La primera elección, será elegir el destino para hacer la escapada con nuestra pareja. Intentar elegir un resort donde dispongan de inmuebles y residencias acordes… existen en casi todas las estaciones de esquí bonitos chalets y bien comunicados. Lo principal si el presupuesto nos lo permite, será evitar los grandes edificios y residencias de turistas destinados a jóvenes. Las calidades y el ruido pueden destrozar vuestras vacaciones fácilmente.

Las estaciones que disponen de un bonito pueblo con todos los servicios, se posicionan a priori como buenos sitios para pasar las vacaciones en pareja.Por ejemplo, en Pirineos encontraréis a Saint-Lary o Châtel, Bonneval sur Arc en los Alpes, conservando generalmente mucho encanto, con un ambiente tradicional y mucha autenticidad que por desgracia ha desaparecido en muchas estaciones de altitud debido a los grandes desarrollos y proyectos inmobiliarios que se han llevado a cabo sin tener en cuenta el impacto visual que tienen esos gigantes de hormigón en el blanco paisaje de una montaña durante el invierno.

A continuación, el dominio esquiable será una de las características que pueden influir más en el éxito o fracaso del viaje a la nieve. Intentar elegir una estación de esquí que permita el acceso a todo el dominio esquiable con remontes mecánicos, independientemente del nivel técnico. No poder descubrir todo el dominio porque el remonte mecánico principal de acceso solo a pistas rojas, puede hacer que si nuestra pareja no tiene un buen nivel deba quedarse exiliado todo el periodo vacacional en la parte baja de la estación de esquí.

La estación de La Pierre Saint Martin en los Pirineos Atlánticos propone esquí de «placer»gracias principalmente a los bellos chalets que ofrece en su resort así como una enorme pista azul que recorre todo el dominio esquiable y que pfrece uns vistas espectaculares del valle desde su pista «Boulevard des Pyrénées» que a lo largo de sus 4,5 kilómetros ofrece panoramas que cortan la respiración con unas vistas increibles de la cadena pirenaica de la zona atlántica, pudiendo disfrutar del paisaje Francés pero también del español dada la cercanía a la frontera: Pic d’Anie, el Piémont y el océano Atlántico a nuestros pies. 

Esquiar es fundamental, buenas pistas, buenos remontes y mucha nieve. Si, todo está muy bien pero si además lo acompañamos de una buena pausa gastronómica podremos sorprender a nuestra pareja con unas delicias para el paladar. Numerosos Chef de alta cocina se han instalado en el corazón de los Alpes franceses para deleitar a los clientes esquiadores con cocina de gran nivel.

El Chalet de la Marine en las pistas Val Thorens propone una carta de postres, que nos harán chuparnos los dedos dada la amplia carta de especialidades locales y degustaciones exquisitas de platos convertidos en auténticas obras de arte que nos alegrarán el día de esquí. Si además el plan queremos darle un toque de aventura, podremos subir al resturante por la tarde/noche con una moto de nieve para acceder a nuestro «resturante privado» a 2.500 mts de altitud. Uno de esos lugares donde el romanticismo surge solo, al poder ver las estrellas por la noche con el cielo tan cerca de nuestras cabezas que parece que puedes tocar las estrellas.

La estación de  Montgenèvre, que pertenece al extenso dominio esquiable de la Vía Lattea (Voie Lactée), limítrofe con Italia (y la famosa estación de Sestrière, estación de esquí Olímpica de Turin 2006), bdispone de un dominoi esquiable de excepción, muy soleado gracias a su afortunada exposición durante todas las horas solares y con pistas adpatadas a todo los nieveles técnicos. Una buena opción, es atravesar la frontera, pasar a Italia donde los precios a pie de pista son más económicos que en Francia y disfrutar de un típico plato italiano con polenta.

Un producto típico del norte de Italia que podremos degustar en tres versiones: La polenta Gialla ( amarilla ) realizada con harina de maíz amarilla y la Polenta Bianca, realizada con harina de castaña y por último la Polenta oscura realizadas con Alforfón.

A no ser que seáis verdaderos apasionados del esquí, lo mejor será elegir un destino que disponga de múltiples actividades en complemento del esquí alpino. Paseos en raquetas, perros de trineo o por qué no, un paseo por la noche en una Ratrack o pisa nieves, como propone la magnífica estación de esquí de Peyragudes en Pirineos Franceses, justo al otro lado del Tunel de Bielsa-Aragnouet.

La disponibilidad de un centro termolúdico o Spa-Balneario puede ser un asunto importante para elegir el destino dond epasar nuestras vacaciones. Nada como un  pequeño momento para descansar y recuperar fuerzas rodeado de un lugar que invita a tomar el tiempo de relajarse en aguas cálidas . Dado que la escapada es en pareja, intentar evitar aquellos Spas de gran público donde pueden tener acceso a todo el complejo los más pequeños. Si de verdad queremos relajarnos, intentar elegir un balneario con una zona reservada para adultos, seguro que lo agradaceréis. Numerosas estaciones de esquí a ambos lados del pirineo, han tomado las medidas para poder ofrecer un servicio de claidad y variado a los clientes que buscan disfrutar de las vacaciones y darse un chapuzón durante su estancia. Muchos lugares ya poséen piscinas climatizadas, hamman, sauna, camas de burbujas, masajes, piedras calientes, baños de chocolate…
Si la estación de esuqí no dispone de un balneario, optar por un alojamiento que disponga de Spa integrado en el alojamiento.
La elección del buen hotel tendrá una cariz muy relevante para que el viaje de enamorados salga como teníamos previsto: Nada de llevar toallas, ni sábanas, ni tener que limpiar el apartamento o habitación antes de salir para no perder la fianza… esfuerzos que tendremos que asumir en nuestro presupuesto de viaje pero que nos permitirán poder disfrutar del viaje en pareja sin sorpresas que se podían haber previsto sin problema.