Robert Puente es un apasionado de la nieve que acumula una larga trayectoria en el mundo de esquí. Actualmente Director de una Escuela de Esquí de Sierra Nevada y con un amplio abanico de experiencias relacionadas con este deporte blanco, nos será difícil encontrarlo enpistas. Se hizo mediático gracias al programa televisivo “Todo Nieve”, presentado junto a Lola Fernández Ochoa, hermana de Blanca Fernández Ochoa.

Ha participado en numerosas competiciones internacionales de máximo nivel, aunque nunca consiguió méritos internacionales fuera de las fronteras. En España, ganó varios títulos, entre ellos el de Campeón de España de Baches, además de haber sido miembro del equipo Nacional de Esquí de España. Posteriormente, se involucró en diferentes proyectos, siendo su portal enpistas la última de sus aventuras.

En cuanto a su faceta de entrenador, ha escrito numerosos libros con el fin de compartir sus conocimientos y seguir viviendo de la nieve, entre los que cabe destacar «El Esquí», «Técnica y Pedagogía de Esquí Alpino», «Iniciarse al Esquí» o «Anécdotas de un Esquiador «.

 

I LOVE SKI: ¿Nos podrías describir muy brevemente tu filosofía de enseñanza del esquí para un principiante?

R.P: Cuando un principiante quiere aprender a esquiar, lo fundamental en todos los casos es confiar en los conocimientos de un profesor. Con la enseñanza y la técnica de un buen profesor puede esquiar desde un niño de 4 años hasta un abuelo de 80. En ningún caso es buena solución el dejarse guiar enpistas por un amigo, familiar o pareja que simplemente sabe esquiar, por muy bien que lo haga, si no tiene la técnica para transmitir sus conocimientos.
Esto es la opción más económica, pero solo se conseguirá romper con esa amistad y terminar odiando este deporte. Aunque la estancia en la estación sea de pocos días, todo aquel que debute en este deporte blanco hará una inversión a largo plazo contratando a un profesor particular (unos 45€/h). También existe la opción de contratar a un profesor con un grupo de gente, pero en este caso la clase será grupal y no tan especializada.
 

I LOVE SKI: En referencia a tu experiencia como profesor en la pista interior de SnowZone Madrid (Xanadú) ¿crees que aprendiendo a esquiar enpistas como el Xanadú se puede estar preparado para dejarse deslizar por las pista de montaña? 

Sí, sin lugar a dudas, siempre y cuando se den dos condiciones :que se trabaje con un profesor que enseñe bien las mejores técnicas y que el alumno esté totalmente entregado. De hecho, puedo confirmar que esto es posible.
Durante mi paso por Xanadú de Madrid, le di clases a un alumno de forma muy constante durante cerca de 4 meses varias horas a la semana. Y finalmente, este alumno tuvo la oportunidad de deslizarse por las montañas de los Pirineos, concretamente en Candanchú, donde incluso mi padre, demostrador y profesor de esquí, no creía que el joven no hubiese esquiado nunca fuera de las pistas de Xanadú.
¡Fue increíble! Este ejemplo demuestra que con perseverancia y un profesor con los mejores recursos técnicos es posible. Para ello, es necesario que alumno sea entrenado en diferentes destrezas como puede ser esquiar hacia atrás, con los ojos cerrados, con badenes, con un solo esquí, realizando virajes, etc. Así una vez que llegue a las pistas de montañas, está claro que la velocidad que alcanzará es mayor, pero técnicamente será muy competente.

I LOVE SKI: ¿podrías hablarnos sobre las labores sociales que realizas con la ONG Esquiador, que creaste en 2012? ¿cuentas con la colaboración de estaciones de esquí españolas?

Creé esta ONG después de un viaje por las estaciones de esquí de Sudáfrica y Marruecos, donde me quedé impactado al comprobar cómo sus trabajadores desarrollaban sus laborales en vaqueros y cazadoras de cuero. Y sorprendentemente, aunque sea África, muchas de las estaciones enpistas se encuentran a igual o mayor altura que algunas de las europeas, por lo que indudablemente hace mucho frío.
Y como podréis imaginar, una “chupa de cuero” a 3.000 metros de altura no es lo más adecuado. Entonces, una de las acciones que llevamos a cabo con esta ONG es recolectar material de esquí y transportarlo hasta las estaciones de Marruecos, que a pesar de que este país fue un protectorado francés, no reciben ninguna ayuda de estaciones francesas o de la federación francesa de esquí.
Algunas estaciones españolas colaboran puntualmente donando material de abrigo, como es el caso de Candanchú, Astún, Snowzone o Valdesquí, y nosotros se lo llevamos a estos trabajadores marroquíes.
Por otra parte, otra de las acciones previstas por esta ONG es llevar el esquí a la población “negra” que vive en los alrededores de las estaciones de esquí de Sudáfrica. Allí pude comprobar de primera mano cómo este deporte está totalmente relegado a la clase media-alta “blanca”.
Mi objetivo era que los jóvenes negros de las aldeas pudiesen viajar hasta Jaca para así formar un equipo internacional, entrenarles durante el invierno y que incluso, en el futuro, pudiesen participar en las Juegos Olímpicos de Invierno de su país. De esta forma, servirían como un modelo para las poblaciones excluidas.
Así mismo, hemos enviado chaquetas, anoraks y demás material a Nepal para ayudar a las zonas afectadas por el terremoto de 2015 y unos de los proyectos que tenemos en mente es colaborar con Bosnia.