I LOVE SKI : ¿Cuál ha sido tu trayectoria profesional?
Alejandro Madrid : Soy ingeniero industrial, siempre me ha gustado la montaña: he sido escalador, montañero, y siempre he querido vivir en altitud para poder disfrutar de ella.
Cuando termine la carrera, intente buscar un trabajo en la montaña y por suerte, empecé a trabajar en la estación de esquí de Baqueira Beret como jefe de mantenimiento. Ahí estuve trabajando varios años y luego entré a trabajar con la empresa Doppelmayr que es una constructora de remontes y estuve 12 años montando instalaciones por toda España.
Después de aquello, entré en una empresa a fabricar remontes, pilonas, y estuve trabajando con empresas francesas y españolas.
Después, como cambio, estuve trabajando y montando paneles solares en África, porque soy también un enamorado de este continente. Estuve varios años trabajando en Mauritania y Angola. Estuve conociendo otros aspectos de la ingeniería que no solo fueran los remontes y las estaciones de esquí. Fue un periodo de cambio para mi. 
Por temas de amor (mi mujer es del Pirineo), estuve buscando trabajo en el Pirineo y me dieron la oportunidad de venir a trabajar en Astún. Dejé la estación de Sierra Nevada donde estuve durante unas temporadas.
Hace 4-5 años que soy director de la estación de Astún y estoy muy contento, es un trabajo muy bonito y esta estación tiene un equipo de trabajo fantástico, es como una familia. Todos los problemas que te da la montaña, el buen equipo y el buen ambiente, te ayudan a resolverlos. 
Cada vez que me levanto por la mañana, pienso en los días que estaba en la fábrica, con los atascos, e intento que nunca se me olvide la suerte de venir a trabajar aquí.
I LOVE SKI : ¿Cuáles son tus motivaciones y que te hace despertarte por la mañana?

Alejandro Madrid : Hay dos cosas que intento por la mañana : no acostumbrarme a la belleza de la naturaleza y pensar donde estoy trabajando. Creo que es un privilegio y siempre tengo una lucha interior de no acostumbrarme al privilegio de estar aquí. 
Lo que me motiva es cuidar a mi familia (que es una de mis grandes pasiones) y cuidar la montaña. Creo que se puede estar en la montaña pero hay que cuidarla. La montaña me ha dado tantas cosas que quiero cuidarla, educar a la gente para que la cuiden,… La montaña no es un parque de atracciones, es un ser vivo que hay que cuidar porque te da mucho. 
Mi objetivo es estar en equilibrio entre la gente que esta en mi alrededor y estar en harmonía con la montaña. Es lo que me motiva.
I LOVE SKI : ¿Cuál ha sido tu mayor éxito profesional?
Alejandro Madrid : He trabajado en diferentes proyectos, y entre otros poner una fuente de agua en un pueblo de Angola, dar electricidad en mitad del desierto a un poblado, o montar un telesilla importante… todos son proyectos profesionales interesantes.
Mi gran satisfacción, desde los pequeños proyectos hasta los grandes proyectos, es seguir poniendo ilusión y cariño. Es un gran desafío. 
Técnicamente como ingeniero, el telecabina de la exposición universal de Lisboa fue un gran reto, porque tuvimos que poner unas pilonas encima del agua, tuvimos que instalarlo con barcos, el cable lo tuvimos que tirar de una manera muy especial, y con toda la presión de la exposición de Lisboa. No teníamos luz y tuvimos que trabajar con grupos electrógenos, quizás haya sido uno de los proyectos más interesantes.
Imágenes: Iloveski ®

I LOVE SKI : ¿En 3 palabras, como describirías tu rol en EIVASA?
Alejandro Madrid : Mi rol es intentar que esta estación funcione mejor, ser una especie de comodín técnico, psicólogo e aportar ideas a la empresa para que mejore. Que siempre haya más calidad, mejor coordinación y que técnicamente todo funcione.
I LOVE SKI : ¿Si tuvieras un deseo para la estación de Astún para los próximos años, cual sería?
Alejandro Madrid : Sin duda, sería unir la estación de Astún con la estación de Candanchu. Si fuéramos unidos, juntos seríamos una gran estación. Me gustaría que todos los que tienen que intervenir en esa unión participasen. Me gustaría jubilarme viendo las dos estaciones juntas, sería mi gran ilusión.