Como en los otros consejos de “Dossiers de seguridad” de I Love Ski, animamos a los esquiadores a tener hábitos seguros como llevar encima un botiquín básico de primeros auxilios

El botiquín de primeros auxilios ayudará a manejar una lesión leve (corte pequeño, leve traumatismo articular después de un choque o caída, molestias identificadas …) y así permitirá la continuación del trayecto por su propio pie al centro médico más cercano. También nos ayudan a manejar una situación de espera de ayuda en el caso de lesiones más graves.

La composición de un botiquín de primeros auxilios puede ser muy básica (algunos apósitos almacenados en uno de los bolsillos de la bolsa, una banda elástica adhesiva). Puede ser incluso más completa y variará según las habilidades médicas, conocimiento, práctica, experiencia y el tipo de salida que haya hecho el esquiador.

En este artículo, ofrecemos un ejemplo del contenido de un botiquín de primeros auxilios para usar sistemáticamente en todas las salidas a la montaña, cuya lista es abierta y no exhaustiva. Cada uno es libre de completarlo con los elementos que le parezcan oportunos.

¿Qué poner en el botiquín de primeros auxilios?

Todos los elementos se pueden contener en un botiquín de primeros auxilios con una dimensión de 10X15 (ver foto):

  • Una navaja multifunción (tipo leatherman)
  • Un par de guantes desechables (para evitar el contacto directo con las heridas)
  • Antiséptico (tipo betadine)
  • Un rollo de banda elástica adhesiva (Ancho 3 cm)
  • Un rollo de vendaje elástico flexible y no pegajoso (Ancho 7 cm)
  • Un conjunto variado de apósitos y compresas estériles.
  • Tiras adhesivas de sutura (tipo Urgostrip)
  • Apósitos hidrocoloides.
  • Apósitos especiales para ampollas (tipo Compeed)
  • Manta de supervivencia
  • Un conjunto de medicamentos de emergencia (ver NOTA) para ser administrados solo después de consejo médico: analgésico (paracetamol, etc.), antiinflamatorio (ibuprofeno), antiespasmódico (loperamida, buscapina etc.)
  • Colirio para los ojos

NOTA: En caso de molestias, los medicamentos se pueden tener en el botiquín de primeros auxilios, pero la administración a una tercera persona es exclusiva de un profesional de la salud como un médico. En caso de asistencia médica, es conveniente tener el consentimiento previo de la persona. Se recomienda encarecidamente marcar el número de emergencia (15,112) para ponerse en contacto con un médico. Luego deberá ser específico sobre los elementos de su mensaje de alerta, tales como el origen de la incomodidad, el historial médico de la víctima, los posibles tratamientos, los signos observados, la ubicación del dolor…

En el caso de tener un historial médico conocido, la toma del tratamiento que la persona pueda tener en su poder debe hacerse con su consentimiento. Sin embargo, el contacto previo con un médico es muy recomendable.

Una vez que se ha administrado el medicamento, se debe realizar un seguimiento del progreso de la víctima con regularidad.