La confianza generada por España en el mercado inversor está en escena.
Su crecimiento económico en los dos últimos trimestres, a pesar de la falta de gobierno, posiciona este país en el Eurostat – oficina estadística comunitaria – entre los tres primeros países en mostrar una importante progresión en el volumen de negocio y otros indicadores.

Un caudal de interés que moviliza todos los sectores y que no excluye el mercado inmobiliario que empieza a resucitar después de la gran burbuja padecida en España.

El grupo canadiense Ivanhoé Cambridge, propietario del centro comercial Madrid Xanadú desde 2006, ha puesto en venta el activo por una cantidad próxima a los 500 millones de euros.

Su carta de presentación no tiene igual en territorio nacional, es uno de los cinco centros comerciales más importantes de España y el único en disponer de la única estación de esquí indoor de la península.

La conocida pista de esquí artificial, forma parte del amplio abanico de ocio que ofrece la capital y que fomenta el deporte blanco desde sus pistas nevadas durante los 365 días de año.

Esta no es la primera vez que cambiará de dueño el centro comercial, dado que en 2003 la promoción fue conducida por una joint centure estructurada mediante una multinacional estadounidense llamada The Mills mientras intervenía PGC, una empresa española con experiencia en el mercado local y que fue vendida a Ivanhoé Cambridge en 2007.
 
La empresa Ocio y Nieve, es la que tomó el relevo en la gestión de la pista, anteriormente dirigida por la empresa norteamericana Intrawest.

Ocio y Nieve continuó con la marca Madrid SnowZone y hasta el momento cuenta con la participación directa de la propiedad del Centro Comercial.

Una gestión liderada por un nuevo equipo que consiguió recibir a 2.126.000 esquiadores en sus instalaciones durante el pasado año 2015 y que vió como incrementaban sus visitas en un 9% respecto a años anteriores (Fuente : eleconomista.es)

Los cambios internos no han cesado, tanto en estructura como en servicios. La intención de ofrecer nuevas opciones a los visitantes del Madrid SnowZone, se orientó hacia las experiencias fuertes, al instalar la tirolina indoor más grande del mundo que permite alcanzar hasta los 50 km/h de velocidad mientras sobrevuelas a los esquiadores y sientes los dos grados bajo cero en el rostro. También cambió recientemente la gestión de la Escuela de esquí de Madrid SnowZone, pasando a manos del Club Tecalp por decisión de la Dirección finalizando un proyecto de 13 años de enseñanza del esquí dirigido por profesionales de la nieve, incorporando un nuevo equipo dirigido por un Club que acaba de celebrar su décimo aniversario.

Independientemente del futuro de Xanadú, la pista de esquí Indoor Madrid SnowZone continuará siendo un pulmón para un centro comercial que sin la pista de esquí, tan solo sería un centro comercial más.