Créditos portada: Ricardo Montoro

¿Cuál fue tu primera experiencia en la nieve?

R: Siempre recordaré de pequeñito la ilusión que me hacía ver la nieve en Madrid que allá por los sesenta y setenta era frecuente en invierno. Luego tuve la suerte de pasar los fines de semana y vacaciones en la Sierra de Guadarrama con mis padres y siempre deseaba que nevase, recuerdo muchas navidades blancas con paquetones que ahora nos parecerían mentira. Más tarde, a partir de los 17, comencé a practicar montaña en invierno y la nieve era una constante. Con el esquí empecé muy tarde, en el año 89 con 29 años, pero me encantó y con la experiencia que tenía del alpinismo invernal y del esquí acuático (había competido años antes), me resulto relativamente fácil adaptarme, a los 5 años de haber comenzado a esquiar ya practicaba la travesía y hacía alpinismo con esquís que es mi pasión.

¿Cuál ha sido tu trayectoria profesional? 

R: Soy periodista y desde 1983, siempre había trabajado como maquetista, diseñador y en producción editorial. A finales de los 90 comencé a colaborar en revistas y editoriales de montaña como Desnivel y Barrabés como autor y fotógrafo. En 2.000 dejé mi trabajo en una multinacional como diseñador para intentar dedicarme exclusivamente al periodismo de nieve y montaña, tuve suerte y lo logré. En 2002 comencé a dirigir la revista Trofeo Nieve y en 2006, con unos socios, montamos una editorial especializada en publicaciones de viajes y nieve y sacamos la revista Paraísos de Nieve que fue un éxito y me dio grandes alegrías y me permitió conocer y esquiar un montón de sitios que había soñado desde niño. Desde 2013 edito la revista de nieve y montaña NIX y su web revistanix.com.

Créditos fotografía: Fernando Márquez de la Plata

¿De qué proyectos te sientes más orgulloso?

R: De los proyectos editoriales hechos realidad que me enorgullecen destacaría la actual revistaNIX en el terreno digital y, en papel, la desaparecida Paraísos de Nieve que fue un hito en las revistas de nieve en España. Y con especial cariño destacaría el libro “Freeride Madrid” que publicamos en 2009 con la editorial Desnivel mi amigo Luis Pantoja y yo. 

¿Cuál es tu estación favorita …?

…de la Península ibérica?

Baqueira Beret ,por su nieve, su entorno, su tamaño, sus muchas posibilidades para el fuera de pista y su extraordinario diseño y equilibrio entre pistas balizadas y dominio esquiable.

…del Pirineo Francés?

Dominio Tourmalet, por su tamaño y por las posibilidades de esquiar desde el observatorio del Midí de Bigorré, esquí puro y duro en un paisaje espectacular.

…de los Alpes franceses?

Chamonix por ser el lugar mítico del alpinismo y donde esquiar es una combinación de aventura, montaña y esquí al máximo nivel.

…de los Alpes Italianos?

Alagna, por ser un lugar salvaje que se sale de todos los cánones de una estación clásica.

…de los Alpes austríacos?

Stubai Glacier, por su entorno, su terreno, la simpatía de los austriacos y la posibilidad de esquiar fuera de temporada en su glaciar.

…de Canadá?

Tengo que destacar dos: Revelstoke y Kicking Horse por ser lo más bestia que he visto. Dos estaciones de nueva generación con muy pocos remontes y un terreno inmenso, con una nieve magnífica y unos fuera de pista que quitan el hipo.

…EEUU

No conozco todas, sólo las de Utah y Colorado, pero para mi Aspen y su sector Highlands es lo más bestia y el pueblo es una preciosidad, su ambiente magnífico y la nieve impresionante, un lugar para esquiar en powder profundo y con un pueblo cargado de historia del Lejano Oeste.

… otros que se hayan quedado grabados en el recuerdo?

R: En España y en el Mundo hay cantidad de ellos, muchos no son estaciones sino zonas de esquí de montaña. El Cáucaso, Noruega, Andes…hay muchísimos. Y en España me encantan las zonas de montaña donde esquiar y ascender cimas poco frecuentes como en Gredos o en Guadarrama que además es mi casa.


Créditos de fotografía: Luigi Martín

¿Qué es NIX?

R: NIX es una revista digital, imprimible, bilingüe y gratuita de nieve y montaña, que surge en 2013 y está especializada en reportajes en profundidad de destinos de esquí de todo el Mundo, desde los más famosos a los más insólitos, de los más lujosos y famosos a los más espartanos y sorprendentes.

Nace de una necesidad de adaptación. Con la crisis, las revistas en papel sufrimos un fuerte descenso en los ingresos de publicidad, por lo que hubo que buscar un método para abaratar la producción del producto y la solución fue el formato digital.

Somos un equipo técnico formado por un diseñador, Alberto Sernández, un traductor, Mike Schneider, y el editor y coordinador que soy yo. Los reportajes (textos y fotos) los hacemos entre Luis Pantoja, Piter Padilla, Alfonso Rodríguez y yo.

Aquí puedes descargar la Revista NIX  

¿Cómo consideras la evolución del mundo del esquí en España?

