Fotografía: Diario AS

Han pasado cuatro años, desde que el aranés May (Jose María) Peus España asumiera la presidencia de RFEDI, tomando el relevo del guipuzcoano Eduardo Roldán. Dinamismo, control de gasto, estrategia y sensatez han sido, desde nuestra humilde opinión, algunos de los pilares en los cuales ha circunscrito un plan estratégico que, presumiblemente, posicionarán a los deportes de invierno de España en el mapa FIS. Nos acercamos a May en un momento intenso, donde cada segundo cuenta. El calendario electoral está finalizando y todo se decidirá el próximo sábado 30 de junio. Intentamos llegar a lo más profundo de la persona que ha conseguido llevar a lo más alto al deporte español de nieve, recuperando la ilusión de un sector que llevaba más de 20 años, esperando éxitos deportivos de semejante envergadura. Las medallas en numerosas competiciones y la eficiente gestión de RFEDI le avalan. A pesar de haber heredado una deuda relevante del anterior equipo, la equidad y coordinación con otros estamentos e instituciones ha aportado un valor añadido a una Federación Nacional que parecía perder fuelle. Trabajador, íntegro, comprometido y humano, así definimos a nuestro entrevistado a tan solo unos días de conocer su futuro en los próximos 4 años.

¿Cuáles son las razones que animan a un hombre como tú a seguir asumiendo las funciones de Presidente RFEDI? 

 
Realmente por una profunda responsabilidad en la continuidad, a la cual nos comprometimos con los diferentes estamentos de la nieve en 2014. El proyecto está muy vivo, hay que acabarlo y darle la continuidad que se merece. Está plasmado en el programa que presentamos y tiene que seguir hasta el 2022 como mínimo. Por lo tanto responsabilidad y compromiso con RFEDI y todos sus miembros
¿Cómo se concilia la vida personal y el cargo político de presidente?
Como en cualquier trabajo tenemos que sacrificar gran parte del tiempo dedicado a la familia, así como del tiempo personal. Uno de mis mejores amigos vive en Madrid y me cuenta que sale a las 7h y que vuelve a las 22h de la noche. Cuando sale de su casa, ve a sus hijos acostados y cuando vuelve están ya dormidos. Por mi parte, vivo fuera y lo compagino de otra manera, tengo que viajar mucho a Madrid y a la nieve en España pero también por Europa durante el invierno. Por este lado tengo mucha suerte porque tengo una mujer que me entiende muy bien y a mis hijos les apasiona el esquí. Mi familia siempre ha vivido por y para el esquí. Entendemos muy bien el sacrificio que representa el invierno. Mis padres por ejemplo han tenido negocios en Baqueira, y me acuerdo que el día 25 de diciembre, a las 16h, nos levantábamos de la mesa para abrir la tienda o el supermercado. Es duro, pero es así. Como el día 1 de enero que trabajábamos siempre. Pero son cosas que tenemos muy dentro y quizás es parte del éxito de mi equipo, que es gente de nieve. La parte política es la que seguramente más me ha sorprendido, quizás porque es un cargo más político de lo que pensaba. Al final, es coger experiencia, acostumbrarse y hacer el papel que te toca hacer. La parte institucional ha sido en donde he aprendido más, siendo en este pilar en el que me he centrado más en el último período. Los 2 primeros años, tuvimos que hacer de todo, realmente de todo, más allá de las funciones de Presidencia, dejando a veces de lado las tareas más institucionales para dedicarnos a las tareas más urgentes. Esos 2 últimos años, con mi entrada en el comité ejecutivo del COE o en la Junta directiva de ADESP (Asociación del Deporte Español), me he centrado más en lo institucional. Si vuelvo a ser reelegido, podré aportar más de mi experiencia y de mis contactos en el ámbito institucional.  
Si tuvieras que hacer una introspección de estos 4 años a la cabeza de la RFEDI, ¿en qué te ha cambiado? ¿Qué diferencia hay entre el May Peus de antes y el May Peus de ahora? 

¡La verdad tengo más canas! –risas-. Tengo que cuidarme mucho, hacer más deporte para contrarrestar esas comidas de trabajo que toca hacer de forma habitual. Hablando en serio, la parte institucional es donde más he madurado, donde más he conseguido experiencia, porque la experiencia sólo se coge estando en el sitio, tanto como mis contactos, mi representación en la FIS o en el COE me han ayudado mucho. En concreto, mi entrada en el Comité ejecutivo del COE, me ha hecho interaccionar mucho con los propios miembros del comité pero también con los de las otras federaciones, coger experiencia y aprender de los responsables de otras disciplinas cercanas (atletismo, piragüismo, natación…). Organizamos jornadas del COE, donde invitamos al presidente y a su equipo a venir, justo antes de los Juegos Olímpicos. Estamos muy agradecidos porque fue un reconocimiento del COE a la nieve. Mi posición dentro del ADESP es también enriquecedora; es una asociación activa que trabaja mucho para el deporte español. Con toda esa gente, se aprende mucho, coges ideas de otros compañeros para ser más dinámicos y estar más informados. 
El equipo que hay detrás de un Presidente es fundamental para conseguir los objetivos. ¿Qué te han aportado a nivel humano?

