La montaña es uno de los principales destinos turísticos del mundo durante el invierno. Hoy nos ocupan las tres potencias mundiales en turismo de nieve: Estados Unidos, Francia y Austria.  Si contabilizáramos las jornadas de esquí acumuladas de cada país ¿adivinarías el orden del podium?

 

Imagen: Domaines skiables de France. FIANET, L. Vanat, NSAA
Al principio de este invierno, los dominios esquiables de Francia, y su nuevo Presidente Alexandre Maulin, se han marcado el ambicioso objetivo de superar la barrera de 60 millones de jornadas de esquí en los próximos 5 años. Un reto complejo, dado el contexto que vive la industria de la nieve en Francia que últimamente ve como los vecinos austriacos les superan en inversiones, tecnologías y servicios.
No en vano, la entidad D.S.F ( Domaines Skiables de France ) ha destacado la competencia internacional como un auténtico desafío.
Los países que más jornadas de esquí comercializan en el mundo son Estados Unidos, Francia y Austria, en ese orden. En oriente, el gigante chino avanza también a gran velocidad buscando su espacio en un negocio donde existe mucha competencia.

La combinación perfecta: Nieve + Sol

Que haya nieve, sí, ¡pero no demasiada! Después de varias temporadas las estaciones de esquí francesa lo tienen claro, tener mucha nieve en sus dominios esquiables no generaba un aumento directo de las jornadas de esquí vendidas. Lo más deseado por los esquiadores, es poder disfrutar de jornadas de esquí con buen tiempo, a ser posible soleados porque sino no se desplazarán a la montaña en puentes y fines de semana.

Fuertes inversiones en nieve de cultivo

Los esfuerzos han sido y serán, orientados a mejorar las infraestructuras de nieve de cultivo. La producción de nieve, es una de las prioridades en lo vinculado a las inversiones en los dominios esquiables de todo el mundo.
Por ejemplo, en Francia tienen actualmente una cobertura de nieve artificial del 35%, superada por los vecinos ampliamente, como es el caso de Suiza con un 48% de sus pistas equipadas con cañones de nieve, las estaciones de esquí austriacas llegan hasta el 60% y  los italianos disponen del 70% de sus pistas completamente equipadas con sistemas de producción de nieve (Fuente : Domaines Skiables de France 2017, WKÖ 2015, RMS 2015, Laurent Vanat 2008).
Considerada como “indispensable”, la nieve de cultivo toma un papel clave en la operatividad de una estación de esquí viendo los informes nada halagüeños de la comunidad científica con el cambio climático.
 

La nieve de cultivo, permite a las estaciones de esquí subsanar las situaciones de déficit de nieve.

Todo está previsto, la montaña francesa invertirá de forma incremental su capacidad para producir nieve como una estrategia global.
Se debe hacer un aumento de la inversión en nieve artificial en la montaña francesa, permitiendo así hacer confiable la materia prima que a veces puede faltar y aprehender más serenamente el cambio climático.
Las estaciones de esquí están equipadas actualmente con tecnología de última generación, ultra modernas, y que pueden producir en condiciones de frío y humedad menos restrictivas que en el pasado.

La responsabilidad social de las estaciones de esquí.

Alcanzar la meta de 60 millones de días no es solo alcanzar un récord de asistencia a las estaciones de esquí francesas. También se trata de mantener herramientas de trabajo y motores económicos en los valles y sus montañas. Cada euro gastado en un dominio esquiable, genera otros 7 euros de gasto en el territorio.
Un desafío importante es mantener y mejorar la operatividad de los centros turísticos de montaña, dado que frecuentemente son los motores económicos de los valles. Se estima que el número de empleos inducidos por las estaciones de esquí francesas supera la cifra de 120,000.

Imagen : Domaines skiables de France – Distribución de empleos por macizos montañosos en Francia.