En Chile, podremos encontrar más de 2000 volcanes, del los cuales 500 son considerados activos. De hecho, Chile es el país que contabiliza más de volcanes en el mundo, después Indonesia. 
Presente del Norte al Sur, la Cordillera de los Andes representa la cadena volcánica más larga del mundo y está llena de tesoros naturales.
 
Desde un punto de vista morfológico, son lugares ideales para esquiar gracias a su altitud muy elevada, que puede alcanzar más de 6000 metros, como el Nevado Ojos del Salado situado en los Andes que es el volcán más alto del mundo. 
Además, tienen la particularidad de ser muy empinados en las cimas y disminuir su gradiente de forma progresiva según va bajando, lo que ofrece un gran surtido de opciones de descenso en función del nivel, así como un gran cúmulo de sensaciones que nos harán vibrar al deslizar las laderas dle volcán . Gracias a la forma cónica de los volcanes, su exposición al sol es muy buena y homogénea teniendo unas condiciones para esquiar muy buenas, tanto a nivel de temperaturas como de poder deslizar por las montañas de un volcán con un entorno soleado. 
Entre los volcanes más importantes del Chile, se encuentra el Volcán Antuco y el Volcán Villarrica, situados en el centro del Chile. Son dominios esquiables compuestos de 15 pistas y una gran variedad de servicios asociados (restaurantes, alquiler de material, clases de esquí…). ¡ No nos faltará de nada. Por ejemplo, las familias tienen los volcanes de Chile como un destino interesante, dado que adaptan sus servicios a todo tipo de públicos. Los más atrevidos disponen de un Snowpark en el Volcán Osorno pero además tiene una pista de trineo preparada y adecuada para que disfruten los más pequeños de sus primeros deslizamientos.

Todo es como en una estación de esquí tradicional, pero estás esquiando ¡ en un volcán !Una buena inyección de adrenalina, el pensar que debajo de la nieve que pisas, hay lava a temperaturas altísimas realmente puede poner los pelos de punta a todo aquel que no esté acostumbrado.
 
La estación de Pucón, situada en las pendientes del Volcán Villarrica, tuvo que permanecer cerrada la temporada pasada por culpa de una erupción del Vocán Calbuco. En alerta naranja antes de la temporada  de invierno 2015, la estación de esquí no podía abrir sus pistas debido a dichas erupciones que impedían que la actividad de esta estación de esquí se desarrollara con normalidad. Como explicaba Gonzalo Pérez, el gestor de la estación de esquí de Pucón, el mayo pasado : «Estamos viviendo un momento complejo pues nustra intención siempre fue abrir las puertas del Centro de Ski, entendiendo que su funcionamiento es importante para el desarrollo del turismo en Pucón. Desde el primer momento nos pusimos en contacto con las instancias locales, regionales y nacionales competentes para obtener las autorizaciones necesarias. Sin embargo, las condiciones de riesgo impiden que podamos operar con normalidad y aún no existe certeza de cuándo se levantará la alerta»
Esquiar en un volcán es posible también en America del Norte : la estación Mount Shasta Ski Park está situada en California en los Estados-Unidos. Es una estación de las más grandes con 32 pistas, es incluso más grande que algunas estaciones de esquí tradicionales. 
En Francia,  aunque esta práctica sea poca conocida, el esquí en los volcanes existe también en Auvergne. Por ejemplo, la estación del Lioran, situada en el corazón del parque regional de los Volcanes de Auvergne ofrece 44 pistas repartidas en 60 kilómetros y 18 remontes mecánicos.
El famoso volcán siciliano Etna, el más alto de Europa, tiene también una estación en sus pendientes. Está, por cierto, excepcional porque ofrece paisajes increíbles de Sicilia y sus costas mediterraneanas. Como guinda que adorna el postre, podremos observar desde sus cumbres las islas eólicas, consideradas como una de las zonas volcánicas más extraordinarias con el Stromboli y la pequeña isla de Vulcano. 
Por culpa de su actividad imprevisible, la estación del Etna fue enteramente reconstruida después una erupción devastadora en 2002. Estas erupciones perjudican a la preservación de los dominios esquiables porque los suelos queden calientes en profundidad durante 2 o 3 años después la erupción e impide que la nieve permanezca con un manto nivoso suficientemente importante como para poder abrir los dominios esquiables después de una erupción. 
La inclinación de los volcanes es ideal para esquiar pero las condiciones de vida de una estación de esquí volcánica son limitadas. Independientemente, la experiencia os la recomendamos fervientemente, dados los paisajes anómalos de los cuales disfrutarás y de una sensación muy especial, de esquiar en estas estructuras geológicas rellenas de magma
Y tú… ¿ te atreves a esquiar en un volcán ?