El objetivo principal de este proyecto era hacer posible esquiar en una incineradora, sino  incinerar cerca de 400.000 toneladas por año de residuos domésticos. Pero en un país tan plano, donde las montañas brillan por su ausencia, y con el fin de incentivar que esta instalación sea aceptada por la población local, las autoridades han optado por hacer de este incinerador, una instalación única en el mundo.

Esquiar en una incineradora: dos pistas verdes y una azul

Otro argumento a favor de este proyecto: su responsabilidad social y ambiental. Con el vapor de agua generado por medio de la incineración, casi 120.000 hogares podrían beneficiarse de calefacción y agua caliente. La elección de construir esta incineradora cerca de las casas, permite que el vapor producido, pueda introducirse en la red de calefacción urbana.
Pero, ¿estarías a gusto en tu barrio, si estuvieras muy próximo a una incineradora de residuos? Para poner de relieve la seguridad de sus emisiones de humo, la ciudad ha contado con la ayuda de la reconocida firma de arquitectos daneses BIG (Bjarke Ingels Group) para proporcionar a la instalación de un techo muy diferente a lo «normal» en una incineradora, y la fachada contará con zonas destinadas al deporte y a la recreación, abierto al público.
Según Les Echos, toda la capacidad de incineración y de generación de energía se han consolidado en un solo edificio. Sabían que incluir una arquitectura a la incineradora con forma de «colina», permitiría el uso deportivo y sería posible esquiar en una incineradora.
Por eso, lo han equipado con un techo inclinado de 85 metros, ofreciendo dos pistas verdes (14% de pistas y 18%) y azul (pendientes del 15% al 45%). Cubierto de nieve artificial, los visitantes podrán esquiar en una incineradora durante todo el año y «no tendrán remontes sino cintas de correr, es más barato», dice Sune Scheibye en el Centro de Recursos Amager. El área final de la rampa también albergará una pista de trineos.
En general, la «infraestructura de recuperación de energía en sí cuesta alrededor de 4 mil millones de coronas» (534 millones de euros), dice Sune Scheibye. Las instalaciones de ocio representan un presupuesto de 90 millones de coronas (12 millones de euros). «Algunas de las actividades serán gratuitas, otras como es el caso del esquí alpino, se pagarán del orden de 10 euros por hora», contaba Sune Scheibye.

Esquiar en una incineradora puede ser sostenible

Pero los fans del » esquí exótico» tendrán que esperar un poco. «Las dos líneas de incineración han comenzado, respectivamente, el 11 y 15 de mayo, dijo.

Además de las pistas de esquí, la incineradora danesa ofrecerá muchas zonas verdes, con 10 rutas de senderismo (las diferencias de desnivel oscilarán entre el 5% y el 35%). Las fachadas del edificio se convertirán en paredes de escalada, y contarán con la incorporación de recreaciones precisas de algunos de los lugares más famosos de escalada en el planeta.

«La zona deportiva, será inaugurada en el verano de 2018 o en otoño. «

Con una altura de 80 metros, será una de las más altas del mundo. Por no hablar de un lugar esencial para la relajación, con impresionantes vistas de Copenhague. La apertura de la incineradora Amager Bakke es parte de la estrategia ecológica de la ciudad danesa de Copenhague que desea convertirse, en 2025, la primera ciudad del mundo neutra en carbono y el mejor medio ambiente urbano del mundo.