La estación de esquí de Montgenèvre, ubicada cerca de la frontera franco-italiana, situada a 1.860 metros de altitud, y cuna del famoso río Durance suele ser una de las primeras estaciones de esquí en abrir sus pistas en Francia.
La estación Montgénevre la perfecta mezcla entre España e Italia, se ha beneficiado en los últimos días de unas nevadas naturales (última nevada el 13 de noviembre pasado) pero también de la ola de frío actual que azota a Francia que le permite poner en marcha su red de nieve de cultivo y su 250 cañones de nieve, para garantizar una cobertura adecuada de nieve desde el pie de pistas Chalvet hasta la cima de Gondrans.

La estación de esquí Montgenèvre confia mucho en su capacidad para producir, en un mínimo de tiempo, una cantidad suficiente de nieve para garantizar una buena calidad de nieve en sus principales pistas. Con esa gran red de cañones de nieve, nada queda al azar: ¡los últimos 4 fabricantes de nieve también llegaron esta semana a la estación en helicóptero!

El sistema de innivación de Montgènevre asegura la apertura de sus pistas

Todo está listo, todos los cañones han sido probados y conectados, listos para producir los copos de nieve mágicos: «De hecho, estamos listos para posibles ensayos y no perderse la primera ola de frío, explica Florian Poiraton, Snowmaker desde hace 10 temporadas en Montgenèvre. Porque el objetivo es abrir lo más pronto posible».
Fotos : Montgenevre el 16/11/2017
La encantadora estación de esquí de Montgenèvre forma parte de la zona de esquí franco-italiana de la Vía Láctea, incluyendo Clavière, San Sicario, Césane, Sestrières y Sauze d’Oulx, un total de más de 400 km de pistas y 70 remontes.
Con 30 cm de nieve a pie de pistas y 40 cm en la parte superior de las pistas, la estación de esquí de Montgenèvre la estación ideal para familias, anuncia una apertura parcial, principalmente pistas verdes y azules. Unas muy buenas condiciones para satisfacer plenamente a los esquiadores impacientes que están esperando probar su nuevo equipo o simplemente volver a vivir la sensación de deslizamiento.