R: Hay dos vertientes, por un lado las estaciones creo que han evolucionado espectacularmente, sus infraestructuras son impresionantes, más aún considerando que España no es un país de frío y nieve, nuestras montañas, salvo algunas excepciones, son de nieve escasa e irregular y la gestión de producción y conservación de la nieve en las estaciones es magistral. Las infraestructuras son muy buenas teniendo en cuenta las posibilidades de las estaciones. Tenemos unas montañas maravillosas, pero su altitud y nuestra latitud hacen que la nieve no sea todo lo abundante y buena como desearíamos. En este mismo sentido, una de las principales amenazas hacia nuestro deporte es precisamente el proceso evidente de calentamiento en el clima, que hace más difícil el mantenimiento de una industria del esquí. 

¿Cómo crees que se podría fomentar y aumentar el número de practicantes en un país tan especializado en el turismo de sol y playa?

R: Parece evidente que fomentando el esquí de base entre niños y cadetes se pueden forjar nuevos esquiadores. Pero también hay que fomentar el conocimiento y el amor por la montaña y por la naturaleza en su amplio sentido, ya que las actividades en la naturaleza crecen cuando hay amor por ella. Conocer la montaña crea afición y esa afición se puede manifestar de distintas maneras, en distintos deportes y uno de ellos es el esquí. Desgraciadamente, creo que entre la juventud actual hay pocas aficiones deportivas en la naturaleza. No hay más que salir un domingo al monte a esquiar, caminar, escalar, montar en bici, correr o cualquier otra actividad deportiva o lúdica para ver que los practicantes de estas actividades suelen ser mayores de 30-35 años como poco.


Créditos fotografía: J.L. González de la Peña

¿Consideras relevantes y apropiadas las políticas deportivas implementadas por la Federación Nacional y autonómicas en la última década? ¿Qué has echado de menos?

R: No estoy muy interesado en el esquí de competición de alpino que es donde más se centra la Federación Nacional, pero sí que se nota, tras la el último relevo en su dirección, un aire nuevo que parece muy saludable y que ya era imprescindible. Creo que el nuevo presidente, May Peus y su equipo pueden hacer mucho ya que estoy convencido de su vocación y su buena disposición. Otra cosa es que luego la realidad se lo permita.

Enlazando con la pregunta anterior, creo que la Federación tiene que intentar impulsar la educación y el fomento del conocimiento del medio donde se desarrolla el esquí: la montaña. En este sentido echo de menos que la Federación de Esquí esté centrada en el esquí de competición de alpino y en el esquí de estación. Por poner un ejemplo de lo que digo, resulta paradójico que los esquiadores de montaña saquen su licencia federativa en la Federación de Montaña y no en la de Esquí. 

¿Crees que el futuro de las estaciones de esquí están directamente vinculados a los sistemas de innivación artificial?

R: Desgraciadamente y rotundamente, sí. Digo desgraciadamente porque antes podía parecer un apoyo a la nieve natural, pero es evidente que hoy son una necesidad fundamental ya que cada vez nieva menos. Por otro lado, las necesidades de las estaciones de ampliar la temporada, sobre todo al inicio, y de mantener unas condiciones de nieve constantes, hacen imprescindible la nieve de cultivo, más aún en un país como España donde las irregularidades climáticas y la poca altitud hacen que las fluctuaciones en la nieve tengan que ser compensadas con la nieve de cañón. 

Si tuvieras que recomendarnos dos artículos destacados de NIX ¿Cuáles serían?

R: Creo que hay muchos muy interesantes, pero por citar dos: el artículo sobre Revelstoke de este año: “Revelstoke, el espíritu de las Rocosas” entre los internacionales.
Y referidos a España, tengo especial cariño al de la temporada pasada sobre el Moncayo un lugar poco frecuente y mágico: “Moncayo, la cúpula del viento
. 

Cuéntanos una experiencia simpática que te haya pasado en la nieve, que siempre guardarás en el recuerdo. 

R: En cada viaje y en cada salida de esquí hay mil anécdotas divertidas. Pero recuerdo como especialmente paradójicas aquellas en las que el destino modifica el objeto del viaje y produce situaciones pintorescas. Me resulta simpático recordar aquellos viajes en que paseas el equipo de esquí por lugares insólitos. En abril de 2001 fuimos a Irán con la intención de ascender y esquiar el Damavand (5.700 m.) Los esquís recorrieron el trayecto desde España a Teheran y desde Teherán  hasta la base de la montaña en avión, en furgoneta y a lomos de mula, las montañas que vimos en la aproximación estaban cargadas de nieve y esperábamos unas buenas condiciones en la montaña. Cuando llegamos a la base del Damavand, vimos con sorpresa que el viento había barrido toda la nieve de la ladera por donde debíamos ascender y descender. Por lo que tuvimos que subir y bajar andando y los esquís se quedaron en el campo base y recorrieron miles de kilómetros para nada.

También recuerdo hace tres años en que fuimos a Utah y, de regreso, nos tuvimos que quedar dos días en Phoenix (Arizona) porque no había enlaces por el mal tiempo en la costa Este. Curiosamente, en Phoenix había una ola de calor y durante 72 horas paseamos los equipos y la ropa de invierno a 35º C con la curiosa mirada de todo el que nos veía tan fuera de lugar.