Imagen: Fuera de pista – Iloveski
Con cabeza, más que con el corazón. Analizar la situación y el riesgo de avalancha antes de descender esa impoluta pendiente de nieve virgen, es imprescindible en el manual del buen esquiador que valore un mínimo su integridad física.
Los vídeos de esquiadores descendiendo nieve virgen inundan las redes sociales haciendo que todo parezca sencillo. Sin embargo, en situaciones de alta montaña y en función del manto nivoso, deberemos de tomar siempre precaución y saber decir no, dar media vuelta y bajar por una pista balizada.
 

1. Conocer las escalas de riesgo de avalancha

 
Estar familiarizado con los 5 niveles de avalancha posibles, es sumamente necesario para ser capaz de interpretar fácilmente las indicaciones y comunicaciones oficiales de los organismos responsables de cada país.
En Europa, existen los Servicios de Predicción de Avalanchas de Europa (EAWS) que acordaron, de forma unánime, el uso de una escala uniforme con cinco grados de peligros de aludes. En el otro lado del charco, existe la Escala Norteamericana de Peligro de Aludes, donde se incluyen también cinco grados de peligro con muchas similitudes con el método europeo.
1- Nivel de Riesgo Bajo de avalancha
2- Nivel de Riesgo Moderado de avalancha
3- Nivel de Riesgo Considerable de avalancha
4- Nivel de Riesgo Alto de avalancha
5- Nivel de Riesgo Muy Alto de avalancha
La anterior nomenclatura, publicada en un artículo de 2016, se substituyó por la siguiente, debido a los cambios de los nombres de los tamaños de las avalanchas. La escala actualizada es la siguiente:
* Las localidades proclives a que se produzca una avalancha se describen con más detalle en el boletín de peligro de aludes (altitud, orientación de la ladera, tipo de terreno):
Terreno moderadamente inclinado: pendiente inferior a 30º
Laderas inclinadas: pendiente superior a 30º
Terreno muy inclinado y extremo: terreno especialmente adverso relacionado con el ángulo de la pendiente (superior a 40º), perfil del terreno, proximidad a la cresta, rugosidad del suelo.
** Sobrecargas adicionales:
Débil: esquiador/surfista individual, circulación suave, sin caer; raquetista, grupo que respeta la distancia de seguridad (mínimo 10 m).
Fuerte: dos o más esquiadores/surfistas, sin distancia de seguridad, máquina pisa-nieves, explosivos.
Natural: sin influencia humana.
 
Si deseas aprender técnicas para salir de una avalancha, aquí tienes algunos consejos de un guía de alta montaña.
 

2. Conocer el parte de avalanchas y sus tipos

Leer el parte oficial de riesgo de avalancha de la zona donde vas a esquiar por la mañana o antes de salir del alojamiento. El informe general y el específico de la estación de esquí, te aportarán información relevante, como la altitud, vertientes y zonas del dominio esquiable donde los riesgos son mayores. Conocer los tipos de avalanchas puede ser útil en caso de riesgo de desprendimientos. Las avalanchas se pueden segmentar en tres grandes grupos: avalanchas de nieve polvo, de placa y de fusión.
 

3. Disfruta de la nieve polvo en compañía

Siempre acompañado, al menos con una persona con orden y prudencia. Lo ideal, es ir en grupo de cuatro o cinco personas, bajando por turnos, temporizando las diagonales y estando siempre alerta de la localización concreta de cada uno de sus compañeros.
Las bajadas y diagonales, normalmente se realizan por turnos, evitando que el peso de varios esquiadores juntos pueda provocar una excesiva compresión de la capa superior, generando una avalancha. Los primeros que descienden, deben esperar al resto del grupo en una «zona de seguridad», una lugar que debe reunir las siguientes condiciones:
  • Visualizamos el descenso de nuestros compañeros
  • Estamos fuera de la zona de riesgo y hay espacio suficiente para que lleguen los demás.
  • Disponemos de líneas de escape, en el caso de que se provoque una avalancha.

4. ¿Riesgo de avalancha? Siempre equipado

El material necesario para esquiar en fuera de pista es una pala, una sonda y el detector de víctimas DVA. Los sistemas RECCO o las mochilas airbag ABS son muy recomendables, cuando queremos disfrutar con el máximo de seguridad de un día en la nieve virgen. Recuerda que 15 minutos después de ser enterrado por una avalancha, las posibilidades de supervivencia disminuyen drásticamente.
 

5.  Familiarízate con el equipo

Disponer del equipo y saber cómo utilizarlo de forma rápida y eficiente, no es sencillo y requiere un cierto entrenamiento. Existen múltiples soluciones. Familiarizarse con las herramientas, realizando simulacros a forma de juego con los amigos o familiares con los que vayamos a esquiar es sumamente útil para anticiparse a posibles incidentes, siendo imprescindible comprobar el nivel de batería y comprobar antes de descender, que los sistemas están activos y funcionando.
 

6. Planifica e informa de tu itinerario

Informa a cualquier familiar, amigo o persona de la estación. Si vamos a realizar un descenso por nieve virgen, será útil informar a al menos una persona, de la zona donde estaremos esquiando. Igualmente, disponer de los números de teléfono de todos los que vamos a bajar por fuera de pista, será útil en caso de avalancha y deberemos de proporcionarlos a los servicios de rescate.
candanchu aragon esqui

7. ¿Más de 30º de pendiente? Riesgo

La mayoría de las avalanchas, se producen en laderas que presentan un ángulo igual o superior a 30º. Calcular el grado o informarse previamente, será de suma utilidad para decidir si la pendiente a bajar, es adecuada o si asumimos muchos riesgos.
 

8. Habla con los locales

Los habitantes de la zona, los profesores y el personal empleado en una estación de esquí conocen el dominio esquiable y las zonas donde «normalmente» se producen desprendimientos, coladas y avalanchas. Infórmate y pide consejo a expertos locales, antes de tomar una decisión en la que pones en riesgo tu vida.
Hace 2 años, realizamos una entrevista a un guía de rescate de montaña francés, donde nos contaba las precauciones básicas para un esquiador aficionado en situación de riesgo de avalanchas, si quieres conocer sus consejos, no dudes en leer el artículo.