Fotografía : mpora.com

Droga, alcohol y esquí son palabras que no deberían ir juntas, sin embargo está a la orden del día. Los informes publicados por los servicios de rescate que operan en las estaciones de esquí en los Alpes franceses, destacan que los principales factores de riesgo de accidentes en las pistas son la velocidad, la falta de control y el consumo de alcohol o drogas.

En general, los efectos del alcohol o los narcóticos (cannabis) tienen como resultado una disminución de la capacidad de reacción, una coordinación del movimiento alterada, dificultan calcular con precisión tanto la velocidad como las distancias, alteran el equilibrio y el campo de visión.

 

Efectos del alcohol en altitud

Además, el consumo de alcohol en la montaña tiene sus efectos negativos amplificados debido a la altitud, el frío y la fatiga generada por la práctica de una actividad deportiva. A partir de dos vasos de alcohol, el tiempo de reacción se alarga, la visión lateral se altera, la vigilancia disminuye.

Mas allá de cuatro vasos de alcohol, el nivel de alcohol en la sangre puede superar los 0.8 g / l de sangre, siendo más complejo coordinar y sincronizar las acciones. El razonamiento y la concentración de la persona también se alteran. En las laderas de las montañas no se aplica el código de circulación, sino el código penal, permitiendo penalizar a los esquiadores “en caso de incumplimiento deliberado de un deber de seguridad o prudencia”, comentaba News-insurance.

Con demasiada frecuencia, los centros de deportes de invierno se ven empañados por los accidentes causados por el consumo de alcohol o sustancias ilícitas. Colisiones tanto dentro como fuera de las pistas, pérdida de control de la velocidad … los incidentes son numerosos y algunas veces tienen serias consecuencias.

Desde 2013, el Dr. Nedjib Benammar, cirujano del Hospital Albertville, ha estado haciendo campaña para mejorar la seguridad en las pistas de esquí. Este último denuncia el consumo de alcohol y drogas en las estaciones de esquí, generando gran cantidad de accidentes:”Hay mucho alcohol y drogas en las pistas. Es un gran factor de riesgo incluso si el terreno es bueno y la nieve es excelente”.

El alcohol disminuye la capacidad de reacción y dificulta la coordinación y la percepción de la velocidad y la distancia.

A principios de mes, con motivo de la celebración del día de la “seguridad en las cimas” organizado en Meribel, los magistrados también denunciaron “el consumo excesivo de alcohol y el aumento del consumo de drogas”. En Austria, por ejemplo, el 29% de los implicados en un accidente tenía un nivel de alcohol en sangre superior al nivel permitido legalmente para conducir un vehículo.

 

El alcohol es responsable del 20% de los accidentes de esquí

Exactamente lo mismo sucede en Francia, cuya tasa de alcohol permitida al volante es severa: 0.5 gramos de alcohol por litro de sangre. Francia no se salvó de este fenómeno de drogas y alcohol en las pistas. Sin ser mojigatos, el alcohol siempre ha existido en los restaurantes de altitud. Según el Diario Le Parisien, “el alcohol es responsable de uno de cada cinco accidentes de esquí”.

Una cuarta parte de los jóvenes esquiadores austriacos, con edades comprendidas entre los 15 y los 24 años, admitió que habían consumido alcohol antes de deslizar por las pistas. Sin embargo la tasa descendía en los mayores de 50 años, dado que declaraban que solo el 7% había bebido.

 

Tráfico de drogas en las estaciones de esquí

El tráfico de drogas en los dominios esquiables es una realidad, confirmada por las brigadas de la gendarmería francesa, que detienen todas las temporadas a varios traficantes. En marzo de 2017, los gendarmes de la compañía Puget-Théniers arrestaron a un hombre de 39 años en una investigación llevada a cabo durante varios meses sobre el tráfico de drogas en la estación de Auron.

Otro ejemplo es el de mayo de 2017, la sección de investigación de Marsella Fréjus junto a las brigadas de Cannes y Grasse procedió a la detención de una docena de traficantes de droga en las ciudades de Mandelieu, Cannes, Grasse y Niza. El tráfico estaba vinculado a la cocaína y al cannabis. Es el final de un tráfico de drogas, que nutría del otro polvo blanco a las estaciones de esquí de Courchevel e Isola 2000, así como a grandes núcleos urbanos como Cannes, Grasse y Niza.

En enero de 2017, la brigada de gendarmería de Oloron Sainte-Marie arrestó a un hombre, de unos cuarenta años, que adquiría drogas en España y las vendía en las estaciones de esquí de la región. Este último, era presuntamente uno de los principales proveedores de estupefacientes en los Pirineos Atlánticos y Altos Pirineos: éxtasis, anfetaminas, cocaína, LSD, cannabis … todo ello, reenvasado y cortado con cafeína con el fin de obtener más beneficios mezclando droga con otras sustancias.

Para vender sus productos, el hombre participó en la organización de la “fiesta rave” en diferentes sitios de los Pirineos. Trabajó con dos distribuidores de narcóticos , que hacían llegar las sustancias a los bares, discotecas y estaciones de esquí de la zona.

