El 5G llega a Europa, sin prisa, pero sin pausa. Marcas pioneras como Sony, Energyzer, Motorola, Xiaomi, Huawei o ZTE desean dar un vuelco al mercado de dispositivos móviles con la tecnología 5G y una nueva era llegará este verano en los dos sistemas operativos móviles, donde no faltarán aquellos que se pliegan, habilitando nuevos formatos de pantalla con una interfaz que mejora la experiencia del usuario y que abre un nuevo universo de opciones con la potente tecnología 5G.

El período de implantación y desarrollo de la tecnología 4G o LTE llevó una década en Europa, pero la 5G augura una instalación de la red de conectividad más acelerada. Más allá de los móviles, el 5G democratizará el Internet de las Cosas, permitiendo a millones de dispositivos de diferentes funcionalidades estar interconectados a la red de redes.

La baja latencia de la tecnología 5G, prometida a 1ms y equivalente a la fibra óptica que tenemos en el hogar, será 100 veces más rápida que la actual, permitiendo que el tiempo que transcurre desde que se envía una señal hasta que llega a su destino se minimice radicalmente. La tecnología 5G fue probada con bastante éxito en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2018 por medio de Korea Telecom e Intel y sin duda la iremos utilizando de forma común con el paso del tiempo.

En 2020, se espera que la instalación de routers 5G en vehículos, así como en máquinas y robots, sea una realidad, prometiendo dar un vuelco a la revolución tecnológica constante en la que vivimos que dará paso, sin lugar a dudas, a la Cuarta Revolución Industrial protagonizada por la digitalización de la sociedad y de la economía. En España, las bandas definitivas de 5G han sido declaradas recientemente por el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital para su licitación, siendo la de 700 MHz la utilizada para largas distancias (velocidad de 100Mbps), la de 1,5GHz y 3,6 GHz dedicadas a las “Smart Cells” de utilización preferente en zonas urbanas (velocidad de 1-3 Gbps) y la de 26GHz de menor alcance pero de gran intensidad, permitiendo ser utilizada en eventos y localizaciones concretas donde se concentra mucha población en momentos concretos (velocidad de hasta 10Gps).

Esta última está generando una gran polémica, dado que al tener menor alcance, una frecuencia mayor, una menor longitud de onda y sobre todo, estar cerca de la frecuencia 23,8 GHz, puede generar problemas en las predicciones meteorológicas.

En esa frecuencia de 23,8 GHz, el vapor de agua emite una ligera señal de radio, la cual es usada por los satélites para detectar los movimientos de agua en la atmósfera y conocer los niveles de humedad. Una variable muy utilizada para la predicción meteorológica, dado que ayuda a predecir la formación de nubes y lluvias.

Aunque su corto alcance no llega a preocupar a los profesionales de la meteorología, cierto es que sus predicciones dependen de la medida de las ondas: la lluvia se mide entre 36 y 37 GHz, la temperatura entre 50,2 y 50,4 GHz y, por último, las nubes entre 80 y 90 GHz.

5g skiing

Vehículos autónomos: llegar a la montaña sin esfuerzos

La movilidad, desde el origen del esquí, ha sido un handicap para su desarrollo. El Índice de la Economía y la Sociedad Digitales (DESI) muestra luces y sombras tanto en Francia como en España. España se posiciona en el último análisis europeo en el puesto 9º de 28 en conectividad, frente los puestos 11º, 10º y 4º en servicios de internet, integración de la tecnología y servicios públicos de carácter digital, respectivamente.

Actualmente, el orden en digitalización dentro de la UE está encabezado por Finlandia, Suecia, Holanda, Dinamarca, Reino Unido, Luxemburgo, Islandia, Estonia, Bélgica, Malta, España, Alemania y Austria, quedándose descolgada Francia de los primeros puestos.

Por primera vez, se ha incluido en el análisis el área de conectividad de 5G, abarcando un 30% del territorio nacional y ocupando España la novena posición en el ranking. Sin embargo, la realidad de las zonas turísticas de montaña es que siguen sufriendo la “desconexión digital” de forma generalizada, primando velocidades similares a la ADSL, apostando por las grandes ciudades y dejando a un lado los núcleos urbanos de tamaño reducido.

Los posibles efectos nocivos de las nuevas ondas electromagnéticas y de la electropolución que generará están todavía en fase de investigación, pero los intereses económicos de la industria de las telecomunicaciones no quieren esperar. A pesar de las recomendaciones de la Resolución 1815 del Consejo de Europa, existen escasas campañas formativas donde se alerte a la población de las posibles consecuencias y riesgos que conlleva esta nueva era.

 

Influencia del 5G en los viajes a la nieve

Las pruebas con los vehículos autónomos no cesan de evolucionar y la inteligencia artificial se presenta como un pilar en las estrategias del sector de la automoción. Gracias al 5G, la latencia será muy reducida y las decisiones del vehículo podrán ser tomadas de forma autónoma, reduciendo de forma exponencial el riesgo de colisión en un viaje a la nieve y aumentando con creces el confort. No hablamos del futuro, hablamos del presente: aumenta la producción de vehículos con niveles 3 y 4 de autonomía y en breve, se empezarán a comercializar los de nivel 5, coches completamente autónomos.

