El pasado lunes, la estación de Whistler Blackcomb en Canadá fue testigo de un accidente en un telesilla que hubiera podido terminar muy mal. Afortunadamente, todo terminó bien para el protagonista de esta historia.

Tristan Stead, un habitante de Seattle, fue a esquiar a la estación de esquí Whistler Blackcomb con su familia. Cuando iba a sentarse en el telesilla Peak Express, el bastón del joven se cayó al suelo. “El telesilla estaba bastante lejos cuando me agaché, pero iba muy rápido y me levantó” ha contado el joven de 11 años en CTV Vancouver.

Su familia gritó para parar la máquina mientras que Tristán se deshacía de sus esquís. Quedó suspendido en el vacío más de 7 minutos a 10 metros del suelo.

“Fue espantoso porque el chico se había deslizado y no han podido sujetarle” cuenta Christopher Sakai, que grabó toda la escena. El personal del telesilla de Whistler paró la máquina y llamó a varios esquiadores para ayudar al chico.

Así, tendieron una lona debajo del telesilla para cogerle, contaron hasta 3 y Tristán se soltó para caer sin problema en la lona. Excepto un pequeño dolor en la nuca, Tristán está sano y salvo de este accidente, según su madre y el periódico CBC News Canada.

La estación de esquí de Menuires en los Alpes Franceses, organiza desde el principio de la temporada y hasta el 17 de marzo, una demostración de rescate del telesilla con profesionales de los remontes mecánicos. Cada jueves, los socorristas de la estación se entrenan en verdaderas condiciones con la ayuda de 12 voluntarios. Esta actividad les gusta mucho a los visitantes. Siendo tanto útil para los rescatadores y tan agradable para los visitantes.

© Whistler Blackcomb Whistler Canada official ski Resort