El Día de la Tierra se celebra el 22 de abril, para concienciar a todos los habitantes del Planeta sobre los problemas medioambientales y las amenazas del cambio climático.

Para conocer el origen de este día universal, tenemos que retroceder hasta el año 1970, momento en el que el senador americano Gaylord Anton Nelson celebró por vez primera, el Día Internacional de la Madre Tierra.

El senador Gaylord fue condecorado con la Medalla Presidencial de la Libertad en 1995, reconociendo su implicación en la sostenibilidad del planeta, asegurando que el desarrollo económico no podía ser más relevante que la protección medioambiental.

El Día de la Tierra 2021 ha elegido el lema “Recuperemos la Tierra” y es una celebración internacional que muestra la necesidad de cambiar nuestra forma de vivir para dejar, a las futuras generaciones, un planeta más sostenible. Los estudios científicos llevados a cabo en las últimas décadas, muestran un escenario lúgubre, donde los términos “calentamiento global” y “cambio climático” toman un preocupante protagonismo.

El Día de la Tierra 2021 arranca con el lema “Recuperemos la Tierra”

El constante ascenso de las temperaturas, la fragilidad de nuestra atmósfera y el agujero de ozono, copaban la inquietud de los científicos ya en los años 80.

Sin embargo, el ser humano no ha cambiado su deriva:

Las emisiones mundiales de dióxido de carbono han aumentado un 50% desde los años noventa.

El calentamiento global que está experimentando la Tierra, corresponde a 0,85 ºC de media entre el año 1880 y 2012, llegando a extremos en ciertos lugares, con subidas de 3ºC en latitudes del Ártico. El aire que encontramos en la baja troposfera se está calentando, al igual que la superficie del agua de los océanos y esto tiene una gran repercusión en el equilibrio del planeta. Por ejemplo en los vórtices helados y la peligrosa alteración de las  circulaciones atmosféricas con sistemas de baja presión que giran alrededor de la región polar.

Tenemos de qué preocuparnos: sabemos que los océanos se han calentado, hay menos nieve y hielo y ha subido el nivel del mar. El informe de Naciones Unidas es rotundo: el nivel del mar ha crecido casi 20 cm en los últimos cien años debido al deshielo del Ártico a un ritmo frenético de mil millones de km2 por década.

Más allá de los banales argumentos negacionistas, la preocupación por el medio ambiente empieza a tomar relevancia en un amplio espectro de la población mundial dado que el cambio es rápido y hay evidencias innegables:

El año 2019 fue el segundo año más caluroso de todos los tiempos y los niveles de CO2 y de gases de efecto invernadero alcanzaron niveles récord

Quizás, si no hubiera llegado la pandemia del coronavirus, el año 2020 habría batido un nuevo récord. En cualquier caso, no hay que perder la esperanza. El ser humano es capaz de lo peor, pero también de lo mejor.

El Planeta tiene un objetivo marcado: conseguir tener emisiones netas de carbono en el año 2050 en todo el globo y para eso, toda la población mundial, debe involucrarse. Tenemos una responsabilidad, como parte de la solución. ¿Empezamos hoy?

Todos juntos en acción por el clima

Los objetivos de desarrollo sostenible marcados por Naciones Unidas así como el Acuerdo de Paris de 2015, aspiran hacer frente a la amenaza del cambio climático de forma global.

El objetivo marcado, es no superar el aumento de 1,5º C de media en el planeta. Un difícil reto si mantenemos el alto consumo de recursos fósiles. Su energía térmica es muy valiosa y gracias a ella, hemos conseguido evolucionar como especie pero representa un enorme problema para la sostenibilidad del medio ambiente.

Existen ejemplos esperanzadores, como la ciudad de Estocolmo que es considerada la ciudad más verde de Europa y que para el año 2050, desea poner fin a su dependencia de los combustibles fósiles.

Claro que no todos los seres humanos contaminamos igual, siendo los países desarrollados los más perjudiciales para el medio ambiente. En el siguiente enlace, podréis ver gráficos donde se muestran las toneladas de CO2 que se generan per cápita en los diferentes países. Destacan entre los más contaminantes en el registro de 2016 naciones como Qatar (38,9), Curacao (33,8), Trinidad y Tobago (31,8), Kuwait (25), Emiratos Árabes Unidos (22), Gibraltar (18,8), Estados Unidos (15,5), Luxemburgo (15,4), Canadá (15,1), Países Bajos (10), Japón (8,9) y Alemania (8,8).

La misma fuente muestra cómo los países con ingresos altos, superan las 10,4 toneladas de Co2 por habitante, mientras los de ingresos bajos muestran mayores tasas de incidencia de la pobreza y están por debajo de 3,4.

Queremos recordar el Día de la Tierra 2021 que la acción por el clima, incluye numerosos cambios en todas las industrias y actividades económicas. Estas deben transformarse y revertir en un cambio profundo y sistémico, hacia una economía más sostenible y respetuosa con el medio ambiente.

Las seis acciones favorables para el clima con su lema recover better, deberán ser los pilares del proceso de reconstrucción tras la COVID-19, fomentando una transición verde orientada a la descarbonización, así como la creación de empleos verdes que fomenten soluciones sostenibles desde la innovación.

Acciones individuales para combatir el cambio climático el Día de la Tierra 2021

¿Podemos vivir de un modo más sostenible? Seguro que sí. Vasta de palabras huecas, es hora de actuar y pasar a la acción contra el cambio climático. Si quieres ser parte de la solución, deberás cambiar muchos hábitos de vida y nada mejor que comenzar el Día de la Tierra 2021. Cualquier cambio es complejo, pero cada pequeño paso individual facilita un futuro sostenible en nuestro querido planeta Tierra.

  1. El recurso hídrico del planeta es crucial para la humanidad y para el resto de los seres vivos. Reduce el consumo de agua.
  2. Utiliza eficazmente los recursos fomentando la economía circular, siguiendo un modelo de producción y consumo que favorece la prolongación del ciclo de vida de los productos.
  3. Recicla todo lo que puedas (plástico, papel, cartón, vidrio, metales, ropa, material deportivo, aparatos tecnológicos, baterías, electrodomésticos …)
  4. En distancias cortas, desplázate andando, en transporte público o  en bicicleta. Si es posible, en distancias largas, prioriza el tren al avión.
  5. Invierte en tu hogar y ahorra energía, mejorando el aislamiento térmico y utilizando materiales ecológicos.
  6. Apaga la luces y cualquier aparato electrónico que no sea imprescindible.
  7. Utiliza fuentes de luz eficientes, como la tecnología LED.
  8. Consume alimentos de proximidad y de temporada.
  9. Evita adquirir productos envasados individualmente, prioriza el packaging ecológico y utiliza envases reutilizables en lugar de recipientes de un solo uso.
  10. Consume carne y pescado de forma moderada. La industria cárnica y la sobrepesca tienen efectos devastadores en el medio ambiente.