Fin de la polémica con los instructores de esquí en Francia

La Unión Europea establece una prueba común de formación para instructores de esquí necesaria para trabajar en los distintos Estados miembros. Esta norma afecta a los instructores de esquí que quieran ejercer la profesión en un Estado distinto de aquel en el que hayan obtenido su cualificación.
El asunto de los instructores de esquí extranjeros en Francia ha sido siempre muy polémico. La medida aprobada ha sido impulsada por la Unión Nacional de Instructores de Esquí Franceses (SNMSF), que llevaba muchos años tratando de conseguir que se aumentasen las exigencias para los extranjeros que quisieran ejercer en Francia. El presidente de la SNMSF, Eric Brèche, ha manifestado satisfecho que «esta tarjeta oficial europea es un permiso de enseñanza obligatorio para cualquier instructor que quiera trabajar en Francia y en los países del arco alpino con la obligación de haber aprobado y obtenido el Eurotest y el Euroseguridad».
Tras semanas de escrutinio, se aprobó y publicó la norma el pasado 4 de junio en el Diario Oficial de la Unión Europea. Según el comunicado, dicha prueba “será una manera de facilitar la movilidad de los instructores de esquí en la Unión”.
Un protocolo firmado ya en 2012 establecía que completar las pruebas Eurotest y Euroseguridad era requisito previo para el reconocimiento automático de las cualificaciones de instructor de esquí entre los Estados miembros. Es por ello que se han tomado estas dos pruebas como base para el contenido de la prueba común de formación para instructores de esquí.
La prueba común de formación (PCF) incluirá una prueba de aptitud técnica. Consistirá en dos pruebas. Un eslalom gigante de esquí alpino según las normas de la Federación Internacional de Esquí. Y una prueba de competencias relacionadas con la seguridad, con un examen teórico y un examen práctico fuera de pista.