Analizamos los gastos de un viaje de esquí dado el caracter elitista y exclusivo del mundo de la nieve. Un factor que sigue creando barreras, limitando este deporte al alcance de unos pocos privilegiados. Al menos, esa es la información que nos llega desde Francia, con cifras que con prudencia, podemos extrapolar en España.

Tan solo el 8 % de los Franceses salen de vacaciones a la nieve, una vez cada dos temporadas invernales. Un invierno toca nieve, el otro no. Ni si quiera uno de cada 10 disfruta del esquí cada año, a pesar de la gran tradición que tiene el país galo en los deportes de invierno.

¿Cuales son los principales gastos en un viaje de esquí?

De todos los que se permiten el lujo de esquiar durante el invierno, el 40% tienen puestos de trabajo bien remunerados y ocupan puestos de responsabilidad sin embargo tan solo el 9% son personas con un nivel económico-social inferior a la media o personas que tienen niveles de ingresos bajos.

El “Observatoire des Inégalités” en Francia, nos ha informado al equipo de redacción de I LOVE SKI que « una familia que dedica una semana a los deportes de invierno, equivale a tres veces el salario mínimo interprofesional » (sabiendo que el dicho salario mínimo llamado SMIC en Francia corresponde a 1 133 euros, esto significa que una semana de vacaciones cuesta aproximadamente 3 400 euros).

Solo esquía el 9% de las personas que presentan un nivel socioeconómico inferior a la media o con niveles de ingresos bajos.

Si hacemos la equivalencia a España (año 2020), donde el salario mínimo supera ligeramente los 1.000€… el plan de esquiar se desvanece rápidamente y se convierte en algo inalcanzable.

Un estudio realizado en la temporada 2014-2015 por Domaines Skiables de France (Dominios esquiables de Francia) nos muestra de forma clara como se encauzan los gastos en un viaje a la nieve:

  • el alojamiento corresponde al 29% del presupuesto total del viaje
  • el forfait de remontes mecánicos un 14% del gasto total
  • la comida un 15%.

Estos gastos nos sirven como referencia en aquellos viajes que no son contratados en “paquete”, dado que los viajes que se contratan con múltiples productos integrados en un solo pago/contrato, son más económicos y el reparto de gasto no es igual.

El alojamiento es el mayor gasto en un viaje de esquí

El alojamiento se lleva el primer puesto en gastos y evidentemente existe un variable contundente en función del tipo de alojamiento que tengamos previsto contratar (apartamento, hotel , residencia de turismo, …) y en función de los periodos de la temporada.

Es sencillo encontrar alojamientos que duplican sus precios en temporada alta, en relación a la temporada baja. También numeras agencias proponen ofertas especiales antes de la temporada con el ya famoso “early booking” o reserva anticipada que recomepensa con un porcentaje de descuento a los clientes que reservan sus vacaciones con bastante antelación.

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Para aquellos que esperan hasta el último minuto, no será tan sencillo encontrar buenos precios salvo en ofertas de último momento. Es tradición en España reservar en el último momento y con poca antelación, no así en paises como Francia, Suiza y Alemania. Este asunto desconcierta mucho a agencias y gestores de alojamiento en los dominios esquiables asumiendo grandes riesgos por trabajar con el mercado español. Dicho riesgo, no es relevante en aquellas fechas donde las estaciones francesas están prácticamente vacías debido a que no hay vacaciones escolares.

El forfait de esquí representa un 14% del gasto total del viaje

Para el forfait de esquí (14% del gasto total en un viaje a la nieve), las estaciones de esquí proponen igualmente tarifas relevantes que permiten esquiar más barato.

La comida, que representa un 15% del gasto total, es una parte importante del presupuesto del gasto del viaje a la nieve. Sobre todo porque en dicho porcentaje no está incluido el gasto en desayuno y comida que coprresponde al 6% y 5% respectivamente.
No hace falta ser un gran matemático, para comprobar que un 26% de los gastos corresponden a rellenar bien los estómagos de los afamados esquiadores.

Peyragudes

A algunos del equipo de redacción, nos viene la imagen de los autobuses que partían dirección los alpes desde la puerta del Santiago Bernabeu en Madrid (España). Los maleteros rebosaban de material, maletas y cajas de cartón repletas de comida. En aquella época hace ya más de 20 años, la diferencia de precio en los productos de alimentación en Francia y España eran elevados. Actualmente, la diferencia del “carrito de la compra” no es tan significativa como entonces.

Por cierto, si además quieres seguir con las tradiciones españolas en tierras extranjeras, deberás calcular un 4% de gasto de viaje de esquí suplementario. Eso sí, la cervecita o refresco en terraza con las botas desabrochadas con buena compañía y comentando la jornadas de esquí… no tiene precio.

Por otro lado, existen gastos reducidos extraidos de este estudio que nos han llamado la atención. Solamente el 5% del gasto total corresponde al alquiler de material. Cada vez es más normal que los aficionados al esquí tengan su propio material, gracias principalmente a determinadas marcas que han roto el mercado del esquí de material duro, con precios muy bajos que han permitido a los usuarios adquirir material propio aunque de una gama inferior.

A pesar de que las clases de esquí con instructores cualificados y titulados tienen un precio elevado (clases particulares y en grupo) tan solo representa un 2% del gasto total. Como muchos sabéis, deberemos preparar entre 40 y 58€ por una hora de clase particular, aunque dicha tarifa se ve reducida de forma relevante en cuanto el grupo pasa de 4 personas.

Por otro lado, el gasto en material y ropa representa un 2% del total lo cual parece indicar que pocos usuarios renuevan su vestimenta de forma frecuente o al menos no en la misma estación de esquí pensando que los precios serán más elevados.

El gasto de un viaje de esquí, también repercute en la economía de los valles

No da lugar a duda, que los gastos realizados en las estaciones de esquí son el verdadero motor de los valles y de la economía local durante el invierno: por cada Euro gastado en el forfait, nos gastaremos 6€ suplementarios en otro tipo de servicios en la estación que permitirá vivir a una amplia población de los valles colindantes.

La economía local de los valles y estaciones de montaña es frágil debido a la temporalidad de la nieve y la “nueva” amenaza que representa el cambio climático dificultando la tarea a aquellos dominios esquiables con parte de sus pistas por debajo de 1.600 mts de altitud.

Nos parece significativo destacar la necesaria implicación y trabajo coordinado de todo tipo de entes públicos y privados, para democratizar el esquí y hacerlo más accesible a todos los estratos sociales. Ójala un día esto pase, mientras tanto, disfrutad del oro blanco e iniciar a vuestros amigos, amigas y familiares en los deportes de invierno. En el futuro, os estarán muy agradecidos.