El planeta afronta grandes desafíos como el cambio climático, la desertificación, la pérdida de biodiversidad, la degradación de los ecosistemas o los desastres naturales. Todo esto es extendible a las zonas de montaña donde, tal y como afirma la FAO, el desarrollo sostenible de las mismas no recibe la atención y la prioridad que merecen los proyectos orientados a “basura zero” y los ODS establecidos por la ONU en 2016.

El movimiento Zero Waste (Basura Cero) nace de la necesidad de un cambio en el modelo industrial que haga que los productos dejen de convertirse en desechos inútiles y contaminantes que destruyen poco a poco el planeta.

ODS: 17 Objetivos de desarrollo sostenible

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son retos orientados a erradicar la pobreza, proteger el planeta y garantizar la sostenibilidad del medio ambiente y la sociedad. Los 17  Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) provienen de una iniciativa de la Organización de Naciones Unidas (ONU), formalizada a través del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en el año 2016. En los ODS, se establecieron las políticas y los métodos de financiación necesarios para la consecución de los ODS a lo largo de los 15 años siguientes en un total de 170 países y territorios de todo el planeta.

Para consguir los ODS, es necesario que la sociedad se conciencie y que poco a poco se instauren pautas de consumo ecológicas basadas en el desarrollo sostenible, unidas a una correcta gestión de los residuos para conseguir el objetivo Basura Zero. Las tres “erres” del movimiento para alcanzar los objetivos de “basura zero” son los siguientes:

  • la reducción del consumo.
  • la reutilización de los productos.
  • el reciclaje de los desechos.

Muchas ciudades ya han implantado modelos de gestión Zero Waste (Basura Zero), pero es importante que se aplique de forma global. Esta necesidad es especialmente importante en el entorno de montaña, debido a su fragilidad respecto al cambio climático, y es por ello que muchas estaciones de esquí se esfuerzan por proteger el medio ambiente creando iniciativas que tratan de reducir este impacto, como la etiqueta Flocon Vert, que se concede a las estaciones que cumplen los desafíos de sostenibilidad.

Desarrollo sostenible en estaciones ecológicas

Existen estaciones de esquí que se toman muy en serio la importancia del desarrollo sostenible en la montaña llevando a cabo este movimiento, incluso aplicándolo en su propia creación, como la nueva estación artificial de Copenhill, en Copenhague. Otras estaciones se han modernizado para adaptarse, como la de Laax, en Suiza, que funciona con energía hidroeléctrica, paneles solares y biomasa.

Las estaciones de esquí han dejado claro que están comprometidas: cuando el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que el país abandonaría el Acuerdo de París, muchas estaciones americanas firmaron una carta abierta que condenaba esta decisión.

Entre los firmantes, se encontraba uno de los gigantes de la industria del esquí: la empresa Vail Resorts. Dueña de docenas de estaciones en Estados Unidos, también es propietaria de una gran estación en Canadá y otra en Australia. La nueva iniciativa ecológica de esta empresa, “Epic Promise for a Zero Footprint”, consiste en un plan dividido en tres partes. Este tiene como objetivo la eliminación total de sus emisiones de carbono, su producción de residuos y su impacto medioambiental para 2030.

Cómo puedes contribuir con el Movimiento Zero Waste

Muchos de los problemas de contaminación de las estaciones de esquí se pueden evitar a través de la educación respecto al desarrollo sostenible y cuidado del medioambiente, y gracias a la concienciación de este movimiento Basura Cero. Por ejemplo, residuos de todo tipo (botellas, latas, colillas e incluso ropa o móviles) se descubren al final de la temporada cuando la nieve se derrite.

Esta basura no es generada por las estaciones de esquí, sino por los visitantes que acuden a ellas y no tienen cuidado. La mayor parte de estos residuos no se producen de forma consciente, si no que son más bien un descuido. Es por ello que, cada año, las estaciones y las asociaciones de protección del medio ambiente organizan campañas de sensibilización y recogida de residuos. Mountain Riders, por ejemplo, trata de concienciar sobre este impacto y organiza campañas de limpieza de las estaciones. De hecho, se llegan a recoger decenas de toneladas de basura. El objetivo “cero desechos”, queda un poco lejos.

Plogging: el emblema deportivo de Zero Waste

Una de las iniciativas originales de recolección de residuos en las estaciones es el “plogging”. El término plogging es la fusión de la palabra inglesa running y la expresión sueca plocka upp, que significa “ramas para ser”.

Este deporte inventado por el sueco Eric Ahlstrom combina correr con recoger basura del terreno. Este deporte comenzó en la estación sueca de Are, pero se está extendiendo por todo el mundo. Consiste, ante todo, en combatir la contaminación ambiental y es otra gran forma de concienciar y apoyar para un mejor desarrollo sostenible del entorno en el que disfrutamos.

Cuidar el planeta es cosa de todos. Y cuidar de nuestras queridas montañas y estaciones de esquí también lo es. Estar concienciados, ser responsables y asegurarnos de no dejar atrás nuestros residuos cuando vamos a la montaña. Un objetivo básico pero imprescindible, para alcanzar el objetivo Basura zero en las estaciones de esquí siguiendo las claves para ser un esquiador sostenible.