La prueba de Copa del mundo de esquí alpino femenino, tendrá lugar en la pista Àliga del sector de El Tarter. El trazado ha sido rectificado y mejorado para hacer de la pista un escenario ideal para la competición y para el esquí turístico.

La nueva pista Àliga presenta una longitud de 2,9 kilómetros, 50 metros de ancho y un desnivel de 751 metros.

Este verano se inició la instalación de un total de 47 cañones y de las redes de protección.

Además, Grandvalira recuperará el último tramo del antiguo trazado de la pista Àliga para acondicionarla para la súper combinada (súper gigante + eslalon), segunda prueba de la Copa del Mundo.

Cabe destacar que la FIS solicitó esta modificación para acoger en un único escenario la llegada de las dos pruebas, así como agrupar en un único espacio la infraestructura que requieren los equipos de televisión.