Con todos estos datos pululeando por los órganos de gobierno de las estaciones de esquí y sus valles, la palma del mal gusto ha sido para Gourette y su comunicación “Quiero una dosis“.  Por otro lado, Gourette y su comunicación pareada con los Pirineos Atlánticos, ha seguido la misma línea con su lema “¿Ganas de una dosis de montaña?” y hashtag #enviedunedose (#ganasdeunadosis).

Si buscamos otras comunicaciones de mal gusto, sin duda la palma se la lleva Tignes, que debido a las críticas tuvo que modificar su etiqueta #Tignaddict, quizás demasiado cerca de una realidad incómoda que vive todos los inviernos, con jóvenes coma etílicos retozando en los balcones de las residencias. El cambio ha sido radical, ahora han pasado a #Tigneslovers.

La nueva estrategia de comunicación de la estación pirenaica de Gourette también se basa en un registro del lenguaje relacionado con las drogas y la dependencia. Aunque el segundo grado del mensaje es comprensible, uno puede cuestionar la relevancia de la estrategia adoptada por la estación.

Terrazas permanentes o efímeras, lugares festivos con alcoholismo masivo, nos empezamos a acostumbrar a que . La Folie Douce, Piano Bar … Muchos centros turísticos franceses hoy en día dependen de lugares festivos donde las pistas de esquí se convierten en pistas de baile.

Anne Gache, el nuevo fiscal de la República en Albertville, está encargada de los asuntos relacionados exclusivamente con la actual ‘triada’ de la nieve: droga alcohol esquí.

Las estaciones de esquí más notorias del panorama alpino en dicha triada son Courchevel, Tignes, Val Thorens, La Plagne y Val d’Isère.

Destacan no solamente por sus kilómetros esquiables, sino que también son las estaciones más afectadas en Saboya por el alcohol y las drogas, según indicaban en el medio Libération: ” Se trata de no convertir las estaciones de esquí en zonas donde reine la anarquía, pero la respuesta penal no es simple porque se trata de una clientela de paso. Tratamos de ser disuasivos, condenamos a la mayoría por el uso, no por la posesión. Nos las arreglamos para dejar todo cerrado aquí, con juicios y resoluciones inmediatas, multas, … así evitamos tener que perseguir personas por toda Francia o en otros países como Países Bajos, Reino Unido, Bélgica y Alemania “.

Una playa en medio de la montaña, a 2000 metros de altitud. Sí, es verdad. Este invierno, un evento está haciendo mucho ruído en Francia, pero no necesariamente para bien… la ciudad de Marsella se acerca al público esquiador de la mano de su famoso alcohol: el pastis. El Pastis’odrome 51 es la playa más alta del mundo, a 2000m sobre laderas de la estación de esquí Vars en los Altos Alpes para transmitir la frescura, el sol y la arena entre ron y ginebra.

 

Acciones de sensibilización: si bebes, no esquíes

Las acciones de sensibilización se están desarrollando en las estaciones de esquí. Ante semejante problema, lo primero es dar información y concienciar al público, sin que afecte a los balances de la restauración y al consumo.  Para luchar contra el fenómeno droga-alcohol-esquí, algunas estaciones como Méribel organizan acciones de sensibilización.

En las tiendas, bares y hoteles de esta estación de Saboya, se pueden comprar etilotest a bajo precio. Lo que inicialmente es solo una acción preventiva a veces puede convertirse en una respuesta de emergencia: una persona que ya no puede esquiar del nivel de alcohol en sangre, acaba siendo descendido en camilla hasta el pie de pista de la estación. La combinación de droga, alcohol y esquí no es viable.

 

¿Alcohol, drogas y esquí? NO gracias

Desde la temporada pasada, el centro turístico de Tignes ha lanzado una campaña de prevención sobre el alcohol, las drogas, el frío, los riesgos sexuales … muchos temas que afectan directamente a la clientela nacional, a los operadores turísticos extranjeros, pero también a los trabajadores temporales .

“La idea no es hacer represión, sino más bien explicar cómo evitar que las fiestas no se conviertan en un drama”

, dice Lucy Miller, concejala municipal de Tignes y vicepresidenta del centro comunitario. Es una iniciativa incipiente y estamos abiertos si los otros resorts quieren unirse “.

Por último y no menos preocupante, la considerada por muchos como la mejor estación del mundo, el complejo de esquí Val Thorens, hace también podium en el desfase en la montaña y las grandes fiestas donde droga alcohol esquí conforman un coctel explosivo.

No en vano, es apodada “Val Thox” por los lugareños y profesionales del sector, debido al gran consumo de drogas y alcohol en la estación. Esta fama de alcohol, droga y esquí, pone los pelos de punta tanto a los inversores como a los gestores de remontes, alojamientos y negocios “de día”. Lo cierto, es que desde la estación también han querido tomar el toro por los cuernos, organizando una patrulla nocturna que han bautizado como los “embajadores del respeto”.

Los embajadores del respeto de Val Thorens, son los responsables de canalizar y escoltar a los alcohólicos que se quedan dormidos en las calles o que generan alboroto.

Acciones preventivas para veraneantes y trabajadores temporales, que deben enfatizarse, dado el consumo creciente de alcohol y drogas en los resorts. Desde las estaciones de esquí se trabaja, para que la estancia en montaña no termine siendo un mal trago de altos vuelos. La sensibilización, la educación y el sentido común, pueden ser la solución a la pandemia de alcohol y drogas de las estaciones de esquí.