¿Comprar el material o alquilarlo cada vez que subimos a la montaña?
Si eres de los que han tomado la segunda opción, quizás estos consejos para alquilar el material de esquí te sean de utilidad.
Sin duda, alquilar material online en páginas webs como alpinresort.com es muy cómodo y económico, pero necesitamos saber qué es lo que queremos para no llevarnos un disgusto de última hora. Aquí te dejamos un resumen de lo más importante que tienes que saber a la hora de alquilar tu equipo de esquí ideal.

BOTAS:

Las botas son un elemento básico pero muy relevante a la hora de elegir el material. Una mala elección de botas puede provocar dolores agudos, haciendo que la práctica del esquí sea una tortura. Por ello, se debe tener una especial atención a la hora de elegir las botas de alquiler, dado que consideramos que es la elección más delicada.
 Es muy importante que mantengan fijos los pies y los tobillos para que no se produzcan lesiones. El pie no se debe de mover y debemos sentir una presión moderada y homogénea en todas las zonas del pie. La mejor forma de saber si la bota se adapta a nuestro pie, será adoptando la posición de esquí, con los tobillos flexionados y las rodillas también ligeramente proyectadas hacia delante, cargando el peso en la zona de las tibias.
Esta posición, facilita que el pie se “desplace” hacia atrás, pudiendo verificar si no existen una presión excesiva de la bota sobre alguna de las partes del pie.
Cada marca tiene su horma especial y su forma de hacer las botas, así que dependerá del modelo y de la marca que encontremos nuestra pareja ideal para descender las pistas con control, seguridad y comodidad. A la hora de escoger las botas, es importante tener en cuenta el nivel de esquí que se tiene, la talla, peso, el tipo de pie, ya sea egipcio, griego o cuadrado y la forma del arco plantar, así como si eres pronador o supinador. Todos estos detalles, determinarán tu bota ideal.
– Flex de las botas de esquí : Los principiantes deben escoger botas que no sean muy rígidas, es decir, con un índice Flex 70 o inferior. Si se tiene un nivel medio, una dureza de entre 80 y 90 está bien. Cuanto mayor nivel se tenga, mayor rigidez, pues aporta una mayor precisión a la hora de transferir presiones desde la bota al esquí llegando a 130 de flex.
– Tamaño de las botas de esquí: La talla se mide en “Mondopoints”, un sistema que se basa en la longitud (medida en centímetros) del pie. Ten en cuenta que nuestros pies, izquierdo y derecho, no son exactamente iguales, así que es importante tomar la medida del mayor. Escoge unas botas como mucho de un número superior al que te corresponda según la medida del pie, pues deben sujetarlo adecuadamente. El truco para saber que las botas son de la talla correcta es comprobar que con ellas puestas no se puede ni levantar el talón ni flexionar los dedos del pie.

FIJACIONES:

Hoy en día, muchos esquís vienen de fábrica con sus fijaciones, pero también tendremos la opción de adquirir las tablas por un lado y las fijaciones por otra en función de nuestros gustos y objetivos.
Las fijaciones, que unen las botas a los esquís, dependen también del nivel técnico, la condición física, de las medidas, el peso, la edad y el riesgo de lesión. Deberemos aumentar la presión en relación al peso. Igualmente, a mayor sea vuestro nivel técnico, vuestra condición física y el estado de la nieve, deberemos de ajustar de una forma u otra las fijaciones.
A la hora de alquilar el material, las fijaciones no deberían ser uno de los puntos más decisivos para elegir unos esquís u otros. Todas las fijaciones modernas son muy seguras y no deberíamos de tener malas sorpresas. Va más en gustos el elegir unas fijaciones de talonera rotatoria o una clásica sin rotación en el talón. Lo más importante será ajustar la presión del “muelle” interno a nuestras características antes de llevarnos el material de la tienda o comercio, aunque, en cualquier caso, las estaciones de esquí suelen estar equipadas de destornilladores de uso público para poder ajustarlas antes de subirnos al remonte. En los esquís de alquiler, vemos habitualmente un sistema de fijación especial que permite moverla en un eje, modificando la distancia entre la puntera y la talonera sin necesitar herramientas.
 

