Los esquiadores madrileños, ya estaban acostumbrados al caos que se produce en el Puerto de Navacerrada los fines de semana durante el invierno.
No era por el mal estado de la calzada, que recientemente se renovó para mejorar la seguridad y evitar accidentes. 
Si la carretera está bien ¿Entonces por qué se producen esos atascos?
La enorme afluencia de público cada fin de semana a la Sierra de Guadarrama genera retenciones kilométricas, de madrileños madrugadores que desean disfrutar del aire fresco de la sierra y escapar del mundanal ruido de la capital.
Un verdadero problema para el Director General de Carreteras de la Comunidad de Madrid, que supedita la instalación de los citados parquímetros en función de la titularidad de los terrenos que corresponden a los parking. Después de que el Regidor de San Ildefonso hiciera la propuesta, parece haber quórum en sacar el proyecto lo antes posible. 
La noticia parece buena para los esquiadores, para el medio ambiente y para el tránsito del puerto, que sirve para conectar la Comunidad de Madrid con Castilla León.
La gestión de la concesión administrativa de las zonas destinadas a aparcamiento en los accesos al puerto y la zona superior, fue adjudicada por 5 años prorrogables con un canon anual de 80.000 €.
Se oyen cifras aproximadas pero no definitivas para poder aparcar toda la jornada en el Puerto de Navacerrada. El precio marcado inicialmente de 9€ no parece disgustar, dado que esta iniciativa facilitará la fluidez circulatoria en los accesos, reducirá las emisiones de CO2 en el Puerto, contribuirá a la viabilidad de la estación de esquí y estará todo más limpio.
Sin embargo, cualquiera que sube a esquiar a la Sierra de Madrid, observa como el público que utiliza el parking más próximo a la estación de esquí Puerto de Navacerrada no es precisamente practicante de los deportes de invierno. 
El porcentaje de visitantes que suben libremente hasta la cima del puerto, para disfrutar del paisaje o de los muchos placeres que otorga la Sierra de Guadarrama, es enorme y bienvenido por los escasos comercios que aún se mantienen en un Puerto dejado al abandono desde hace décadas por la notable injerencia de los organismos responsables y de un sumatorio de circunstancias que han sumido al Puerto en un lugar abandonado, lleno de grafitis y edificios esperando ser demolidos o reconstruidos de pies a cabeza.
Las dificultades que tiene gestionar una estación de esquí de baja altitud es grande, pero si además no permites a los esquiadores llegar a la propia estación, entonces se estará haciendo un flaco favor a la histórica Estación de Esquí Puerto de Navacerrada y a todos sus aficionados. Quizás habilitar un gran parking en zonas inferiores, estimular el transporte común, aumentar la frecuencia de trenes dirección Navacerrada, reservar determinadas zonas a esquiadores que adquieran el forfait
Cualquier solución puede ser buena, confiaremos en la buena voluntad, el sentido común y el respeto a la enorme comunidad de esquiadores, snowboarders, montañeros, traveseros y aficionados a los deportes de invierno, que desean disfrutar de la nieve favoreciendo la existencia y desarrollo del colectivo de empresarios sitos en el Puerto de Navacerrada.