Sourire à la vie (Sonreír a la Vida) es una asociación solidaria de niños afectados por cáncer, de entre 5 y 18 años, cuyo objetivo es ayudarlos a atravesar, en las mejores condiciones posibles y teniendo en cuenta sus capacidades físicas, las dificultades de sus enfermedad y así poder llevar una vida de niños basada en los juegos, sueños y en la realización personal.

Emmanuelle Compte, responsable de comunicación de la asociación, nos presenta las funciones de “Sourire à la vie”. La asociación interviene a lo largo de la enfermedad, desde el diagnóstico hasta la reinserción social de estos niños enfermos. Los miembros de esta asociación están presentes desde el anuncio del diagnóstico hasta el acompañamiento durante las intervenciones hospitalarias.

Bajo recomendación médica, esta asociación puede intervenir desde el inicio del tratamiento para proponer a los niños hospitalizados actividades deportivas, recreativas y lúdicas. En el servicio de hematología-oncología pediátrica del Hospital Timone cuenta con un espacio innovador que permite acoger a los niños, escucharlos, proporcionar una atención directa y ayudarlos a progresar físicamente. Durante unas horas, este equipo toma el relevo de la familia y aporta a los niños un verdadero momento de desconexión donde está muy activo y mejora su condición tanto física como moral. Además, la asociación expande su acción más allá de los límites del hospital.

Cada año, se organizan grandes proyectos para conseguir que los niños recuperen sus fuerzas, se evadan y hagan amigos: estancias en albergues al borde del mar, travesías en catamaran por el Mediterráneo y organización de shows en prestigiosos escenarios. En la actualidad, los niños organizan un espectáculo con el compositor francés Grand Corps Malade y el actor director Richarg Boringer.

La montaña tiene también un papel fundamental a la hora de recuperar la sonrisa de estos niños, pues la asociación organiza expediciones en perros de trineos en Canadá cada dos años y estancias en estaciones de esquí entre dos y tres veces al año.

“Después de un primer viaje a la nieve en diciembre a la estación de Super Dévoluy, en la actualidad hay 15 niños que están en el corazón del Sur de los Alpes, en la estación de Serre-Chevalier. Del 8 al 12 février, acompañados por un equipo médico compuesto por una enfermera y un médico, los niños que siguen un tratamiento o bien aquellos en fase de remisión pueden dedicarse plenamente a los placeres de la nieve. Evaluaciones médicas pueden ser efectuadas in situ. Además, las estaciones de esquí participan en la acogida logística, lo que facilita mucho esta estancia. La campeona de esquí, Sandrine Aubert también se ha movilizado este año y ha acompañado a los niños durante su primer día de esquí en la estación.”

Solidaridad en la montaña: niños de Sourire à la Vie (Sonreír a la Vida) esquiando.

«Estas estancias en la nieve y el descubrimiento del esquí permiten a los niños recuperar su condición física a menudo perdida durante la hospitalización y los tratamiento. Las vacaciones en la nieve no son especialmente relajantes y los niños regresan con un cansancio importante. Sin embargo, moralmente se encuentran mucho más positivos, pues recobran cierta confianza perdida y aprenden a reapropiarse de su propio cuerpo”

La asociación Sourire à la Vie está financiada por numerosos actores públicos y privados solidarios entre los que destacan el Consejo General y el Consejo Regional, el banco Caisse d’Epargne, la Agencia Regional de la Salud, la Fundación ARC de investigación sobre el cancer, donaciones privadas… pero también mediante “colaboraciones con marcas como Bioderma que nos suministra cremas solares para proteger la piel de nuestros niños durante su estancia en la nieve”.

Por lo tanto, algunos de los principales objetivos solidarios llevados a cabo por esta magnífica asociación son el de conseguir que estos niños enfermos cumplan sus sueños, recobren sus sonrisas, se evadan unos días del la rutina hospitalaria, que se conviertan en actores de su vida, que decidan por sí mismos, que reconstruyan una imagen positiva de ellos mismos, etc.

Solidaridad en la montaña: niños de Sourire à la Vie (Sonreír a la Vida) esquiando.

Finalmente, desde el equipo I Love Ski solo nos queda felicitar la labor realizada por esta asociación con los niños enfermos. En este caso, la práctica del esquí tiene su sentido más completo: el placer, las sensaciones, el sentimiento enorme de libertad y una relación privilegiada entre los niños y la naturaleza.