ESQUÍS:

De nuevo, los esquís por los que optemos dependen del nivel que tengamos. Existen cinco niveles de esquiador, de la A a la F. Es importante hacer autocrítica. Una forma de saber nuestro nivel es ver qué tipo de pistas somos capaces de descender. También habrá que tener en cuenta si esquiamos de forma más bien tranquila o agresiva y el radio de giro en el que nos encontramos cómodos. Radios de giro cortos o largos, para gustos los colores.
El tipo de esquí depende completamente de lo que queramos hacer, ya sea esquiar en pista, freeride, slalom para giros cortos, race carver para giros más amplios…
Deberemos elegir un tipo de esquí u otro en función de la nieve. Para los principiantes, lo mejor es escoger unos esquís polivalentes que se adapten a todas las opciones.
En cuanto a la talla de los esquís, como punto de partida se puede tomar la propia estatura o un poco menos, entre 10 y 15 cm. Después, la talla de los esquís variará según lo que queramos hacer con ellos. Como norma general, una talla menor permite maniobrar con mayor facilidad y una talla mayor permite una mayor estabilidad a alta velocidad.
La altura del esquí depende del nivel que se tenga y del tipo de esquí que vayamos a practicar. Para los principiantes, es mejor unos esquís más cortos que permitan girar fácilmente, mientras que un esquiador más experimentado quizás desee unos esquís más largos.
La talla de los esquís también vendrá determinada en función del tipo de esquí que vayamos a practicar: el de freeride más bien largo, aumentando la base de sustentación con medidas anchas de patín, el de slalom más bien corto…
La torsión del esquí también es un factor relevante, pero lo dejaremos para otro artículo en el que hablaremos de este tema en profundidad. La anchura del esquí se mide en el patín, que es la parte central donde están instaladas las fijaciones. Como referencia, para el fuera de pista es mejor un esquí más ancho; para las pistas bien pisadas, uno más estrecho para facilitar las rápidas transiciones de un giro a otro.
Si no sabes dónde alquilar tu equipo de esquí, alpinresort.com es la mayor plataforma online de alquiler de material de esquí en Europa. Puedes encontrar más información también en este artículo que elaboramos en el pasado desde la redacción de I Love Ski.
 

CASCO

La utilización del casco mientras esquiamos está pasando de ser recomendable a obligatorio en algunas estaciones de esquí. Uno de los principales elementos de seguridad, que deberemos utilizar para proteger el cráneo de posibles golpes independientemente de nuestro nivel de esquí. En la actualidad, existe una amplia gama de cascos de esquí de diferentes gamas adaptados a todos los gustos.
Recordar que el casco es recomendado en el Reglamento de funcionamiento de las estaciones de esquí españolas integradas en ATUDEM. Por último, destacar que es obligatorio para niños y también cuando practiquéis freeride.
A la hora de alquilarlo, lo más recomendable es medirse la cabeza en cm. y seguir esta guía universal que utilizan casi todas las marcas:
51-52 cm: XXS 53-54 cm: XS 55-56 cm: S 57-58 cm: M 59-60 cm: L 60-61 cm: XL.
El casco de esquí debe de quedar ajustado pero sin apretar demasiado, el factor peso es clave para estar cómodo con el casco puesto todo el día. La ventilación es un punto importante, para evitar la sudoración y que disponga de un pasador posterior para la cinta de las gafas de ventisca. Si se esperan días de mucho frío y viento, quizás una buena opción, sea alquilar el caso ligeramente más grande nuestra talla y utilizar un gorro fino con el casco. Por motivos de higiene, recomendamos utilizar una funda protectora a la hora de utilizar cascos de alquiler.