Chamonix es una población de la Alta Saboya que puede alardear de ser la capital del alpinismo, pero que también cuenta con muchas posibilidades de esquí en invierno. Además de las numerosas rutas que se pueden hacer fuera de pista, en el Valle de Chamonix hay una estación de esquí con distintos sectores conectados entre sí por autobuses.

El pueblo de Chamonix-Mont Blanc se encuentra a unos 1080 metros de altitud. Está en el corazón de los Alpes Franceses y a los pies de la montaña más alta de Europa Occidental, el Mont Blanc (4810 m).

Chamonix con vistas al Mont Blanc
Imagen: Chamonix con vistas al Mont Blanc y al Glaciar de Bossons

El Valle de Chamonix hace frontera con Suiza al norte y con Italia al este del macizo del Mont Blanc (Valle de Courmayeur). Su situación entre montañas hace que tenga un clima duro y frío, a pesar de su baja altitud. El valle cuenta con más de 100 glaciares.

Courmayeur desde el Refugio de Torino
Courmayeur desde el Refugio de Torino (3375 m). Imagen: Luis Alonso.

Este clima hace que la mayor parte del invierno se encuentre nevado hasta el fondo del valle, con temperaturas que a menudo descienden de los -10ºC en el propio pueblo y se mantienen bajo cero todo el día. En la cima del Mont Blanc, a casi 5000 metros de altitud, el termómetro no sube de 0ºC en todo el año, y se acumulan hasta 32 metros de nieve. Las precipitaciones en el macizo son siempre de nieve por encima de los 3800 m.

Uno de los descensos más conocidos en época invernal es el de La Vallée Blanche. Este itinerario comienza cogiendo el teleférico de la Aiguille du Midi, que asciende hasta los 3800 metros de altitud. Desde aquí se desciende durante más de 20 km de vuelta a Chamonix, salvando así un desnivel de 2800 metros.

Arista de descenso desde Aiguille du Midi (3842 m). Imagen: Luis Alonso.

Este es un recorrido no balizado, que transcurre por zonas muy peligrosas, como el majestuoso Mer de Glace. Por tanto, es muy recomendable ir acompañado de un guía de montaña.

Vistas del Mont Blanc desde el Glacier du Géant. Imagen: Luis Alonso.

El Mer de Glace, es uno de los glaciares más impresionantes de los Alpes. Además de ser el glaciar más largo de Francia, con más de 7 km de longitud, es muy característico por su aspecto rocoso en verano.

En esta época se producen numerosos desprendimientos de las laderas que en muchos tramos cubren el glaciar.

Aunque este glaciar lleva mucho tiempo en retroceso, todavía baja hasta los 1400 metros de altitud. Hay muchas rutas de senderismo por esta zona, también con la posibilidad de acceder a unas grutas de hielo, excavadas en el mismísimo glaciar.

Imagen: Mer de Glace

Y es que las morfología de las montañas, escarpadas de fuertes aristas, nieve y hielo glaciar; nos da mucha información del clima extremo de la zona.

La temperatura media de Chamonix a poco más de 1000 metros de altitud es de 7,3ºC; con una media de -2,2ºC en invierno y de 16,5ºC en verano.

La temperatura más fría jamás registrada es de -31ºC en 1905; mientras que en verano suele superar los 30ºC todos los años.

La precipitación es constante a lo largo del año, siendo más abundante en verano por el fenómeno de las tormentas. Durante el invierno la mayor parte de la precipitación es en forma de nieve.

La nieve es abundante, superando espesores de 1 metro en el pueblo con facilidad todos los inviernos. A medida que se asciende en altitud, la nieve es más abundante y duradera; pero tiende a superar los 10 metros de espesor en toda la temporada, que suele abarcar de noviembre a finales de abril o principios de mayo.

Imagen: Chamonix en invierno

Para conocer las posibilidades de la estación de esquí, vamos a presentar los distintos sectores que rodean este municipio y donde podemos llevar a cabo la práctica de deportes de invierno.

Valle de Chamonix
Imagen: Mapa de pistas del Valle de Chamonix

En la cabecera del valle de Chamonix, se encuentra el domino de Balme, que alcanza los 2270 m. A este se accede desde el pueblo de Vallorcine a 1200 m o bien desde Le Tour, a 1400 m.

El siguiente dominio que nos encontramos es el de Les Grandes Monets (hasta los 3275 m). El pueblo al que debemos dirigirnos para acceder a este sector en Argentière.

Imagen: Glaciar de Argentière

En esta zona se encuentra otro de los glaciares más populares del Valle de Chamonix, el Glaciar de Argentière. Aunque hoy en día el frente baja hasta los 1600 metros, a principios del Siglo XX, llegaba hasta el mismísimo pueblo, a 1200 m.

Al igual que el Mer de Glace, este glaciar se puede bajar esquiando, incluso a su lado por zona balizada de la estación, pero siempre es recomendable ir acompañado de un guía.

Imagen: Glaciar de Argentière en 1850

Ya en el pueblo de Chamonix, y al otro lado del macizo del Mont Blanc se encuentran las Aiguilles Rouges, un macizo con montañas que alcanzan los 2500 metros de altitud y con dos sectores de esquí: Brévent y Flégère; ambos fácilmente accesibles desde el mismo Chamonix.

Imagen: Chamonix desde Flégère

Este macizo más bajo que el del Mont Blanc es muy popular tanto en invierno como en verano, por su fácil acceso y la cantidad de posibilidades que ofrece, ya sea de senderismo como de esquí. También cuenta con glaciares y diversos lagos de montaña con impresionantes vistas, como el Lac Blanc.

Aiguille Verte (4122 m) desde el Lac Blanc. Imagen: Luis Alonso

El último dominio de la estación es el de Les Houches, en la parte baja del Valle al que se puede acceder también desde el Tren del Mont Blanc, y que llega a los 1800 metros. Esta zona es boscosa y perfecta para aprender o disfrutar en familia.

Imagen: El Tren del Mont Blanc

Este valle, pues, nos ofrece una multitud de actividades a lo largo del año, y en él se esconden las últimas reliquias de los grandes glaciares que cubrían todos los valles alpinos en el pasado. Podremos disfrutar del macizo más alto de la Cordillera y de otros parajes de Media Montaña muy atractivos para cualquier senderista.

Por último, os dejamos un vídeo del impresionante Glaciar de Argentière a vista de dron.

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