Las nuevas tecnologías, permitirán incentivar los nuevos conceptos de movilidad como el carsharing o el carpooling e incrementar de forma vertiginosa la seguridad

La “nube” tomará decisiones en milisegundos, facilitando el desplazamiento de los viajeros gracias a que la reacción del vehículo no solamente será autónoma, sino prácticamente inmediata. Sin embargo, hay que tener en cuenta las condiciones especiales que encontramos en montaña y, hasta que los sistemas no sean más seguros, deberemos pasar de modo “Robot Babysiting” a modo “Manual”.

Las nuevas tecnologías, permitirán incentivar los nuevos conceptos de movilidad como el carsharing o el carpooling e incrementar de forma vertiginosa la seguridad, que podrá hacer que disminuya hasta un 90% la cantidad de accidentes viales que padecemos en Europa.

SKI 5G

Estaciones de esquí 5G: destinos turísticos inteligentes

La era digital y la disrupción de la tecnología en el turismo de montaña están dejando dos grandes vertientes: una pasiva, que se adapta tarde a los avances tecnológicos, y otra activa, que incluye de forma progresiva la transformación digital en sus flujos de trabajo diarios y en sus proyectos de desarrollo Travel-Tech. El Bigdata, la inteligencia artificial, los chatbots, las redes sociales, los medios de comunicación, los influencers, las cadenas de bloques blockchain, la realidad virtual, los drones…bienvenidos a las estaciones de esquí 5G.

El desarrollo de los destinos turísticos inteligentes se impone como una obligación en un futuro donde los clientes buscan personalización y eficiencia a la hora de satisfacer las necesidades de cada esquiador de forma individual.

Entre otros muchos usos, la inteligencia artificial (IA) permitirá adaptarse a la perfección a las características particulares que presentan las estaciones de esquí, evitando la saturación turística, informando a tiempo real de la aglomeración de usuarios en diferentes puntos de la estación y utilizando de forma más precisa la tarificación dinámica de los dominios esquiables, tanto en el forfait, como en la comercialización de servicios y productos en el resort.

El desarrollo de los destinos turísticos inteligentes se impone como una obligación en un futuro donde los clientes buscan personalización y eficiencia a la hora de satisfacer las necesidades de cada esquiador de forma individual.

Aquellas estaciones que inviertan en Bigdata, serán más competitivas, gracias a la estratificación de los tipos de cliente, ajustando al máximo la oferta a la demanda en el momento preciso, abaratando costes y mejorando la experiencia del usuario.

El sector turístico de montaña, al ser muy transversal, tiene una oportunidad colosal para ofrecer la mejor experiencia digital en el entorno natural y rural gracias a la llegada del I+D+I y el 5G. Aplicar la IA en la industria de la nieve constituye un elemento indispensable para aumentar la competitividad del sector. Las estaciones de esquí del futuro permitirán, gracias al 5G, aportar información a tiempo real sin apenas latencia, que se podrá agrupar en tres grandes bloques:

  • Accesibilidad
  • Sostenibilidad
  • Seguridad

Se calcula que la instalación de balizas inteligentes estará completamente implantada en 2025 y permitirá a los apasionados de la nieve navegar a 10 Gigabits por segundo, como si estuvieran conectados por cable a la fibra óptica de sus hogares.

La tecnología 5G permitirá navegar a altas velocidades, aportando parámetros útiles al esquiador desde diferentes zonas del resort, ya sea información básica, como el viento, la temperatura o la humedad, o más avanzada, como:

  • La calidad de la nieve
  • El riesgo de avalancha
  • La presencia de gases de efecto invernadero o bacterias
  • La concentración de esquiadores por áreas
  • La velocidad media de los esquiadores por pista
  • El riesgo de exposición de la piel al sol a tiempo real
  • La contaminación lumínica
  • Guías de audio convencionales en múltiples idiomas
  • Información útil para discapacitados con sensores acústicos
  • Gestión eficiente de los transportes intraestación e interestación en función del volumen de usuarios
  • Reservas de plazas de parking antes de llegar a la estación
  • Sistemas de identificación facial para permitir o restringir el acceso a determinadas zonas
  • Saber a tiempo real la ocupación de los remontes
  • Desarrollar los servicios de información o servicios «Push» a tiempo real de los principales actores económicos en una estación de esquí (profesores de esquí y snowboard, alquiler de material, comercios, restauración y hostelería…).

Aunque muchos servicios existen actualmente, la tecnología 4G no da abasto, ya que, en el mejor de los casos, abarca zonas concretas del resort y su potencia no es suficiente en temporada alta, limitando el espectro de utilidades y aplicaciones que posee. El 5G llegará para solucionar el actual problema.

La interconectividad del Internet de las cosas permitirá, por ejemplo, avisar a un esquiador del riesgo de impacto si continúa en una trayectoria y a una velocidad determinada, o recomendar que descanse un poco, debido a que su frecuencia cardíaca supera los máximos aconsejados.

La tecnología augura infinidad de nuevas aplicaciones del 5G para mejorar la gestión y desarrollo de los entornos de montaña, así como la experiencia del usuario en sus vacaciones de invierno, ayudando de esta forma al crecimiento poblacional, social y económico de las zonas rurales de altitud.