Leonardo Torres Quevedo (1852-1936), conocido como el «Leonardo Da Vinci español», fue un visionario cántabro cuyas innovaciones marcaron el avance de la ingeniería y la tecnología en el siglo XIX y principios del XX. Fue el creador del teleférico moderno, pero también un pionero en áreas como la aeronáutica, la computación y la automatización. Inventó máquinas algebraicas, el dirigible autoguiado, dispositivos automáticos como el Ajedrecista (considerado uno de los primeros autómatas), y desarrolló avances revolucionarios en el transporte por cable. ¿Te intriga descubrir cómo un genio español cambió el mundo? ¡Sigue leyendo y conoce más sobre su legado extraordinario!

Leonardo Torres Quevedo : uno de los inventores más destacados y prestigiosos del siglo XIX

Leonardo Torres forma parte de los inventores más destacados y prestigiosos del siglo XIX y XX gracias a sus múltiples invenciones. Adelantándose a su época, creó el primer dirigible A-T en 1902 (primer zepelín de estructura no rígida utilizado en la Primera Guerra Mundial), el Telekino en 1903 (primer sistema dirigido por control remoto), un sistema autómata con base matemática como primera manifestación de inteligencia artificial, el artimómetro electromagnético como uno de los orígenes del ordenador,.. hablamos probablemente de uno de los más prestigiosos inventores de su tiempo, aunque su popularidad sea muy reducida.

Tecnólogo, científico, matemático y prolífico inventor, un alma inquieta que hizo valer sus cálculos para hacer realidad un sueño: crear un transporte por cable.

Leonardo Torres Quevedo, el padre de los teleféricos

Desde sus inicios, mostró interés el área de los transbordadores, funiculares y teleférico. Muy joven, en 1887, construyó en su residencia (Molledo), el primer transbordador de tracción animal, que salvaba un desnivel de escasos 40 metros de altitud y 200 metros de longitud. El camino no fue simple, presentó varios diseños complejos de transbordadores en 1890 en Suiza (Línea Klimsenhorn-Pilatus Kulm), pero no fueron aceptados.

El primer transbordador que transportó personas fue construido en el Monte Ullía en San Sebastian

Publicó diversos estudios científicos y memorias, destacando «Sur les machines algébriques» en un congreso en Burdeos, así como la publicación «machines a calculer», que fue presentada por Leonardo Torres en París (1900). Formó parte de la real Academia Española, ocupando el asiento del ya fallecido Benito Perez Galdós. En 1922, fue nombrado «honoris causa» por La Sorbona y fue uno de los doce miembros asociados de la la Academia de Ciencias de París. Murió en Madrid, en el invierno de 1936 cuando se iniciaba la guerra civil española.

El transbordador del Monte Ullía

El transbordador diseñado por Leonardo Torres Quevedo en el Monte Ulía, San Sebastián, fue un proyecto innovador tanto por sus características técnicas como por su propósito, al ser uno de los primeros teleféricos creados para transportar personas de forma segura. Aquí algunos datos técnicos y de interés sobre este sistema:

  1. Distancia y recorrido: Cubría una distancia aproximada de 280 metros, conectando diferentes puntos del monte Ulía, una zona conocida por sus paisajes y senderos.
  2. Altura: Operaba a una altura considerable, asegurando vistas panorámicas, lo que lo convertía en una atracción turística además de un medio de transporte funcional.
  3. Capacidad: Podía transportar hasta 12 personas por viaje, lo que representaba un avance notable respecto a los sistemas tradicionales de transporte por cable diseñados únicamente para carga.
  4. Peso del sistema: La estructura, incluidos los cables y la cabina, fue diseñada para soportar cargas superiores a 1,500 kg, con un margen de seguridad para garantizar estabilidad y fiabilidad.
  5. Velocidad: El sistema funcionaba a una velocidad controlada, diseñada para equilibrar eficiencia y seguridad, algo innovador para la época.
  6. Materiales: Los cables estaban hechos de acero de alta calidad, mientras que la cabina combinaba madera reforzada con elementos metálicos, lo que aseguraba durabilidad y protección contra las inclemencias del tiempo.
  7. Sistema de contrapesos: Uno de los elementos más destacados fue la incorporación de contrapesos que mantenían la tensión adecuada en los cables soporte, una innovación que mejoraba significativamente la estabilidad y reducía el riesgo de accidentes.

El éxito de este proyecto no solo consolidó el prestigio de Leonardo Torres Quevedo como ingeniero, sino que también sirvió de modelo para futuros teleféricos, aplicando principios que se perfeccionarían con el tiempo y se utilizarían en sistemas de transporte por cable alrededor del mundo.

El primer transbordador que transportó personas, lo construyó en el Monte Ullía en San Sebastian

El Whirlpool Aero, nominación actual del transbordador, permanece operativo desde 1916 y está suspendido de seis cables. Ofrece una maravillosa vista del Niagara Whirlpool que se forma al final de los rápidos donde el desfiladero gira bruscamente en sentido contrario a las agujas del reloj y el río escapa por el canal más angosto del barranco generando un famoso torbellino que ha aparecido en innumerables cintas de Hollywood.

El teleférico Niagara Whirlpool : una obra maestra

Volar por encima del río Niágara, en este antiguo teleférico es toda una experiencia. El torrente de agua cambia bruscamente de dirección y crea uno de los fenómenos naturales más cautivadores del mundo: el Niagara Whirlpool (Remolino del Niágara). Un trayecto de aproximadamente un kilómetro a 3.600 pies de altitud que permite a los turistas disfrutar de sus magníficas vistas durante sus 10 minutos de trayecto. La capacidad de la cabina es de 35 pasajeros. Su trayecto es prácticamente horizontal, dado que las estaciones de salida y llegada tienen una altitud muy similar.

El transbordador que atraviesa las cataratas del niágara, es un modelo inicialmente diseñado por el cántabro, que fue actualizado posteriormente en 1961, 1967 y 1984. Aunque el Whirlpool Aero Car viaja entre dos puntos de la costa canadiense, los pasajeros de esta línea de cable realmente cruzan la línea fronteriza entre Canadá y los Estados Unidos.

El invento fue creación española desde su inicio a su fin. La empresa que ejecutó las obras era también de origen español. Dicha empresa, vivió momentos de gloria instalando otros sistemas de transporte por cable en Rio de Janeiro, Chamonix, …
El teleférico, el mismo en el que posaba Marilyn Monroe en la película «Niágara», está abierto desde abril hasta noviembre, cuesta 15$ y su horario es de 10:00 a 17:00.