Eso el lo que he intentado cambiar desde el principio. El cargo según reglamentos es muy presidencialista; no en vano, ahora se va a votar a un presidente, no a una Junta Directiva o a un órgano de gobierno. Lo que he querido es “hacer equipo”. Durante estos 4 años hemos compuesto un equipo que es el con quien vamos “todos a una”, y si no tenía la confirmación de todos ellos no me podía presentar. Hoy tenemos un blog creado, con el compromiso de todos, muy volcados con renovar y seguir trabajando. El único crédito que me puedo acreditar es que haya sido capaz de rodearme buena gente, que sabe mucho más que yo en todas las áreas, cada uno tiene que ser especialista en su área y evidentemente al Presidente le toca coordinar y dirigir a un equipo y que cada uno mande en su área, y que reporte al resto de compañeros. Esto lo he tenido muy claro desde el principio : sino hubiera sido un fracaso desde el primer día.  
Este cargo de Presidente te ha aportado muchas cosas, pero ¿qué te ha quitado? 
La verdad es que prefiero quedarme con lo positivo, lo que me ha aportado: nuevos amigos, conocer nueva gente, nuevas ciudades, nuevas experiencias profesionales saber como se trabaja en otros sitios, que siempre me podrá ayudar en un futuro. Tengo muy claro que estoy aquí de paso y tengo que preparar mi futuro laboral en el mundo de la nieve o en otro sector. Estoy en un periodo de formación. El trabajo que tenía antes en el valle de Arán era muy estacional, tienes mucho tiempo libre en primavera y en otoño y ahora con este cargo, el trabajo se reparte más a lo largo del año. En este aspecto, ha cambiado. Pero como comentaba, son sacrificios profesionales que cualquiera hace, y estoy muy satisfecho. 
¿Cuáles son tus mejores recuerdos de estos 4 años?

El mejor recuerdo sin duda no puede ser otro que la obtención de la medalla olímpica. Es un reconocimiento al gran trabajo : España tenía una cadencia de 26 años sin un resultado como este, pero también la consecución para llegar a la medalla, parece que hubo un guión perfecto con una medalla en el 2015, luego el mundial de Sierra Nevada, el globo de cristal de Lukas, los deportistas de esquí alpino que van mejorando mucho, pódiums en campeonatos del mundo y luego la medalla. Es el mejor recuerdo, no puede ser otro. Para una federación, es para lo que estás, para reportar a tus socios resultados deportivos. Si tengo que resumir las alegrías en un solo momento, sería la medalla olímpica en Pyongyang
¿Cuál fue tu momento más complicado? 

La perdida de nuestro entrenador nacional Israel Planas; el día que falleció fue muy triste. Este momento ha sido el momento más duro para todos. 
¿Si no hubieras sido Presidente, a qué te hubieras dedicado?

Seguro que a la nieve. El momento que me presenté a Presidente, seguía ejerciendo de Director Técnico del Club Aranés de deportes de invierno. Imagino que hubiera seguido algún año más. La verdad es que no lo se exactamente, soy entrenador de esquí, tengo una carrera, imagino que hubiera intentado trabajar de alguna manera en la estación de Baqueira Beret 
¿Cómo ves tu futuro más allá de la Federación de Deportes de Invierno? ¿A dónde te gustaría llegar? 

Primero me gustaría dejar un legado al mundo de la nieve Estaría encantado de ofrecer mi experiencia y mis conocimientos a cualquier empresa privada que se acerque a mí. Me encantaría por ejemplo trabajar en una estación de esquí, aportando lo que he aprendido y seguir sumando por la nieve. Sería algo bonito… pero por ahora estoy centrado con todo mi equipo en dar continuidad a este bonito proyecto que venimos desarrollando desde hace 4 años en RFEDI.  
Despedimos a May Peus deseándole buena suerte para las Elecciones del próximo sábado. La buena nueva del sector, es sin duda la reciente llegada de Maria José Rienda como Presidente del Consejo Superior de Deportes. Se aproxima un período donde quizás, el mundo de la nieve vuelva a tener el protagonismo de años ulteriores, donde España se podía jactar de tener deportistas en lo más alto del pódium de los deportes de invierno. Sería una gran noticia para la industria de la nieve, ávida de poder capitalizar notoriedad sobre jóvenes baluartes de este deporte, que haga soñar a padres e hijos con volver a subirse a unos esquís o descubrir por vez primera, los deportes de nieve. Esperamos que el empeño se vea recompensado por tus logros May, dado que la forma más segura de no fracasar, es la determinación al éxito.