Gourette y la estación termal de Eaux-Bonnes deben gran parte de su notoriedad en todo el Pirineo a las aguas termales que acogen en el interior de sus montañas de Béarn.

Unas aguas curativas reconocidas a ambos lados del Pirineo que son explotadas por Eaux-Bonnes, una ciudad termal de renombre. Disponen de dos tipos de manantiales muy diferentes y complementarios entre sí que son las verdaderas responsables de posicionar a Gourette y Eaux-bonnes como un lugar de referencia en comparación con el resto de lugares: La Source Vieille que brota a una temperatura de 44°C sale al exterior en la zona de “Butte au Trésor”, sin embargo el otro manantial es de agua fría irrumpiendo en la naturaleza con una temperatura de 13 °C. Sus propiedades curativas alcanzan patologías respiratorias, reumatismos y traumatismos osteoarticulares.

En 1462 es la primera vez que se hace referencia a estos manantiales de Eaux-Bonnes y 450 años después, la ciudad termal toma otra dimensión haciendo de Gourette Eaux-Bonnes un destino magnífico tanto por su entorno montañoso, sus instalaciones y estación de esquí y ahora, un centro termolúdico de excepción que se está construyendo en esta histórica ciudad de montaña. Un destino turístico sin igual, que permitirá atraer aun más a los turistas durante el invierno pero también el verano gracias a un colosal proyecto que se está llevando a cabo en el seno de su balneario: “La Bulle” que podríamos traducir al castellano como “La Burbuja”.

El establecimiento termal tradicional está siendo completamente renovado, mediante una acometida extraordinaria de medios y buen gusto, de tal forma que el complejo respete el encanto y entorno natural que ocupará esta majestuosa bola gigantesca que tiene previsto abrir sus puertas al final del año.

Un proyecto majestuoso, no solamente por el emplazamiento privilegiado y por sus aguas termales tan reconocidas y valoradas por los traumatólogos y neumólogos, también por su impactante estructura en forma de esfera gigante, realizada completamente en madera con materiales traslúcidos que permitirá sostener este gigante entre las montañas.

Una gigantesca esfera penderá del vacío que permitirá a sus usuarios tener unas vistas de 360 grados. Situado a escasos 15 minutos de Gourette, el centro termolúdico de Eaux-Bonnes será un punto de atracción e interés en el valle de Ossau, tanto para los habitantes del valle como para las personas que residan en las zonas de proximidad por motivos vacacionales en la estación de esquí de Gourette.

¿Qué puede ser más relajante después de un completo día de esquí que disfrutar de un baño único en la gigantesca esfera de madera? Difícil responder… lo cierto es que a finales de años podremos disfrutar de este único lugar y podremos aportaros la experiencia.