Whistler es la estación de esquí más grande de América, que fue sede de los juegos olímpicos de 2010 y mundialmente conocida. Whistler Blackcomb es sin lugar a dudas, el destino de esquí más importante de Canadá el cual permite disfrutar de más de 3.300 hectáreas de terreno esquiable.

Cuenta con 200 pistas y 37 remontes mecánicos que nos permitirán disfrutar de sus dos enormes montañas con total libertad. Disponen de 5 recintos para la práctica del Freestyle, y sus desniveles oscilan entre los 650m y los 2.285 metros de altitud.

Unas cifras increibles que hacen soñar a todos los apasionados de la nieve, aunque quizás no a todos… Desde el pasado 31 de mayo de 2015, coincidiendo con el «World No Tobacco Day» está terminantemente prohibido fumar tabaco, marihuana y derivados, así como los cigarros electrónicos en todo su dominio esquiable, bajo multa de hasta 10.000$ y hasta 6 meses de prisión para aquellos que no respeten la ley.

Con objeto de tener una montaña sin humos, donde se desarrollen actividades deportivas en total respeto por el medio ambiente y el resto de usuarios, Whistler Blackcomb no ha dado lugar a dudas en su decisión.

Dave Brownlie, Presidente y CEO de Whistler Blackcomb expresaba claramente el mensaje a los medios de comunicación: » Hemos tomado la decisión de introducir una normativa específica que prohibe fumar en nuestro dominio esquiable, con objeto de preservar el entorno alpino que nuestros clientes vienen a disfrutar»

Dicha prohibición está activa desde el pasado 31 de Mayo 2015 pero no será aplicable a sus empleados hasta un año más tarde, restringiendo las zonas donde podrán fumar hasta que la normativa sea aplicable tambien al Staff técnico.

Una política llevada a cabo por la estación de esquí considerada muy severa por los fumadores, que serán multados si fuman en las pistas, en los remontes, en las zonas fuera de pista, así como en laas calles del resort, parking, zonas de restauración…

Una decisión que vela por el medio ambiente y los propios turistas, aunque genera dudas sobre las libertades de los fumadores, los cuales solicitan áreas delimitadas donde puedan disfrutar de sus dosis de nicotina sin dejar de respetar el entorno natural.