El esquí nocturno ofrece una experiencia totalmente nueva para los esquiadores, el paisaje se transforma y cambia drásticamente de pasar de la luz natural a la artificial. Las sombras marcadas, el color de la nieve y su cambio de estado gracias a la baja temperatura que normalmente hay cuando oscurece… esquiar bajo la luz de la luna os traerá un cúmulo de sensaciones que os aseguramos merece la pena.

Durante el día, los esquiadores y practicantes de snowboard que disfrutan de la montaña, de las terrazas panorámicas, los restaurantes de altitud que a menudo ofrecen espectaculares vistas de los valles y glaciares… efectivamente, durante el día el paraíso blanco se disfruta en plenitud.

Por la noche se transforma el paisaje, los árboles se pierden en las sombras y cuando las estaciones deciden iluminar tu camino, descubrirás una nueva sensación al deslizar por caminos reales de luces parpadeantes en las montañas. Un espectáculo que mezcla juegos de luces y deslizamiento, aportando una peculiar sensación de libertad.

Esquiar bajo la luz de la luna

¿Donde podemos practicar esquí nocturno?

En América del Norte, la mayoría de los resorts ofrecen esquí nocturno. No se trata de una sola pista abierta, sino de todo el dominio esquiable donde se puede disfrutar de un día completo de esquí , tanto de día como de noche.

Las estaciones prolongan su horario de apertura y proponen una nueva experiencia para los visitantes,. Un valor añadido que las estaciones están orgullosas de ofrecer dado que las posiciona como un destino turístico diferente que ofrece una experiencia inolvidable.

Entre los más conocidos y reputados centros turísticos de invierno en Estados Unidos, que cuenten con esquí nocturno, debemos incluir Jackson Hole, Crotched Mountain que abren sus pistas hasta las 3 am los fines de semana, o incluso Brighton Resort que abre su Snowpark y Tubos toda la noche.

Será indispensable ir bien preparado a nivel de equipación. Las temperaturas descienden de forma considerable cuando empieza a desaparecer el sol. Una vez que la noche comienza, el mercurio bajará de forma radical y nos permitirá poder disfrutar de unas condiciones de nieve magníficas pero deberemos ir suficientemente bien preparados así como portar un frontal y un cambio de baterias.

Esquí nocturno y sus increíbles sensaciones

En Europa del Sur, pocas estaciones de esquí proponen esquí nocturno y normalmente se trata de una sola pista iluminada. Por ejemplo en España, la estación de esquí La Molina o en Francia Collet d’Alevard, les Saisies, y evidentemente la pista de esquí indoor Snowhall en el Noreste de Francia que abre sus puertas hasta las 22:00 todos los días del año.

Si algo os podemos asegurar, es que esquiar bajo la luz natural es mucho más mágico que bajo la luz artificial. Por eso, si podéis elegir un día con luna llena y con el cielo estrellado sin nubes, podréis disfrutar de una de las experiencias más fabulosas que hayáis vivido nunca encima de unos esquís.

La temporada pasada, la estación de esquí Nendaz en Suiza ha aprovechado los días de Luna llena, para ofrecer a sus clientes vino caliente, platos originarios de la Savoya y un gratificante descenso con la luz de la luna llena.

Las estaciones de esquí situadas próximas a los polos, ya sea en Alaska, Canadá o en los países escandinavos, es posible no solamente hacer descensos por pistas bajo la luz de la luna, sino que también podremos disfrutar de una de las maravillas de la naturaleza que deja estupefacto al ser humano: La Aurora Boreal. Un fenómeno atmosférico que consiste en la aparición de grandes cúmulos de luz con variadas tonalidades producidas por la radicación solar que casi de forma de exclusiva, se pueden disfrutar durante el periodo otoñal.

Aurora Boreal sobre las montañas nevadas

El ser humano, intenta dar luz y color a las montañas durante el periodo invernal, con objeto de atraer a los esquiadores a su destino turístico, particularmente en Pirineos y Alpes. El mes de diciembre pasado, la escuela de esquí Montgenèvre en la zona de Hautes Alpes organizan un descenso de antorchas donde los niños, supervisados por los monitores e instructores de esquí, pueden participar en una fiesta del esquí, donde la pista se llenan de serpientes de color que descienden las laderas nevadas del dominio esquiable.

Los pueblos de montaña, disfrutando de la ocasión de generar festejos vinculados con el esquí nocturno. Por ejemplo en Albiez, todos los miércoles, las luces iluminan el pueblo durante la noche, en el caso de Peyragudes en Pirineos, los visitantes pueden construir un igloo y dormir en el interior de esta estructura de hielo mientras asoman la cabeza y disfrutan de uno de los cielos estrellados más limpios de toda la cadena pirenaica.

La posibilidad de poder mantener abierto el dominio esquiable durante más horas, repercute en la economía del valle haciendo que permanezcan los turistas más tiempo en su región. El sistema de iluminación artificial durante la noche, evidentemente supone un consumo eléctrico desmesurado que debe tener un retorno de inversión coherente para los responsables de las estaciones. No solamente es luz lo que es necesario para tener la estación de esquí iluminada por la noche, también prolongar y/o adaptar las jornadas laborales de los empleados de la estación así como disponer de los seguros necesarios para poder practicar esta modalidad con todas las coberturas necesarias por parte del dominio esquiable.

Independientemente de las fuertes inversiones logísticas, humanas y financieras necesarias, la experiencia de los esquiadores es única. Una gran experiencia que compartirán con sus amigos y familiares que hará aumentar la notoriedad de la estación de esquí como un destino de nieve innovador y diferenciado.

Desde el punto de vista técnico, las dificultades a librar son amplias. Las lámparas deben aportar suficiente luz como para que los esquiadores puedan diferenciar el terreno y su relieve, bajo nivel de consumo, ser silenciosas, tener poco mantenimiento, soportar temperaturas muy bajas así como inclemencias meteorológicas extremas (vientos, nieve, hielo…).

Las estaciones de deportes de invierno han preparado todas sus instalaciones para que tengan un impacto mínimo en el entorno natural, así como en la fauna y flora de la zona. Un entorno natural privilegiado, único pero a la vez frágil y sensible a las innovaciones del ser humano.

Por ejemplo, en Escocia, la mayoría se sitúan en el parque nacional Cairgorms (Glenshee, the Letch y Cairngorm), y la huella que debe dejar el hombre es mínima con un control muy exhausto. El respeto al entorno natural es un principio básico para el desarrollo de los dominios esquiables. Hay que buscar el equilibrio entre las actividades del ser humano y su influencia directa en la naturaleza. Ese justo equilibrio, permitirá que ambas puedan convivir juntas durante muchas décadas siempre y cuando se respete el entorno natural por encima de todo.

En el caso de este artículo, la iluminación artificial debe ser silencioso, respetuoso con el medio ambiente, consumir lo menos posible y permitir que exista un desarrollo económico en el valle sin ser invasivo en el medio natural.