Se trataba de un proyecto que prometía ser uno de los mayores dominios esquiables de Europa: las estaciones Font-Romeu-Pyrénées 2000,  Les Angles y Formiguères, en los Pirineos Orientales de la vertiente francesa, habían propuesto un proyecto de unión para crear uno de los más grandes dominios esquiables del macizo, con 150km de pistas, después de Grandvalira en Andorra que cuenta con 210 km.
El proyecto incluía la instalación de siete kilómetros de remontes mecánicos, , 30 km de pistas y la instalación de cañones de nieve para garantizar la conexión de los dominios esquiables. El problema de toda esta ampliación proviene principalmente por la gran deforestación que requería el proyecto.
Para defender la iniciativa, los alcaldes de las tres comunas han precisado que  « la actividad del esquí representa 5.000 empleos en Cerdagne-Capcir y más de 250 millones de volumen de actividad inducidos » (Michel Poudade, Alcalde de Angles).
Para financiar el proyecto, serían necesarios entre 50 y 60 millones de euros de ayuda por parte del departamento Pyrénées-Orientales y de la futura gran región prevista que será denominada Midi-Pyrénées-Languedoc-Roussillon. 
Otro de los factores que han influido en la decisión final, es que el proyecto se ejecutaba atravesando un Parque Natural Regional y una zona de protección ecológica (zona Natura 2000). 
Philippe Loos, alcalde de Puymorens, precisó en relación a este sujeto : « Nosotros estamos enamorados de la montaña y no tomaremos ninguna decisón al azar y entablaremos conversaciones con quien sea necesario ». 
La envergadura de semejante proyecto de fusión de estas tres estaciones, ha tenido a muchos precursores en sus valles por la influencia económica que pudiera vincular, pero ha encontrado muchos detractores que han ganado la partida. Hasta 17 asociaciones y 130 miembros han creado un colectivo de oposición al proyecto de expansión consiguiendo más de 2.700 firmas en tan solo un mes. Una manifestación reunió a 300 personas el último mes de junio en Angles, para denunciar el «supermercado del esquí».
Para rizar el rizo, un organismo que supervisa las cuentas de las empresas francesas (Cour des comptes) ponía en duda la capacidad de sobrevivir económicamente a todas aquellas estaciones que no superaran los 5 millones de euros de volumen de actividad sin contar con la posibilidad de un «invierno malo» donde las cuentas podían hundir financieramente la viabilidad del proyecto.
« Volvemos en razón », indicaba Christian Blanc, antiguo alcalde de Angles y miembro del colectivo de asociaciones opuestas al proyecto de fusión.
En frente, nos encontramos con la cólera del sector profesional de la nieve dado que « el 100% de nuestra economía proviene de la nieve, tanto en verano como en invierno », precisaba Jean-Louis Démelin, presidente de la comunidad de comunas de Capcir Haut Conflent.
 El mismo Jean-Louis finalizaba de esta forma sus palabras dirigidas hacia el colectivo ecologista : « El ministerio ha tomado la decisión en base a un esquema que habíamos realizado rápidamente, solo era un borrador una base de reflexión y en ningún caso se trataba de un proyecto finalizado. La gente quiere quitarnos el trabajo, vamos todos directos al muro. ¡ Gracias ecologistas ! »