El teletrabajo ha tomado protagonismo en la pandemia, acelerando el trabajo a distancia en toda Europa. El concepto es sencillo, consiste en trabajar a distancia desde el propio alojamiento o un lugar de proximidad, reduciendo drásticamente los desplazamientos del empleado al lugar de trabajo.

El teletrabajo es una modalidad que es potencialmente beneficiosa para el empleador como para el trabajador, así como para la sociedad a largo plazo, reduciendo la huella de CO2 y cuidando el medio ambiente.

Existen tres modalidades para teletrabajar:

  • Teletrabajo móvil: el empleado ejerce sus funciones desde diferentes localizaciones, implicando viajes en algunos casos.
  • Teletrabajo a domicilio: el empleado trabaja desde su domicilio.
  • Teletrabajo en centros: el trabajador puede desarrollar sus actividades laborales en un lugar definido por la empresa.

Las razones para trabajar a distancia son la conciliación familiar, economizar recursos y tiempo en los desplazamientos reduciendo la huella de CO2, disfrutar del tiempo practicando un hobby o realizando deporte, …

Sin embargo no es oro todo lo que brilla. El teletrabajo también representa connotaciones negativas como el sedentarismo, que puede repercutir en problemas de salud física y mental debido al aislamiento y la falta de relaciones sociales con el entorno laboral.

Según un informe de IESE, aquellas personas que están teletrabajando 2 o 3 días a la semana, incrementan su rendimiento casi un 20% y la calidad de su trabajo aumenta en igual proporción. Muchas personas no pueden teletrabajar, ya que algunas tareas requieren la presencia física (médicos, dentistas, mecánicos, fontaneros, ebanistas, conductores, ganaderos, …) y además, no todo el mundo desea teletrabajar: el mismo informe asegura que solamente el 12% de los trabajadores quiere trabajar en remoto y el 40% considera que es estresante.

Teletrabajar desde la montaña

Todo apunta a que teletrabajar supone una enorme ventaja para muchos empleados a la hora de ahorrar tiempo y dinero en desplazamientos, poder organizarse mejor, tener una mayor autonomía, y lo más importante, reducir la contaminación ambiental. Eso sí, debes tener gran capacidad de autogestión, concentración y disciplina a la hora de cumplir con el trabajo requerido.

El teletrabajo precisa mantener ciertas rutinas, crear un ambiente de trabajo en un espacio de la vivienda, planificar la jornada laboral con los descansos o hacer uso de plataformas – como teams, Slack o Hangouts – para mantener reuniones a distancia.

“Teletrabajar requiere establecer rutinas, acondicionar un espacio del hogar, planificación y grandes dosis de disciplina”

Substituir las reuniones presenciales por videconferencias puede ser una clara ventaja, aunque en reuniones relacionadas con la innovación o con las ventas, no parecen tan eficaces según el informe de IESE.

El futuro apunta a la transformación de los espacios de trabajo, tendiendo a dinamizar dichos espacios en lugares de encuentro flexibles y agradables, donde poder realizar reuniones en entornos motivantes y sin lugar a duda, teletrabajar en la montaña puede ser una buena idea.

No cabe duda de que vivir al aire libre tiene su encanto, sin mencionar lo mucho que puede mejorar nuestra calidad de vida pero también hay factores a contemplar, como las dificultades del clima, las pendientes, las comunicaciones y los accesos de montaña.

Las comunicaciones siguen siendo la clave de la dinamización de los entorno rurales, dado que son los que hacen posible trabajar a distancia. A continuación, os enumeramos algunas ventajas y desventajas de vivir y teletrabajar desde la montaña.

1. Conciliar en pleno corazón de la naturaleza

Si tienes niños y te gusta pasar tiempo con ellos en un entorno de montaña, el teletrabajo constituye una gran ventaja. Los pequeños de la casa, podrán disfrutar de la tranquilidad de la vida rural y de los altos niveles de biodiversidad que encontramos en altitud. Existen estudios que muestran mejoras a nivel de motricidad en los niños que se desarrollan en entornos rurales.

Sin ruido, sin estrés, sin prisas pero quizás con ciertas dosis de soledad, monotonía y escasez de servicios y actividades dirigidas a los niños. La elección de centros escolares es más limitada, los eventos culturales son escasos y frecuentemente, se deben realizar largas distancias para llegar a grandes hospitales.

A estos argumentos, los estudios agregan que la cercanía a la naturaleza no es uno de los principales factores para cambiar de “forma de vida”. Otros factores como la seguridad, la tranquilidad y la proximidad a lugares clave como escuelas y trabajo toman más relevancia.


