familia o en grupos con miembros de diferentes niveles, de tal manera que nadie se quede sin disfrutar, independientemente de su experiencia. Además, cuentan con otras seis pistas de esquí nórdico, que suman otros 30 kilómetros.

La estación cuenta tanto con telesillas como con telesquís repartidos por toda la zona para acceder a las distintas pistas.

A la hora de ir con niños hay dos clubes distintos para enseñar a los más pequeños a esquiar con la ayuda de cintas mecánicas y pequeños circuitos adaptados. Para aquellos que aún están dominando su técnica o deseen un ejercicio más sosegado también se organizan paseos con raquetas y con perros.

Pistas en la estación de Gréolières
Pistas en la estación de Gréolières. Fuente: Estación de Gréolières

Cooperar para fomentar el desarrollo: estaciones de esquí hermanadas

La estación de Gréolières es además pionera por ser la primera estación de esquí francesa en beneficiarse de una nueva iniciativa, la llamada Comunicación Solidaria by I Love Ski.

Un concepto innovador, ideado con el objeto de promover la colaboración entre dominios esquiables exclusivamente a nivel de comunicación. La Comunicación Solidaria está ideada para que las estaciones grandes cooperen con aquellas que son más pequeñas o menos conocidas.

Las estaciones más pequeñas son en muchas ocasiones el eje central de la industria, pues su tamaño menos intimidante hace que sea un lugar idóneo para las primeras veces que se esquía así como para las familias. Una vez adquirida más experiencia es normal que se decanten por estaciones más amplias, pero es muy habitual que vuelvan siempre a la estación en la que dieron sus primeros pasos.

Gréolières-Les-Neiges ha sido la primera en hermanarse en esta iniciativa con la estación de Val D’Allos, ubicada al Norte de Gréolières en los Alpes del Sur. De esta manera se promueve una diversificación en el panorama del esquí mientras se fomenta el turismo de invierno de la zona. Se favorecen los proyectos comunes entre ellas a nivel de comunicación nacional e internacional a través de la plataforma de I love ski. Mediante esta colaboración, Gréolières se beneficia de la potente capacidad de influencia de Val D’Allos y ellos a su vez de la creación de nuevos esquiadores aficionados.

Alojamientos para todos los gustos

De cara al alojamiento existen diversas opciones, facilitadas por la estación en su página web para un proceso de gestión más sencillo para el visitante.

Existe la posibilidad de alojarse en el resort de tres estrellas Alpina Aqua Relax Hôtel, que dispone de 6 habitaciones con vistas a las pistas de esquí y una habitación adaptada para personas con movilidad reducida en la primera planta.

Otra opción que se ofrece es alojarse en albergue a 15 kilómetros de la estación, a unos 1.250 metros de altitud. Cuenta con 11 habitaciones para dos personas cada una, además de ofrecer servicios como terraza, salón o salas de ocio.

Además, existe la posibilidad de alojarse en el agradable pueblo de Gréolières, en albergues o estancias privadas.

Si se planifica la estancia para un solo día es posible acudir a Gréolières alojándose en Niza o alguna ciudad cercana. La cercanía a los núcleos urbanos de esta estación hace que esta, aunque no sea la opción más cómoda, sea posible sin suponer largas horas en transporte. No obstante, para aprovechar bien el día sería necesario iniciar el viaje a primera hora de la mañana.

Una ubicación privilegiada

De cara a acceder a la estación de Gréolières existen varias opciones. A pesar de que no es una estación cercana a España, llegar hasta allí es menos complicado de lo que podría parecer en un principio.

La forma más directa y cómoda sería en avión hasta Niza. Desde Madrid se tarda aproximadamente dos horas y desde Barcelona apenas hora y media. También hay vuelos desde otras ciudades españolas, aunque muchos haciendo escala.

Otra opción más sostenible es llegar en Ave, enlazando desde las ciudades en las que está habilitado con Madrid o Barcelona según conveniencia hasta Marsella, donde se coge un desvío hasta Niza.

Desde Niza se puede acceder en coche, tardando algo más de una hora según las condiciones meteorológicas. Proponemos opciones más ecológicas como acceder mediante el tren, parando en Grasse, a solo 40 minutos en autobús de la estación, o mediante la línea 500 de autobús desde Niza.