Después de este período vacacional, las estaciones de esquí cierran con un balance positivo en la mayor parte del Pirineo, Cordillera Cantábrica y Sierra Nevada. En cambio, las últimas lluvias derritieron la nieve en el Sistema Ibérico y Central, que no han podido abrir para estas fechas.

El anticiclón que nos lleva acompañando desde finales de diciembre, es algo típico del invierno en nuestra Península.

Cuando llega la época fría, el aire más pesado origina una mayor presión que puede superar hasta los 1040 hPa. Con estas presiones, los anticiclones son muy estables y es muy difícil que las borrascas rompan esta tendencia.

Por ello, la situación general del invierno es de sol y cielos claros en zonas altas, mientras que en zonas bajas actúa el fenómeno de la inversión térmica y se generan nieblas, debido a una mayor presencia de humedad en el ambiente. Por ello, estos días está siendo habitual superar los 10° en zonas de los Pirineos, mientras que en Zaragoza o Valladolid apenas se superan los 0° en todo el día.

El invierno es época de nieblas por inversión térmica

La nieve, en esta época del año, aguanta bien a pesar de las temperaturas, debido a que hay una menor insolación y el sol está muy bajo. Por ello, las zonas que aguantaron el “chaparrón” de diciembre han preservado bien la nieve. Este es el caso de los Pirineos.

El Pla de Beret, con nieve abundante. 7 de enero

En la Cordillera Cantábrica tampoco ha ido mal la cosa y las estaciones han podido abrir, aunque con menos nieve que las estaciones pirenaicas.

En Sierra Nevada, la altitud y el trabajo de las máquinas, ha permitido aumentar también el número de esquiadores respecto al año anterior.

El Sistema Central fue, en cambio, de los más desafortunados del último frente, ya que llovió a altitudes superiores a los 2000 metros.

Estaciones como el Puerto de Navacerrada (que abrió unos días en el puente de Diciembre) o Valdesquí, han quedado completamente sin nieve y habrá que esperar todavía unas semanas para ver si se revierte su situación.

Para contemplar algunas de las características del anticiclón, la claridad del cielo ha permitido que haya una gran visibilidad en zonas altas, como muestra José Antonio Quirantes en este tweet, donde podemos ver cómo observa la Montaña Palentina desde la Sierra de Guadarrama.

Este viernes habrá una pequeña tregua de este eterno anticiclón y una borrasca entrará por el norte y este peninsular dejando lluvia y nieve. Después, parece ser que el anticiclón volverá a asentarse de nuevo.