2. Respirar un aire más puro en la montaña

En las ciudades respiramos Dióxido de azufre (SO2), Monóxido de carbono (CO), Óxidos de nitrógeno (NOx), Hidrocarburos (HC) y Dióxido de carbono (CO2). Al teletrabajar en la montaña podrás respirar un aire más limpio y sano, lo que supone una gran ventaja para tu salud al estar lejos de la contaminación.

Las empresas, los edificios públicos y los hogares son responsables de aproximadamente la mitad de las emisiones de PM2,5 y de CO. Si eliges vivir en la montaña, seguramente podrás respirar un aire mucho más puro que en la ciudad.


3. Si huyes del calor, bienvenido a la montaña

A diferencia del intenso calor que hace en la ciudad durante el verano, lo que puede llegar a ser molesto e interferir en la concentración mientras trabajas, en la montaña disfrutarás de un clima mucho más fresco y agradable. Asimismo, durante el invierno, podrás disfrutar de la proximidad de las cumbres, de la nieve y de los deportes de invierno.


4. Lejos del ruido y del estrés de la ciudad

La vida en la montaña, en completa tranquilidad y en contacto con la naturaleza, te permite llevar una vida más relajada y saludable. Estarás lejos del estrés, del ajetreo y del ruido de la ciudad, e incluso podrás seguir las huellas de animales para descubrir la fauna que te rodea. Todo esto te brinda un estilo de vida más positivo, con hábitos más saludables y disfrutando del agradable ambiente de la montaña. Si tienes la oportunidad de teletrabajar y estás buscando un lugar para hacerlo, aquí te proponemos algunas ideas con las montañas más bonitas del mundo.


5. Teletrabajar es sinónimo de rendimiento y productividad, pero cuidado con el “Burnout”

El teletrabajo puede contribuir a una mayor satisfacción laboral del empleado y una mayor implicación en el cumplimiento de los objetivos donde presta sus servicios profesionales. En la misma línea, esa mayor implicación genera un mayor rendimiento. Sin embargo las personas que trabajan a distancia, tienden a trabajar más horas de lo concretado por contrato con el objeto de “demostrar” su productividad e implicación. Existen casos de “burnout” en empleados teletrabajando, quizás la mejor medicina sea mantener de forma periodica contacto con amigos y familia

Para los amantes del esquí y el snowboard teletrabajar desde la montaña supone una gran ventaja ya que pueden compatibilizar trabajo, ocio y deporte.

Cabe destacar que diversos hoteles en las estaciones de esquí facilitan el teletrabajo, con espacios acondicionados para ello. Estaciones de esquí como Ischgl (Austria), Davos-klosters (Suiza), el hotel Les Ecrins en la estación Ancelle (Francia), el Gran Hotel Carezza (Italia) proporcionan espacios de trabajo con conexión Wifi, sala de reuniones y conferencias, todo ello para aportar al cliente una mayor oportunidad de poder ir a divertirse a la montaña pero sin dejar de lado sus obligaciones. Y estos, son sólo algunos de los ejemplos para poder teletrabajar en la montaña, pero hay muchos más.

También los espacios coworking empiezan a tomar peso en el teletrabajo, evitando grandes desplazamientos. El coworking es una forma de trabajo donde profesionales de disciplinas heterogéneas, ya sean empleados, pymes y emprendedores, trabajan juntos en un mismo espacio físico. Es una buena solución para salir de casa, socializar y separar la vida personal de la profesional de forma física, reduciendo los gastos estructurales fijos como el alquiler, luz, agua, internet ..

En los Pirineos, existen diferentes centros coworking. A destacar Collective Pirineos en Fiscal (Huesca) con precios desde 10€/día, Palau Cowork en la Seu de Urgel (Lérida) con salas de juntas y cabinas insonorizadas para realización de llamadas o el Ingeni Coworking en Andorra La Vella, que ofrecen amplios y modernos espacios para reuniones, conferencias y networking.

¿Y vivir directamente en una estación de esquí? A día de hoy la mayoría de estaciones de esquí están cada vez más equipadas y aptas para poder acoger a gran cantidad de personas en situación de teletrabajo y vivir la nieve en el mismo pie de pistas.

Sin embargo vivir en una estación de esquí conlleva altos costes de alojamiento durante el período hivernal y presenta numerosas limitaciones en relación a la oferta de centros educativos, sanitarios y culturales. Esta razón invita a los apasionados de la nieve a buscar lugares para teletrabajar en los valles, próximo a las estaciones de esquí pero sin alejarse en exceso de los servicios básicos.